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Política

Paloma Cervilla, premio Luis Carandell: «Entre ser leída o respetada, me quedo con el respeto»

La periodista de THE OBJECTIVE ha recibido el galardón que otorga el Senado de manos de la reina Letizia

Ante el majestuoso antiguo salón de sesiones del Senado, compuesto por imponentes columnas de mármol que sostienen un edificio de más de dos siglos de historia y cubierto por el terciopelo rojo de sus asientos, la periodista de THE OBJECTIVE Paloma Cervilla ha recibido de manos de Su Majestad la reina Letizia y del presidente del Senado, Pedro Rollán, el Premio Luis Carandell en la categoría de Parlamentarismo.

El Senado ha querido premiar una trayectoria de 38 años, centrada fundamentalmente en la información política y parlamentaria. Una andadura que, tal y como ha recordado la galardonada, comenzó en julio de 1988 cuando llegó con 24 años a su primera entrevista de trabajo en ABC de Sevilla. El presidente de la Cámara Alta, Pedro Rollán, ha querido destacar para THE OBJECTIVE que Paloma Cervilla es «tan magnífica profesional como buena persona». Además, ha resaltado «la suerte que tiene el Senado de contar con las crónicas de Cervilla por su mirada pausada y reflexiva».

Al subir al atril para recibir el premio, la periodista jerezana ha recibido un caluroso aplauso por parte de la sala. En su discurso, Cervilla ha agradecido a Paula Quinteros, editora y consejera delegada de THE OBJECTIVE, y al director del medio, Álvaro Nieto, por haber apostado por ella, y ha calificado el periódico en el que actualmente escribe como «valiente». Además, ha querido compartir la emoción del galardón con Héctor Esteban García, premiado en la categoría de territorialidad, reconociendo su excelente labor cronística durante los trágicos días de la dana.

Cervilla ha repasado su larga trayectoria sin olvidarse de sus raíces y su vocación: «Mi historia de fascinación por el periodismo empezó hace ya muchos años, cuando yo era una niña y me asomaba por las noches al balcón de mi casa en el centro de Jerez para escuchar la rotativa de La Voz del Sur». «Era escuchar el latido de un periódico cuando cada noche empieza a vivir», ha rememorado con nostalgia al evocar sus inicios, cuando enviaba sus crónicas en el autobús de la línea de Sevilla para que llegaran a la mesa del mítico articulista Antonio Burgos en una época en la que «no había internet, no había fax, no había nada».

Tras curtirse en el periodismo local en Jerez y dar el salto a la información parlamentaria autonómica en Sevilla —donde afrontó uno de los momentos más duros de su carrera con el asesinato a manos de ETA de Alberto Jiménez-Becerril y su esposa Ascensión García —, la profesión la trajo a Madrid hace 21 años de la mano de Ignacio Camacho. Desde los pasillos de las altas instituciones del Estado ha cubierto elecciones generales, debates de investidura y crisis de partidos históricos. Una bitácora profesional que también incluye viajes internacionales para conocer las misiones de paz en Afganistán, el Líbano o los Balcanes y que sumó, en 2025, la cobertura de su vida con el fallecimiento de un papa y el cónclave que eligió al nuevo pontífice.

La creencia en el «periodismo de la experiencia»

La periodista premiada ha expresado su creencia en el periodismo «de la calle», en el que creció y que ha marcado su vida : «el que está en los sitios, el que pone la mirada, el de las largas o pequeñas esperas, el que habla con la gente, el que vive la información en primera persona para poder contarla».

«Creo en el periodismo de la experiencia, el de los veteranos, cuyas agendas son un tesoro para los medios de comunicación, imprescindible para poner la templanza y el sosiego en un momento en el que la información circula de una manera trepidante. Creo en el periodismo que respeta y que merece ser respetado», ha relatado Cervilla.

La periodista ha manifestado que, si tiene que escoger entre ser leída o respetada, se queda «con el respeto». «Un periodista no es más por los likes en redes sociales, sino por el respeto que tienen los demás hacia el contenido de sus informaciones», ha puntualizado, incidiendo en que el principio fundamental de este oficio es el respeto a la verdad. Aludiendo a la obra Frente al poder de Martin Baron, Cervilla ha subrayado que la labor informativa es también «un ejercicio de patriotismo», entendido como «un compromiso con la democracia, con la libertad de expresión y la Constitución».

Imbuida por sus raíces gaditanas y ese «espíritu de libertad» heredado de las Cortes de 1812, Cervilla ha dedicado con profunda gratitud su premio a los periodistas de la Transición: «A ellos les debo mi pasión por esta profesión, porque me enseñaron que hay un periodismo útil, un periodismo que trabaja para la concordia, para unir voluntades y que puede ser un instrumento para la reconciliación». El periodismo, ha resumido, consiste en «poner el foco en lo que importa, explicar a la sociedad el porqué de lo que está pasando, con rigor, con valentía y con honestidad».

La periodista ha estado arropada por Paula Quinteros, editora y consejera delegada de THE OBJECTIVE, el director del medio, Álvaro Nieto, la directora adjunta, Maite Rico, la adjunta al director, Ketty Garat, y la office manager de TO, Rocío Gayarre, compartiendo también la velada junto a sus amigos de siempre y su sobrina Mariana.

El periodismo se enfrenta a «grandes desafíos»

En el discurso de apertura, el presidente del Senado, Pedro Rollán, ha afirmado que hoy el periodismo se enfrenta a «grandes desafíos». «Me atrevo a decir que se encuentra ante uno de los mayores procesos de cambio y transformación de los últimos años», ha comentado.

El presidente de la Cámara Alta ha expresado que la implantación cada vez mayor de los algoritmos, el peso creciente de la inteligencia artificial y la expansión de las fake news «obligan a los profesionales a hacer un esfuerzo cada vez mayor para poder publicar informaciones veraces, contrastadas y fiables».

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