La deuda de Marruecos con España se ha incrementado un 79% desde 2019
Se consolida así como el país que más la ha aumentado en este periodo, seguido de Uzbekistán, Sri Lanka e Irán

Banderas de España y Marruecos. | EP
La relación entre el Ejecutivo de Pedro Sánchez y Marruecos se ha caracterizado por ser estrecha y de cooperación. Sin embargo, en el ámbito económico, algunos indicadores apuntan a desequilibrios en las relaciones bilaterales, como el aumento de casi un 179% (178,57%, concretamente) de la deuda del reino alauí con España desde 2019, pasando de 263,96 millones de euros a 471,27 en 2025. Así lo indican los datos aportados por el Ministerio de Economía, Comercio y Empresa en respuesta a una solicitud de THE OBJECTIVE al Portal de Transparencia.
Este periódico solicitó a la cartera encabezada por Carlos Cuerpo el detalle del volumen de la deuda externa ostentada por España con respecto a cada uno de los países con los que mantiene o ha mantenido una posición acreedora durante los últimos años. Como resultado, se ha conocido la información anteriormente mencionada, la cual contrasta con el caso de Grecia —el país con la cifra más alta en 2019—, que la ha reducido en 3.346,39 millones, lo que supone la mitad de la que tenía entonces (6.659,48 millones).
En esta línea, los otros cuatro países que más han disminuido sus obligaciones financieras con España en este periodo de tiempo han sido China (al pasar de 502,42 millones de euros a 261,30), Turquía (de 336,16 millones a 160,45), Túnez (de 350,42 millones a 253,80) y Argentina (de 204,08 millones a 82,95). Por el contrario, las naciones que más las han incrementado, por detrás del Estado marroquí, han sido Uzbekistán (al pasar de 24,81 millones de euros a 62,48), Sri Lanka (de 71,18 millones a 91,94), Irán (de 6,99 millones a 24,13) y Gabón (de no tener a 11,13 millones).
A nivel general, el total de deuda externa soportada por España en este ciclo ha sido de 84.434,75 millones de euros, desglosados por años de la siguiente manera: 13.968,80 millones en 2019; 13.375,44 millones en 2020; 13.043,40 millones en 2021; 12.324,74 millones en 2022; 11.295,87 millones en 2023; 10.605,10 millones en 2024 y 9.821,40 millones en 2025. Es decir, la tendencia ha sido decreciente —se ha reducido en un 29,7%, es decir, casi un tercio de lo que le debían— y, además, el ritmo del descenso se ha acelerado, registrándose la mayor caída de 2022 a 2023, un 8,3%.
En relación con el pasado año, a 31 de diciembre de 2025, las cinco naciones con mayor endeudamiento respecto a España fueron Grecia, Cuba (1.958,28 millones de euros), Marruecos, China y Egipto (255,91 millones). Por el contrario, las cinco con la menor deuda activa —de menos a más— fueron Mongolia (0,32 millones), Tanzania (0,40 millones), Seychelles (0,48 millones), Camerún (0,76 millones) y Madagascar (0,93 millones).
Relación financiera entre España y Marruecos
La relación económica entre España y Marruecos ha evolucionado desde un pasado marcado por el legado colonial y las tensiones políticas hacia una creciente interdependencia, especialmente en la última década. En una primera etapa, el vínculo —marcado por el Protectorado español en el norte de Marruecos y la administración del Sáhara Occidental hasta 1975— fue claramente asimétrico, con control territorial y administrativo por parte de España y sin una integración económica moderna. Tras la independencia de Marruecos en 1956, las relaciones pasaron a ser nacionales, aunque con tensiones políticas recurrentes.
Con la entrada de España en la Unión Europea en 1986, la interrelación económica comenzó a crecer de forma progresiva. Marruecos se integró de manera indirecta en el mercado europeo a través de acuerdos comerciales y pesqueros, lo que impulsó el aumento del intercambio bilateral. En la década de los 2000, la globalización y la industrialización parcial de Marruecos consolidaron la relación económica, situando a España entre sus principales socios comerciales. En este periodo comenzaron a desarrollarse cadenas de valor compartidas en sectores como la automoción, el textil y el agroalimentario.
En torno a 2020, Marruecos se consolidó como el principal socio de España en África y uno de los más relevantes fuera de la Unión Europea, en un escenario de relación económica muy dinámica y en continua expansión. Por ejemplo, el pasado año el intercambio comercial alcanzó niveles récord, en torno a los 22.600 millones de euros. Este crecimiento se enmarca en una mayor interdependencia económica, con un aumento de los flujos comerciales, la financiación de exportaciones y la inversión bilateral.
