Sánchez confesó a Cerdán su enfado por la vida de Ábalos: «Jose nos ha traicionado»
Según el ex ‘número tres’ socialista, el presidente le anticipó en mayo de 2021 su destitución: «Me lo voy a follar»

Conversación entre Santos Cerdán y TO.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, mintió sobre las razones de la caída de José Luis Ábalos. No sólo porque lo acreditan la decena de fuentes de Moncloa y Ferraz que revelaron a THE OBJECTIVE hace cuatro años los motivos de su destitución —la prostitución, sus gastos opacos y elevados y sus malas compañías empresariales—, sino porque así lo ratifica la versión que el propio Sánchez confesó a Santos Cerdán en mayo de 2021, dos meses antes de su cese en el mes de julio: «El presidente no habló con Ábalos durante meses. Estaba cabreadísimo, decía: ‘Jose nos ha traicionado’». Así se recoge en el libro Todos los hombres de Sánchez (Editorial Deusto). La afirmación se produce en el contexto de una fiesta con prostitutas en un parador, revelada por este diario, que tuvo lugar en el mismo mes de mayo de ese año y en la que se produjeron «destrozos» en el mobiliario.
Según reveló Cerdán a este periódico, el presidente del Gobierno consideró una traición el comportamiento de Ábalos porque entraba en colisión con «los valores socialistas», especialmente en el contexto previo a la celebración del 40.º Congreso Federal de Valencia, al que acudían con la bandera del abolicionismo de la prostitución como principal reclamo de renovación programática, aunque el motivo principal de su enfado era la reincidencia del ex secretario de Organización del PSOE y ministro de Transportes.
Seis meses antes, en noviembre de 2020, el presidente tuvo conocimiento de la relación abusiva de Ábalos con el sexo de pago tras una fiesta de Halloween en casa de la directora de Comunicación del PSOE, Maritcha Ruiz Mateos. Allí, la entonces esposa del ministro, Carolina Perles, reveló a Ruiz Mateos y a la vicesecretaria general del PSOE, Adriana Lastra, sus frecuentes citas con prostitutas, entre las que citó a Jésica Rodríguez, y les relató la existencia de los emails que demostrarían sus pagos por acompañamientos a viajes oficiales. Después de ese encuentro, las dos dirigentes socialistas alertaron a Carmen Calvo y fue la vicepresidenta primera del Ejecutivo la que avisó a Pedro Sánchez de que la mujer de Ábalos «tiene pruebas y está largando», motivo por el cual recomendó su destitución: «No podemos mantener a un putero como número tres».

