Un informe secreto de Red Eléctrica ayudó a la CNMC a aclarar las causas del apagón
Fuentes del sector califican el documento de «muy interesante» y aseguran que hay «mucha información» de lo ocurrido

La presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor.
El 7 de octubre de 2025, el operador del sistema, Red Eléctrica, envió a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) un informe sobre los problemas que estaban teniendo en la red. En ese documento, «de cientos de folios», se hizo alusión a las eléctricas y se desarrollaron «ejemplos, supuestos y muchos datos». El regulador se negó a hacerlo público porque dijo que comprometía los intereses de la empresa participada por el Estado y desde entonces se ha convertido en un expediente del deseo del sector eléctrico.
En ese informe, el gestor de la red pidió que se modificaran una serie de procedimientos de operación (3.1 sobre el proceso de programación, 3.2 sobre las restricciones técnicas, 7.2 que va de la regulación secundaria y 7.4 sobre el servicio complementario de control de tensión de la red de transporte) a raíz del cero eléctrico del 28 de abril de 2025. Fuentes conocedoras señalan a THE OBJECTIVE que en ese informe es «muy interesante» analizar la motivación de Red Eléctrica para solicitar los cambios porque da «mucha información» para entender lo que pasó. Las mismas fuentes remarcan que «la arquitectura de la norma también tendría que simplificarse».
Una parte de ese documento, según ha podido saber este medio, trata el asunto de la gobernanza de la red. El regulador reflexiona que los procedimientos de operación son siempre a propuesta del operador del sistema, pero reconocen que «afectan a otros». Un escenario que provoca que «unilateralmente se decida un cambio cuya modificación afecta a otros actores que no han estado en la propuesta de cambio y que quieren participar», por lo que la CNMC habla de una «nebulosa de coordinación donde parece razonable que haya un diálogo previo».
Desde que tuvo lugar el apagón, el regulador ha ido aceptando los procedimientos de operación que Red Eléctrica ha ido solicitando. Unos meses después de recibir ese informe, la CNMC —a través de la directora de Energía, Rocío Prieto, y bajo la supervisión de la presidenta Cani Fernández— ha ido concretando sus expedientes sancionadores. En total, se han publicado ya 66 posibles sanciones (tres «muy graves» y 63 «graves») como «consecuencia de la información sobre el apagón».
Aunque en principio se esperaban pocas empresas señaladas, comenzaron a aflorar decenas de compañías responsables. Muchas de estas no estaban salpicadas por lo que pasó el día del apagón, sino por su forma de funcionar años antes. Si se tienen en cuenta los tramos más altos de las multas (situación que rara vez ocurre), se alcanzarían globalmente los 546 millones de euros en sanciones.
Precisamente, Prieto defendió el pasado lunes el papel de la CNMC por el apagón durante la comisión de investigación del apagón en el Congreso de los Diputados. Después de las acusaciones del gestor y las eléctricas sobre la falta de regulación para haber evitado ese cero eléctrico, la directora de Energía afirmó lo siguiente: «Red Eléctrica dice que necesita herramientas adicionales para controlar la tensión y nosotros lo que decimos es que tenía herramientas para controlar la tensión». No quiso profundizar sobre los expedientes sancionadores por su deber de «sigilo y secreto».
El regulador, además, además, un argumentario algo difuso sobre lo ocurrido el día del cero eléctrico: «El apagón fue la conclusión de unos hechos concatenados y unas condiciones de contexto y unas decisiones que podían haber tomado, o no, una serie de agentes y, en el último término, que nosotros hayamos abierto expedientes sancionadores por incumplimientos normativos no quiere decir que todos ellos sean causantes directos». Fuentes internas de la CNMC dan por hecho que sus expedientes se recurrirán y prefieren pensar en el siguiente paso: mejorar el sistema para que no vuelva a ocurrir un episodio igual.
Por último, la presidenta de Red Eléctrica, que también acudió el pasado lunes al Congreso, defendió que el grado de responsabilidad sobre el apagón no es de la empresa que preside y que el sistema eléctrico es «complejo» y en el que otros actores también tienen «influencia». Según ella, «si un paciente tiene un infarto, la culpa no es del neurólogo». Además, señaló que si hubiera aplicado el procedimiento de operación 7.4 de control de tensión (aprobado más tarde por el regulador tras la petición de Red Eléctrica), el apagón no hubiese tenido lugar.
