Insulten al Rey, pero no digan que va desnudo
«La izquierda quiere que se pueda insultar libremente, pero que se castigue cuestionar que el sexo sea inmutable»
La izquierda quiere despenalizar los delitos de injurias a la Corona, de ultraje a los símbolos nacionales y de ofensa a los sentimientos religiosos. PSOE, Sumar y sus socios arguyen que estos solo protegen dogmas y limitan la libertad de expresión. Y puede que tengan razón, no se lo quito, pero resulta llamativo que esta misma izquierda aprobara en 2023 la ley trans, que incluye un régimen de infracciones y sanciones administrativas con multas muy elevadas: de 10.000 euros por expresiones vejatorias para el colectivo trans hasta los 150.000 euros para los casos más graves.
Defiende la izquierda que estas son protecciones contra lo que denomina «transfobia» o «discurso de odio» hacia personas Lgtbi, términos más que cuestionables, pero decide desproteger la hispanofobia o la cristianofobia, a pesar de que los cristianos son el colectivo más perseguido no solo en Europa, sino en el mundo entero. De este modo, se permite criticar libremente el cristianismo o el islam, pero cuestionar que el sexo sea inmutable, los efectos de bloqueadores hormonales en menores o los derechos basados en el sexo biológico acarrea multas. En definitiva, se puede insultar al Rey, pero no se puede decir que el Rey está desnudo.
