La financiación catalana irrumpe en la campaña andaluza tras el mitin de Zapatero en Jaén
Las palabras de los dirigentes socialistas desatan reacciones en un territorio marcado por el déficit inversor

María Jesús Montero y José Luis Rodríguez Zapatero en un acto público en Jaén. | C.G. (EP)
El mitin socialista del fin de semana en Jaén volvió a avivar el debate sobre la financiación autonómica y, de paso, encendió el malestar en una provincia que arrastra desde hace años un discurso recurrente sobre el déficit de inversiones. En el acto participaron José Luis Rodríguez Zapatero y María Jesús Montero, que defendieron el modelo de financiación que beneficia a Cataluña y que, según su planteamiento, tiene efectos positivos para el conjunto del país.
La intervención no pasó inadvertida en un territorio especialmente sensible a este tipo de mensajes. La tecla pulsada por el expresidente y la exministra de Hacienda avivó un relato bastante convulso. Jaén, una de las provincias que distintos informes sitúan entre las más infrafinanciadas de Andalucía, reaccionó en las horas posteriores a través de distintos actores políticos y sociales. El debate ha ido escalando en los últimos días hasta convertirse en un nuevo episodio dentro de la discusión territorial andaluza.
Cataluña vuelve al debate andaluz
Durante el mitin, el mensaje defendido por los dirigentes socialistas giró en torno a la idea de que Cataluña actúa como motor económico del país y que su adecuada financiación repercute positivamente en el conjunto de España. Ese argumento, repetido en distintas ocasiones por el PSOE, fue pronunciado en un contexto delicado: una provincia que reclama desde hace años mejoras en infraestructuras, transporte ferroviario y ejecución de inversiones públicas.
El choque sobre la territorialidad no resulta novedoso, pero el lugar y el momento han vuelto a amplificarlo. En Jaén, el discurso sobre la «solidaridad territorial» convive al mismo tiempo con una percepción de abandono institucional que forma parte del debate político local desde hace años.
Jaén Merece Más eleva el tono
La respuesta más contundente llegó desde Jaén Merece Más, que ha convertido el episodio en un nuevo argumento dentro de su discurso político basado, en gran medida, en su oposición a las políticas de Montero. El partido provincialista, que concurre a las próximas elecciones andaluzas con la aspiración de lograr representación parlamentaria, busca capitalizar el malestar con sus duras críticas a las palabras de Zapatero.
Su presidente, Juanma Camacho, reprochó que se defendiera la financiación catalana en un territorio que, a su juicio, representa justo lo contrario en términos de inversión pública. «Es todo un despropósito venir a Jaén a alardear de esto y es un flaco favor que María Jesús Montero y el PSOE de Jaén hayan secundado semejantes declaraciones. Desde luego, no han tenido ninguna vista política y cero tacto con los jiennenses».
En la misma línea, el candidato de la formación, Luis García Millán, insistió en que resulta contradictorio defender determinados modelos de financiación en una provincia que, según su diagnóstico, ha quedado sistemáticamente relegada en los presupuestos públicos. García Millán apuntó además a la falta de ejecución de inversiones y al deterioro de infraestructuras como el eje ferroviario, uno de los grandes argumentos recurrentes del partido.
El tono del comunicado de Jaén Merece Más fue especialmente duro, aunque sin salir del marco político habitual con quienes comparten gobierno en la capital. El partido insiste en el discurso usado en las anteriores elecciones municipales, en que su objetivo es romper con el bipartidismo tradicional y situar la provincia como prioridad en la agenda autonómica.
La formación provincialista sigue de cerca su evolución electoral en la provincia. Como ha explicado a THE OBJECTIVE el presidente de Jaén Merece Más, Juanma Camacho, el partido trabaja con distintas estimaciones internas sobre su crecimiento respecto a los últimos comicios autonómicos. En aquellas elecciones, la formación obtuvo 18.873 votos en la provincia, única circunscripción en la que concurría, quedándose cerca del objetivo interno que manejaba la organización. De ese total, 9.658 votos se concentraron en la capital, donde llegó a situarse a menos de 200 votos de superar al PSOE en ese ámbito urbano. Con ese mismo marco territorial, la formación insiste en que su base electoral sigue siendo estrictamente provincial.
Un clima electoral de fragmentación
El episodio se produce en plena precampaña andaluza, con todas las formaciones afinando su estrategia de cara a unas elecciones que, según las últimas encuestas, podrían volver a dejar un escenario de mayoría ajustada. El CIS publicado hace tan solo unos días sitúa al Partido Popular con opciones de revalidar la mayoría absoluta, en un escenario en el que Juanma Moreno podría alcanzar los 55 escaños necesarios para gobernar en solitario, con una horquilla que va de los 51 a los 59. El PSOE se mantiene como segunda fuerza con un 25,8% de los votos y entre 27 y 34 escaños, a una distancia de alrededor de 18 puntos respecto a los populares.
El escenario electoral andaluz se mantiene, según el último CIS, en parámetros de clara ventaja para el Partido Popular, que en la provincia de Jaén se situaría entre seis y siete escaños. El PSOE mantendría la segunda posición con una horquilla de entre tres y cuatro diputados, mientras que Vox podría lograr entre uno y dos representantes. Este reparto consolidaría la posición de los grandes partidos en la circunscripción, aunque con margen para ajustes en función de la movilización final y del comportamiento del voto en provincias como Jaén, donde el crecimiento de fuerzas provincialistas podría introducir variaciones en la repartición de los últimos escaños.
En esta coyuntura, la provincia de Jaén adquiere un papel relevante por la posibilidad de que el reparto de escaños sea más ajustado que en anteriores convocatorias. El crecimiento de fuerzas provincialistas o minoritarias podría influir en un Parlamento donde cada escaño cuenta.
La provincia se ha convertido en uno de los territorios en los que el reparto de escaños puede tener mayor impacto en la aritmética parlamentaria. En los partidos se sigue con atención la evolución del voto provincial, especialmente en zonas donde el discurso localista ha ganado fuerza en los últimos años.
