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Economía

El enlace de la SEPI en Air Europa reconoce que se reclamó un impulso para aprobar el rescate

El exdirector de Participadas de la SEPI, José Ángel Partearroyo, comparece en la Comisión de Investigación

El enlace de la SEPI en Air Europa reconoce que se reclamó un impulso para aprobar el rescate

El exdirector de Participadas de la SEPI, responsable del seguimiento de Air Europa y Plus Ultra, José Ángel Partearroyo. | Eduardo Parra (EP)

El exdirector de Participadas de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) José Ángel Partearroyo ha comparecido en la Comisión de Investigación de las deficiencias y presuntas irregularidades en la gestión de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) en el rescate de Air Europa y Plus Ultra.

En la sesión, celebrada en el Senado, ha revelado que este organismo pidió un impulso a la operación de préstamo con Air Europa por la situación de posible quiebra a la que se enfrentaba. Además, ha defendido el procedimiento en la operación con Plus Ultra. Una comisión que se sigue con especial interés por el papel de la mujer del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en este rescate. Begoña Gómez está siendo investigada por este caso.

A preguntas del PP, Parterroyo ha manifestado que las únicas consideraciones que se hicieron en relación con la operación de Air Europa fueron que se impulsara por la situación de posible quiebra «puesto que había mucha presión» por «la necesidad de pagar las nóminas».

Y luego, «como transcurrió mucho tiempo entre que se aprobó el préstamo a Air Europa y se concluyeran el análisis de nuevas operaciones», sí que se les dijo que había que «agilizar» en general las operaciones.

En cuanto a Plus Ultra, Partearroyo ha dicho que a él personalmente no le trasladaron «ningún tipo de urgencia» con esta operación, explicando que fue una de las primeras empresas que había presentado su solicitud y había que seguir el orden, insistiendo en que se siguió el «procedimiento normal».

El rescate de Air Europa

El rescate de Air Europa es uno de los casos más complejos de la gestión económica de la pandemia del coronavirus, momento en el que la urgencia financiera de una aerolínea estratégica se entrelazó con las sospechas de un presunto tráfico de influencias auspiciado desde Moncloa.

En noviembre de 2020, el Ejecutivo autorizó una inyección de 475 millones de euros a través del fondo de la SEPI, una medida que el Ejecutivo justificó en la necesidad de proteger la conectividad aérea y el turismo nacional. No obstante, la sombra de la duda se cernió sobre la operación tras conocerse los vínculos y reuniones mantenidas entre Begoña Gómez, esposa del presidente Pedro Sánchez, y la cúpula de Globalia, matriz de la aerolínea, en los meses críticos previos a la concesión de los fondos.

La controversia periodística y judicial tiene a Gómez y su relación con Javier Hidalgo, entonces CEO de la compañía áerea, en el centro de todo. Begoña mantuvo encuentros privados con Hidalgo en los que se habrían discutido proyectos empresariales. Estas conexiones se materializaron a través del IE Africa Center, dirigido por Gómez, mediante un convenio de patrocinio con Wakalua, una filial de Globalia creada específicamente para impulsar la innovación turística.

La figura de Víctor de Aldama

Un escenario al que se suma la figura de Víctor de Aldama, comisionista clave en la trama de las mascarillas, quien actuaba como enlace de Globalia y habría facilitado el acceso a los tomadores de decisiones de la administración. La investigación trata de esclarecer si estos contactos condicionaron la celeridad y las condiciones del rescate, uno de los más controvertidos de la era covid.

Mientras el Gobierno defiende la pulcritud técnica del proceso, avalado por la Comisión Europea, los tribunales continúan analizando si el flujo de dinero público fue una respuesta estrictamente económica o el resultado de una influencia derivada de Moncloa.

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