Fiscalía pide a un sargento de la Guardia Civil siete años y medio de cárcel por blanqueo
Se trata de una pieza separada del caso de contrabando de tabaco y robo de contenedores del Puerto de Barcelona

Coche de la Guardia Civil, en una foto de archivo.
La Fiscalía pide una pena de siete años y seis meses de cárcel y una multa de 23 millones de euros para un sargento de la Guardia Civil por blanqueo de capitales, en una pieza separada del caso de contrabando de tabaco y robo de contenedores del Puerto de Barcelona, en el que ya fue condenado en 2019.
En el juicio, que ha empezado este lunes en la Sección tercera de la Audiencia de Barcelona, el ministerio público acusa al sargento, en esta ocasión, de un delito de blanqueo de capitales obtenidos ilegalmente mediante el contrabando de tabaco y los robos de contenedores del puerto de Barcelona por los que fue condenado en el año 2019 por la Audiencia de Barcelona.
El sargento, según el Ministerio Público, habría cometido el delito de blanqueo a través de una organización criminal de la que sería jefe. La Fiscalía también acusa de blanqueo a la pareja del sargento, para quien pide cinco años y medio de prisión y una multa de la misma cuantía, también de 23 millones de euros.
El ministerio público acusa del mismo delito a otras tres personas, dos de las cuales también son pareja, para las que pide cuatro meses y medio de cárcel. A dos de ellas les solicita una multa de 950.000 euros y a la tercera una sanción de 1.800.000 euros.
Grandes ingresos en efectivo
Según la Fiscalía, los acusados ejecutaron un plan «criminal» entre 2010 y 2020, cuando llevaron a cabo actuaciones para introducir el dinero ilícito a la corriente «legal». El sargento daba las órdenes y actuaban todos de forma coordinada: «Cada uno cumplía con las funciones […] para lograr el propósito final».
El dinero de origen ilícito se canalizaba a través de un bar, ubicado en Sant Andreu de la Barca (Barcelona), a través del que se tributaban rendimientos económicos, esto les permitía hacer ingresos en metálicos «dando la apariencia de una lícita procedencia».
Fiscalía asegura que canalizaron miles de euros hacia el mercado financiero con operaciones como la compra de un aparcamiento, que pagaron con un cheque bancario, o la compra de una casa en Cubelles, entre otros bienes.
Por ejemplo, algunos acusados adquirieron una plaza de parking, que abonaron mediante un cheque bancario, mientras que también compraron una casa en Cubelles, entre otros bienes. De este modo, todos los miembros del grupo ingresaron transferencias en efectivo en sus cuentas bancarias.
El grupo estaría orquestado por el sargento, condenado a tres años y dos meses de cárcel en 2019 por haber formado parte de una banda que se dedicaba a introducir tabaco de contrabando y a robar mercancía de contenedores almacenados en el puerto de la capital catalana.
La red actuaba para sacar del puerto contenedores con tabaco importado ilegalmente para distribuirlo en España, burlando los correspondientes controles aduaneros.
