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Economía

La CEOE apoya la regularización masiva de inmigrantes, pero pide que se oriente al empleo

«En un montón de sectores necesitamos gente», ha subrayado Antonio Garamendi

La CEOE apoya la regularización masiva de inmigrantes, pero pide que se oriente al empleo

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi. | Jalal Morchidi (EFE/EPA)

El presidente de la CEOE, Antonio Garamendi, ha mostrado su apoyo este martes al proceso de regularización de inmigrantes aprobado por el Gobierno dado el problema de natalidad que tiene España y la falta de personal en sectores como el transporte o la hostelería.

«En un montón de sectores necesitamos gente», ha subrayado Garamendi, quien ha pedido al Ejecutivo trabajar conjuntamente para que este proceso de regularización se oriente hacia el empleo.

Durante su intervención en el foro ‘Wake Up!, Spain’, el dirigente empresarial ha asegurado que «no es malo» el que se vaya a facilitar también que personas que «estaban en B’ y lleven años trabajando en España vayan a regularizar su situación.

Asimismo, ha celebrado que el Gobierno haya rectificado en relación al requisito de pedir antecedentes penales a los migrantes que quieran regularizarse. «Eso de no pedir los penales a nadie, pues lo lógico era pedirlos y parece que eso se ha rectificado», ha señalado.

En todo caso, Garamendi «echa de menos» que el Gobierno no haya llevado este proceso de regularización a las Cortes y no se haya contado ni con el Congreso ni con el Senado ni tampoco con el diálogo social.

«Por lo tanto, nosotros estamos de acuerdo, pero pensamos, sinceramente, que vamos a ver cómo lo orientamos al empleo. Creo que es lo interesante para todos. Creo que es un derecho que tiene la gente y necesita España este ejemplo. Pero creo, y yo echo de menos, que las instituciones que tenemos no participen en estos temas, que son temas de Estado», ha indicado.

Asimismo, ha afirmado que le gustaría «especialmente» que los dos grandes partidos, PSOE y PP, se pudieran sentar a hablar de estos temas, como se ha hecho durante 50 años en España y «ahora parece un imposible».

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