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El Casino Militar concluye su «culebrón» tras un intento de paralizar el relevo de su cúpula

La institución castrense deja atrás dos años de cuitas judiciales en Madrid con la elección de una nueva junta directiva

El Casino Militar concluye su «culebrón» tras un intento de paralizar el relevo de su cúpula

Fachada del Centro Cultural de los Ejércitos en la Gran Vía de Madrid. | Google Maps

El Casino Militar de Madrid regresa este martes a la calma con una asamblea general en la que se aprobará la elección de una nueva dirección encabezada por Salvador Fontenla, que denunció presuntas irregularidades en los comicios del 22 de marzo de 2024 en los que perdió contra la lista de Carlos Valverde y que ahora encabeza la única candidatura presentada a las nuevas elecciones.

El llamado Centro Cultural de los Ejércitos (CCE) ha vivido un «culebrón» en los últimos dos años, en palabras de uno de sus miembros, en el que se han dirimido las cuitas internas en los juzgados. El anterior equipo directivo se tuvo que someter a una cuestión de confianza a mediados de febrero a raíz de una sentencia del Juzgado de Primera Instancia número 64 de Madrid del pasado 30 de septiembre en la que dio la razón a la candidatura de Fontela.

La pregunta que se formuló entonces a los socios del Casino Militar fue la siguiente: «¿Está a favor de la remoción de la actual Junta Rectora y el nombramiento de una Comisión Gestora para la convocatoria de una posterior Asamblea General Extraordinaria para la elección de una nueva Junta Rectora del Centro Cultural de los Ejércitos?». Al final, dos terceras partes de los socios votaron a favor de la destitución de la dirección que presidía Valverde, frente a un tercio que optó por el ‘no’ en aras de su continuidad, según revelaron fuentes militares a THE OBJECTIVE.

El CCE está ubicado en la madrileña Gran Vía y cuenta con más de un millar de socios militares. En la citada asamblea se exigió «la previa identificación de los socios, mediante la exhibición de su carnet del centro cultural en el momento de acceder al salón de actos». Además, los interventores tuvieron el encargo de identificar a los socios asistentes y comprobar las delegaciones de voto, que debían «contener el nombre y número de los socios delegantes, y fotocopia del DNI o, en su caso, firma digital».

El propio Valverde se ausentó de la asamblea por motivos de salud, por lo que su vicepresidente fue el encargado de dirigir la votación. Antes del inicio de la misma, empezó a leer una carta del presidente en la que se glosaban algunos hitos de su mandato, pero varios de los asistentes interrumpieron su lectura al recordar al vicepresidente que no estaba fijado en el orden del día. Tras el contundente apoyo mayoritario a la destitución de la junta rectora, por unos 280 votos contra 92, la nueva gestora quedó presidida por Antonio Ramos-Yzquierdo y cuatro vocales: Blas Piñar, Juan Tejero, Luis Torres y Eugenio Dobrynine.

Guerra interna entre generales

Esta moción de censura zanjó la guerra interna que se desató hace casi dos años en el antiguo Ateneo Militar tras los comicios internos en los que, por primera vez en mucho tiempo, había dos candidaturas en liza. Valverde, quien llegó a director general de Asuntos Económicos en el Ministerio de Defensa, aspiraba a la reelección con una lista oficialista, mientras que Fontenla, quien hizo toda su carrera militar en la Legión y llegó a mandar la Brigada ‘Almogávares’ VI de Paracaidistas, presentó una candidatura alternativa en la que se unieron una serie de militares (retirados y en la reserva, principalmente, aunque también algunos en activo) que estaban descontentos con el rumbo del Centro Cultural de los Ejércitos, según desveló El Confidencial Digital.

Aquella batalla entre generales terminó con una victoria ajustada a favor de la candidatura de Valverde, pero con acusaciones de pucherazo por parte de la lista perdedora de Fontenla. En esa votación hubo un total de 69 socios presenciales y más de 300 votos delegados que decantaron la balanza a favor del primero, si bien nunca se aclaró la cifra exacta, pues ambas candidaturas difieren del número final de votantes que hubo. Dejando de lado un voto nulo, las papeletas a las candidaturas se repartieron de la siguiente manera, siempre según los datos oficiales que constaron en el acta: 243 votos para Valverde y 180 para Fontenla, aunque este último denunció que un número significativo de los apoyos de su contrincante se incluyeron con el escrutinio ya cerrado.

Tras la asamblea extraordinaria de febrero y la constitución de una gestora, hubo una nueva ofensiva judicial para paralizar el relevo en la cúpula. Ramos-Yzquierdo informó el 6 de abril a los socios que el viernes 27 de marzo, último día antes del inicio de la Semana Santa, se había notificado una citación al Casino Militar para que se personase ante Juzgado de Primera Instancia número 61 de Madrid el 8 de abril tras una denuncia de dos miembros de la anterior dirección y dos socios «muy vinculados a dicha Junta», en la que solicitaban medidas cautelares consistentes en la suspensión «inmediata y preventiva» de los acuerdos de la asamblea «hasta la resolución del procedimiento principal, relativo a la nulidad del acuerdo adoptado».

Los demandantes también pidieron que se anotase «de forma preventiva» en el registro de asociaciones de la Comunidad de Madrid dicha solicitud «a fin de evitar disposiciones patrimoniales o actos que perjudiquen a terceros de buena fe, con una repercusión directa sobre el Centro Cultural de los Ejércitos». Ramos-Yzquierdo recordó en un escrito, al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, que había aplicado «estrictamente» el resultado de la voluntad «soberana» de los socios del CCE, en los términos recogidos en el acta y que había sido «firmada igualmente por la anterior Junta Rectora».

El magistrado no adoptó las medidas cautelares y Ramos-Yzquierdo pudo la pasada semana confirmar la fecha de la asamblea de este martes con una única candidatura, la encabezada por Fontenla. «Para cumplir todas las formalidades exigidas legal y reglamentariamente, la Asamblea y la votación se llevarán a cabo según la convocatoria del 26 de marzo de 2026 y de las normas aclaratorias y complementarias enviadas a los socios», indicó el 17 de abril.

«Rogamos, dadas las circunstancias que atraviesa el CCE y la necesidad de revitalizar y fortalecer la institución, la máxima participación en la Asamblea y votación como impulso y respaldo a la nueva e ilusionante etapa que, sin duda, vamos a iniciar», concluyó el presidente de la gestora ante el temor de una baja afluencia.

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