escrache

No se puede consentir

No se puede consentir

«Los escraches de aquellos años fueron maniobras de acoso que excedían límites democráticos, donde las responsabilidades políticas se piden en los parlamentos -se concretan en las urnas- y los fraudes y delitos se enjuician en los tribunales».

El escrache: ¿un arma de doble filo?

El escrache: ¿un arma de doble filo?

El escrache es el instrumento del que hoy se sirven algunos de los casi 2 millones de venezolanos que han emigrado en los últimos 18 años como modo de sumarse a las manifestaciones contra el régimen de Nicolás Maduro, a quien tachan de dictador. ¿Pero sirve para algo más que una descarga emocional?

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«El problema es una doctrina obsoleta y antipática que no se ajusta a la realidad cotidiana. Lo que falla es el consenso progresista, no quienes lo rechazan»

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