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Economía

Moncloa 'garantiza' a Escribano la fusión con EM&E a cambio de vender su 14,3% en Indra

El Gobierno pretende rebajar la valoración de la empresa familiar a unos 1.500 millones de euros

Moncloa ‘garantiza’ a Escribano la fusión con EM&E a cambio de vender su 14,3% en Indra

Sede de Indra.

La venta del 14,3% del capital de Indra por parte de los hermanos Ángel y Javier Escribano, anunciada este martes por la tarde, tiene detrás un pacto con Moncloa para desbloquear la fusión de la cotizada con la empresa familiar EM&E (Escribano Mechanical & Engineering), según fuentes conocedoras de la situación. De esta forma, los Escribano salen temporalmente del capital y del consejo de Indra, pero volverán a entrar posteriormente, ya que dicha fusión se hará mediante canje de acciones (al menos en su mayor parte).

¿A qué se debe entonces la venta de ese 14,3%? El rechazo de Moncloa a la fusión de Indra y EM&E se debió a que la suma de ese porcentaje, más las acciones que recibirían los Escribano en el canje y el 5% que tiene el fondo Amber de Joseph Oughourlian, superaría el 28% que controla la SEPI (el holding empresarial del Estado) en Indra. En consecuencia, Escribano y el dueño de Prisa tendrían el control de la empresa. Algo que el Gobierno de Pedro Sánchez no estaba dispuesto a tolerar y que provocó la guerra con Ángel Escribano, que acabó con su dimisión como presidente de la compañía cotizada.

La integración de ambas empresas siempre ha sido un objetivo estratégico de Moncloa para su proyecto de crear un «campeón nacional» de defensa capaz de competir con los gigantes europeos del sector. Por ello, a pesar de la salida de Escribano de la presidencia, ambas partes mantenían negociaciones para retomar la operación. Unas negociaciones que han fructificado en el citado pacto: desbloquear la fusión a cambio de la venta del 14,3% del capital, siempre según las fuentes.

Al salir del capital, el canje de acciones para la fusión dejará a los Escribano con un porcentaje reducido del capital de Indra, con lo que ya no supondrán una amenaza para el control de la compañía por parte de la SEPI, es decir, del Gobierno. En estas condiciones, la Oficina Económica de Moncloa que dirige Manuel de la Rocha sí puede seguir adelante con la integración de las dos empresas sin correr ningún riesgo para su poder.

Lo que queda por dilucidar es la valoración que se otorga a EM&E en la ecuación de canje para la fusión. Los asesores de Escribano (JP Morgan y Banco Santander) llegaron a valorar la compañía familiar entre 2.000 y 2.500 millones de euros, pero las fuentes aseguran que Moncloa no está dispuesta a que la SEPI pague más de 1.500 millones por la misma. En función de la valoración final, los hermanos tendrán derecho a uno o dos asientos en el consejo de Indra.

Todo apunta a que habrá una negociación en la que Indra tiene mayor fuerza, puesto que los resultados de Escribano dependen de los contratos con el Ministerio de Defensa en los que va de la mano con la empresa que preside Ángel Simón. Ahora bien, EM&E posee varias patentes imprescindibles para algunos de estos contratos, lo que supone su gran baza negociadora, como informa este miércoles THE OBJECTIVE.

La venta del 14,3% supone una plusvalía cercana a los 900 millones de euros para los Escribano, según las fuentes, si bien una parte corresponde a JP Morgan por la estructura con que financió la compra de ese paquete en Indra (un derivado llamado collar). En la reciente presentación de los resultados trimestrales de la compañía, su consejero delegado, José Vicente de los Mozos, declaró que «los que se retiraron de las negociaciones fueron ellos [EM&E]. El día que tomen la decisión de querer retomarlas, lo estudiaremos, pero si han considerado que no es el momento, respetamos su decisión».

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