
Donald Trump y la amenaza de la ficción
Donald Trump es un personaje de ficción. En un artículo en The New York Review of Books, el escritor Mark Danner consideraba su candidatura como una temporada más de sus realities, The Apprentice y The Celebrity Apprentice. En Twitter, muchos analistas estadounidenses bromean con que el último giro de la trama de su serie -alguna declaración altisonante, alguna palabrota- ha estado muy bien. Sus series tampoco eran solo series, sino una manera de autopromoción. Por eso su candidatura no se tomó en serio en un inicio: quizá era solo otra forma de vender su marca personal, colocada en hoteles, campos de golf, filetes y vodka. Lo sigue siendo, pero ahora con posibilidades de llegar a la Casa Blanca.





















































