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Transporte

ADIF recortará un 14% la partida para inspeccionar las vías en 2027

La reducción afecta al último año de ejecución del contrato, que pasa de 4,42 millones de euros anuales a 3,81 millones

ADIF recortará un 14% la partida para inspeccionar las vías en 2027

Vías de tren en Amurrio (Álava). | Iñaki Berasaluce (EP)

La entidad pública empresarial Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (ADIF) recortará casi un 14% —un 13,68%— en auscultación de vías ferroviarias el próximo año, al pasar de un importe total con IVA de 4.421.935,14 euros este año a 3.816.935,14 euros en 2027. Así consta en el contrato de la empresa estatal junto con Redalsa SA (perteneciente al grupo ADIF, dedicada a la fabricación y mantenimiento de equipos para el sector ferroviario) con el objeto de auscultación de carriles en líneas de ancho ibérico y métrico en explotación, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE mediante una resolución del Portal de Transparencia.

La reducción de la inversión para esta causa se producirá justo un año después del cuestionamiento público sobre el cuidado de las infraestructuras de transporte ferroviario surgido del trágico choque entre dos trenes AVE en Adamuz (Córdoba) que se cobró la vida de 46 personas y respecto al que algunos expertos aseguraron que «pudo evitarse con más supervisión». Cabe señalar que la auscultación es el proceso mediante el cual se analiza y controla el estado de una infraestructura ferroviaria con el objetivo de detectar posibles defectos o anomalías antes de que se conviertan en un problema grave, constituyendo una parte fundamental del mantenimiento preventivo y predictivo en el ámbito ferroviario.

El procedimiento consiste en la realización de inspecciones y mediciones técnicas sobre distintos elementos de la vía —los carriles, las traviesas, el balasto, la geometría de la vía y, en algunos casos, la catenaria y la plataforma ferroviaria— a través de distintos métodos, siendo uno de los más habituales la inspección visual, llevada a cabo por técnicos especializados que recorren la vía observando el estado de sus componentes. A pesar de ello, hoy en día la mayor parte de las auscultaciones se realizan mediante vehículos especializados equipados con sensores, láseres y sistemas informáticos capaces de medir con gran precisión parámetros como la alineación, el nivel o el ancho de vía mientras circulan. Asimismo, se emplean tecnologías como los ultrasonidos para detectar fisuras internas en los carriles que no pueden verse a simple vista.

Actualmente, ADIF cuenta con un parque de seis trenes operativos para la auscultación de la red ferroviaria, «equipados con la tecnología más avanzada». Tres vehículos Stadler —dos para la red convencional y uno para la de alta velocidad—, un tren Séneca de tracción eléctrica para vías de alta velocidad y dos trenes BT, capaces de circular por ambos tipos de vías. Además, tal y como se indica en su web, el ente público estatal ha invertido 47,3 millones de euros en un nuevo tren auscultador 106 Talgo que se encuentra actualmente en fase de homologación y está previsto que pueda funcionar a finales de este mismo año.

El contrato adjudicado vigente para la inspección en las líneas de ancho ibérico y métrico tiene una duración de 48 meses (4 años) con una posible prórroga de 12 meses (1 año adicional) y su precio total con IVA es de 17.687.740,55 euros. Por fechas, las anualidades fueron de 605.000,00 euros en 2023, 4.421.935,13 euros en 2024, 4.421.935,14 euros en 2025, 4.421.935,14 euros en 2026 y 3.816.935,14 euros en 2027. Es decir, el ejercicio inicial registró la cifra más baja, entre el segundo y cuarto año el contrato alcanzó su máxima y en su último año de vigencia la inversión se reduce ligeramente. Sin embargo, tal y como se indica en el propio documento, la adjudicación se realizó por la totalidad del presupuesto base de licitación, lo cual no implica compromiso de agotar el mismo ni de cumplir con las anualidades, ya que estas son estimadas.

Dichos datos provienen de una petición de información realizada por este periódico al organismo estatal dependiente del Ministerio de Transportes en la que se solicitaron, entre otras cosas, los costes totales (adquisición, adaptación, etc.) de los vehículos biviales/hi-rail usados en inspección y auscultación de vía, desglosados por anualidades y con previsiones futuras; el listado de empresas participantes; el número de vehículos, modelos y características; los tramos y líneas de la Red Ferroviaria de Interés General (RFIG) y Alta Velocidad donde se emplearon; las fechas de inicio, duración y continuidad del programa; las homologaciones y autorizaciones de la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF); así como datos de eficacia (kilómetros inspeccionados, incidencias detectadas, resultados) y planes de ampliación o nuevas adquisiciones.

En respuesta, el gestor de la infraestructura ferroviaria estatal concedió parcialmente la información requerida, puesto que explicó la existencia de dos contratos principales relacionados con los vehículos biviales, por un lado, el contrato de auscultación y, por otro, el de grúas. El primero de ellos —según aclara la compañía— contempla la utilización de determinados medios materiales, sin que ello suponga la adquisición en propiedad de dichos vehículos por parte de esta entidad mientras que el segundo hace referencia a la adquisición y mantenimiento de ocho grúas biviales de 50 toneladas (tren taller). 

Por último, respecto a la identificación detallada de los tramos, líneas o secciones de la Red Ferroviaria de Interés General y de Alta Velocidad en los que se han empleado los referidos vehículos, así como la fecha exacta de inicio de esta práctica de inspección mediante vehículos sobre raíles, su eventual finalización, duración, planes de continuidad o posibles ampliaciones, exponen que otorgar estos datos «exigiría la realización de una labor de reelaboración de la información que excede de lo previsto en la normativa aplicable en materia de acceso a la información pública», por lo que se denegó dicho acceso. En la misma línea, tampoco ofrecen explicaciones acerca de las homologaciones, certificados de seguridad y autorizaciones concedidas, pero, en este caso, derivan dicha consulta a la Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF). 

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