China sale del top diez de inversores en España tras desplomarse su capital un 80% en un año
La inversión procedente del gigante asiático se hunde en pleno acercamiento diplomático entre Moncloa y Pekín

Coches procedentes de China desembarcan en el Puerto de Barcelona en una imagen de archivo. | EP
La inversión china en España cayó hasta los 41,3 millones de euros en el primer trimestre de 2026, un 84% menos que el mismo periodo del año anterior, tres meses en los que se registró la segunda mayor llegada de capital procedente del gigante asiático. Si en el conjunto de 2025 el país oriental se situó como noveno mayor inversor extranjero al cuadruplicar el flujo de dinero destinado a nuestra economía, en el arranque de 2026 ha tenido un papel mucho más modesto, bajando seis posiciones hasta el puesto 15.
A pesar de este descenso interanual, la inversión extranjera directa bruta, excluyendo las entidades de tenencia de valores extranjeros (ETVE) registrada en los tres primeros meses del año, se mantiene en niveles considerablemente altos, casi cuatro veces por encima del mismo periodo de 2019. En las últimas décadas, el capital que el gigante asiático destina a proyectos en España ha presentado altibajos, pero con una trayectoria ascendente. La cifra más elevada en un arranque de año llegó en 2021, con un total de 335,2 millones de euros movilizados.
La inversión china está muy distribuida territorialmente en comparación con la internacional en su conjunto, que se suele concentrar en la Comunidad de Madrid. A principios de 2026, China colocó 20 millones de euros en Barcelona, 11 en la capital, siete millones en Cádiz y tres millones en Badajoz, además de un pequeño monto en Navarra. La gran mayoría de este capital, 24 millones de euros, se vehiculó a través de sociedades, mientras que las personas físicas movieron casi ocho millones de euros.
El sector que más inversión ha atraído este año ha sido la innovación tecnológica, con 20 millones destinados a investigación y desarrollo. También han estado especialmente activos los ámbitos inmobiliario (siete millones), la fabricación de minerales (otros siete millones), el minorismo (cuatro millones), la industria química (tres millones) y, ya por debajo del millón de euros, la fabricación de maquinaria, la de equipo eléctrico, las actividades jurídicas y contables, el comercio al por mayor, la construcción especializada y la consultoría empresarial.
La estructura de la actividad financiera de China en España ha variado ligeramente en comparación con 2025, cuando llegaron un total de 644 millones de euros para proyectos ubicados principalmente, por este orden, en Murcia, Cantabria, Zaragoza, Barcelona, Cádiz, Badajoz, Madrid, Teruel, Valencia, Vizcaya, Girona, Alicante, Asturias y Málaga. Los sectores más capitalizados por Pekín fueron, de mayor a menor, la fabricación de equipo eléctrico, el suministro energético, el comercio al por mayor, la manufactura de minerales, la automoción, la producción de material de transporte, la minería de metal, el deporte y ocio, la informática, el textil, el sector farmacéutico, tareas administrativas, la gestión de residuos, el comercio al por menor, la industria química, la reparación de maquinaria, el inmobiliario, la arquitectura e ingeniería, la construcción especializada y el almacenamiento y asistencia al transporte.
Estados Unidos se ha mantenido como el inversor más activo en España este 2026, desplegando 1.358 millones de euros en tres meses, un incremento del 61% con respecto a hace un año. Sin embargo, las retiradas de capitales se han multiplicado por seis en el último periodo hasta los 3.335 millones, dejando la inversión neta en negativo, con una pérdida de 1.976 millones. Por cada euro que aporta China a nuestro país, los inversores estadounidenses retiran 48.
Por su parte, Reino Unido, cuya capital es uno de los principales centros financieros del mundo, ha recuperado en 2026 su tradicional segundo puesto tras superar a Francia, con 1.251 millones invertidos. Completan el top diez Francia (1.162 millones), Corea del Sur (564 millones), Portugal (441 millones), Italia (291 millones), Alemania (231 millones), Japón (189 millones) y Noruega (121 millones).