Como consecuencia de ello, Moncloa intervino para forzar la ruptura de Ábalos y Jésica en noviembre del 2020, pero pocos meses después, volvió a las andadas con una nueva mujer. Según revelaron una docena de fuentes del Gobierno y el PSOE en 2021, fue el presidente de Paradores, Óscar López, quien reveló a Sánchez el escándalo del parador, aunque éste lo niega. Tras ponerse en contacto este periódico con López y comunicarle éste al presidente el conocimiento de la sórdida fiesta en el establecimiento hotelero, Cerdán apareció repentinamente como un emisario que aportó información relevante sobre las andanzas de Ábalos con prostitutas y sus gastos desorbitados en Ferraz, en un intento de ocultar la trama de corrupción que ahora investiga la justicia, y encapsular en Ábalos las responsabilidades.
«Me lo voy a follar»
Según el propio testimonio de Cerdán, el cabreo de Pedro Sánchez con Ábalos alcanzó un grado superlativo. Tanto que el presidente del Gobierno le anticipó de esta forma su cese en mayo del 2021: «Me lo voy a follar». Como reveló este periódico, justo en ese mismo mes de mayo de 2021, Ábalos recibió la visita del jefe de gabinete del presidente, Iván Redondo, en su residencia oficial en la calle Balbina Valverde de Madrid. Fue entonces cuando Redondo le alertó: «El presidente lo sabe». Lo revelaron fuentes gubernamentales y lo confirmó Carolina Perles en una entrevista con THE OBJECTIVE. Tras su destitución el 10 de julio de 2021, otros ministros del Ejecutivo revelaron una conversación con Sánchez en la que éste «estaba abatido»; miembros del Ejecutivo a los que el presidente confesó que estaba afectado tras la tensa conversación mantenida en Moncloa el día de la destitución de su hombre fuerte en el Gobierno: «No es agradable decir según qué cosas».
En octubre de 2021, el también secretario general del PSOE Pedro Sánchez se refirió a esa ‘traición a los valores socialistas’ de forma velada en la celebración de ese 40.º Congreso Federal en Valencia en 2021, tres meses después de la destitución del ministro, durante su discurso de clausura el domingo 17 de octubre de 2021, al referirse al abolicionismo de la prostitución: «Sale de este Congreso un compromiso: ¡Avanzaremos aboliendo la prostitución, que esclaviza a las mujeres en nuestro país! Ése es nuestro compromiso… Sentimos el legítimo orgullo de ser coherentes con nosotros mismos. Tratamos cada día de parecernos a lo que decimos. Nosotros trabajamos duro porque, como dijo don Quijote, nuestros actos deben estar a la altura de nuestras palabras». Ábalos, sentado en un extremo de la segunda fila, fue el único que no aplaudió.
La purga de las feministas
Las revelaciones de Cerdán se produjeron en la segunda y última reunión que mantuvo con THE OBJECTIVE en el restaurante Sazadón de Madrid, situado a 170 metros de la residencia del número tres del PSOE, y donde él y su mujer, Paqui Muñoz, gastaron 7.450 euros en comidas con cargo a la tarjeta de Servinabar, según uno de los informes de la UCO. La importancia de estas citas es que fue precisamente él mismo el que desveló algunos de los aspectos más relevantes de la investigación, como todo lo relativo a las facturas manipuladas y gastos opacos de Ábalos en Ferraz, que instigó una campaña contra este periódico y la autora de las informaciones para vilipendiarla.

La cara oculta de Cerdán es relevante, no sólo porque desmonta las mentiras del presidente a lo largo de los últimos años sobre el cese de Ábalos. También permite encajar las piezas ocultas en relación a la purga de las feministas del PSOE que alertaron sobre el llamado «clan de los machirulos», en el que incluían a Ábalos, Koldo, Cerdán y Paco Salazar. La operación de control de daños también se realizó de puertas para adentro, señalando a Adriana Lastra y Maritcha Ruiz Mateos como filtradoras de la noticia.
El mismo 5 de noviembre en que se publicaron las informaciones en THE OBJECTIVE, Cerdán pidió a Pedro Sánchez la cabeza de la directora de Comunicación del PSOE tras señalarle como filtradora de la información. Un año después, y tras asumir un poder creciente en la organización, Adriana Lastra dimitió tras una operación «de acoso y derribo» en un estado avanzado de gestación. Le siguió Maritcha Ruiz Mateos a los pocos días. La purga feminista continuó con otros nombres a quienes Cerdán consiguió laminar de la Ejecutiva, como la portavoz de Igualdad, Andrea Fernández, Llanos Castellanos y Laura Verja.
En varias ocasiones, el presidente del Gobierno ha dicho públicamente que la destitución de Ábalos se debió a la necesidad de «darle impulso al Gobierno tras la pandemia del covid-19», y aseguró que, desde el punto de vista personal, «Ábalos era un gran desconocido». Sánchez ocultó deliberadamente que la decisión que él mismo había comunicado a su entorno más próximo tenía que ver con la «vida disoluta» de su ministro de Transportes, el «problema político» que constituían sus escandalosas relaciones con prostitutas y sus elevados gastos en la organización de los que alertó el gerente del partido, Mariano Moreno, a Santos Cerdán: «Jose se está pasando con los gastos».
Un caos vital que conllevó el abandono de las actividades en el Ejecutivo y el partido. «Se quedaba dormido en los Consejos, bostezaba. Nunca estaba. Cuando preguntábamos en Ferraz, nos decían que estaba en el ministerio; y cuando preguntábamos en el ministerio, nos decían que estaba en Ferraz», reiteraron varios miembros del Ejecutivo y del partido socialista a THE OBJECTIVE en la investigación que se inició hace cuatro años y medio y que se recoge en el libro Todos los hombres de Sánchez.
