La UCO confirma que Aldama abonó «la casita de novios» de Jésica para comprar a Ábalos
La defensa de Koldo rechaza que sea una mordida porque el pago comenzó antes de la adjudicación de las mascarillas

Jésica Rodríguez en el piso de Plaza de España. | THE OBJECTIVE
Comprar la voluntad del ministro. Los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil han explicado este lunes en el Tribunal Supremo que ese habría sido el motivo por el que Víctor de Aldama comenzó a pagar el alquiler del piso que disfrutó durante tres años Jésica Rodríguez, entonces pareja de José Luis Ábalos. Lo hizo a través de un «testaferro», su socio Alberto Escolano, que reconoció haber abonado las mensualidades. La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, había puesto previamente en tela de juicio que el reembolso de la vivienda en el centro de Madrid hubiese significado una contraprestación porque se habría iniciado un año antes de la adjudicación de las mascarillas.
«Aldama entiende que de esa manera va a tener comprada la voluntad del ministro», ha indicado un agente de la UCO durante su comparecencia en el juicio. Ábalos y Koldo García se enfrentan a 30 años de prisión, mientras que para Aldama la petición se reduce a siete años al aplicarle el atenuante de colaboración. Además de estar acusados de cobrar comisiones por amañar contratos de mascarillas, los dos primeros se sientan en el banquillo por contratar en entes públicos a dos mujeres, entre ellas Jésica Rodríguez, asunto al que también se han referido los miembros del Instituto Armado apuntando directamente a la expresidenta de ADIF Isabel Pardo de Vera.
La que fuese pareja de Ábalos disfrutó de una vivienda en Plaza España, en plena Gran Vía de Madrid, entre febrero de 2019 y marzo de 2022. La trama pagó 88.100 euros de alquiler, aunque la mayor parte de esa cantidad, 82.000 euros, la aportó un socio de Aldama, Alberto Escolano. Otros 6.000 euros los habrían abonado el propio Koldo García a través de una cuenta bancaria de su hija, que entonces solo tenía un año, y su hermano Joseba García.
Ábalos estaba al tanto
La UCO defiende que el pago del alquiler es una de las supuestas mordidas que Aldama pagó a Ábalos. La abogada de Koldo García, Leticia de la Hoz, ha tensado la cuerda durante la declaración al recalcar que parece extraño que esas comisiones se pagaran antes de que se adjudicaran los contratos de las mascarillas, tema principal de la causa. Los agentes han señalado que, con esos pagos, el comisionista «está pagando el nivel de acceso al ministro», que vale «lo que hayan estipulado».
«Pagar se paga. Y ella vive». También ha sido especialmente beligerante el abogado de Ábalos, Marino Turiel, que ha preguntado qué evidencias tiene la UCO de que esa vivienda la pagaba la trama como contrapartida al exministro. Los agentes le han contestado porque ambos mantenían una relación sentimental y ella anunció a Koldo García que ese inmueble sería «su casita de novios».
Los investigadores han señalado que Koldo García era la persona encargada de «solucionar los problemas» de Jésica Rodríguez. Además, recuerda que fueron este y el socio de Aldama quienes buscaron el piso y que el exministro estaba al tanto. Un agente de la UCO ha especificado que la primera evidencia consta del 1 de marzo de 2019, cuando el asesor envía a la joven 15 imágenes del inmueble sin aportar más información.
La entonces estudiante de Odontología consultó a Koldo García tres días después de recibir las instantáneas si tenía novedades «sobre el piso». El asesor respondió que estaba pendiente de una tercera personal (Escolano) y que le diría algo ese mismo día. Los investigadores destacan que este expresó que Ábalos estaba informado de la operación y que, «de manera insistente», le solicitaba las gestiones oportunas.
Koldo, hombre para todo
Los agentes han destacado que incluso mandó un mensaje a Jésica Rodríguez en estos términos: «A ver, cariño, eso estoy intentando. Y la verdad, el jefe me lo está pidiendo en todo momento». De hecho, en los informes aparece que el exministro llegó a realizar diversas operaciones, como recordarle a su asesor que aún no le había llamado el socio de Aldama. Minutos más tarde se pone en contacto con Escolano y le pasa el teléfono de la joven con un expresivo «por favor, resuelve esto y seré tuyo para siempre».
Los miembros de la UCO han rememorado que Koldo García se involucró «en las vicisitudes relativas al piso», como cosas que no eran de su agrado o la compra de una nevera cuya factura pasó a Escolano. Ábalos seguía al tanto de todo y en febrero de 2020 comentó a su asesor que «a España (como llamaban a la joven) le quedan dos semanas de contratos». Como no se solucionó, Jésica Rodríguez reenvió al exministro varios pantallazos, «presumiblemente de Escolano». Finalmente el contrato se renueva por un año, aunque con un aumento del alquiler de 100 euros al mes.
La joven abandonó el inmueble de Plaza de España el 31 de marzo de 2022. Ábalos rebotó un día antes a su asesor varios mensajes que le envió la joven en los que daba cuenta de la consulta que había hecho a un abogado por la situación de impagos a los que se enfrentaba. Koldo García informó al exministro de que seguía en el piso pese a tener notificaciones de que se tenía que ir «desde octubre». E insistió: «Se supone que se fue en diciembre. Si se quedó es su problema».
Los agentes han rechazado que el inmueble fuese destinado a fines societarios del empresario que lo pagó. También han recordado una conversación de 2019 en la que el asesor pide «darle algo» a Aldama porque «se está portando bien con nosotros y aún no le hemos dado nada». Estos también han constatado que Ábalos y Koldo García recibieron 10.000 euros mensuales del comisionista entre octubre de 2019 y septiembre de 2022.

