
La capitana
Ser machista está mal visto, cuestionar decisiones o nombramientos por razones de sexo, peor. Aunque la procesión vaya por dentro, es mejor no meterse en charcos, porque el resultado será siempre, además de injusto, negativo.

Ser machista está mal visto, cuestionar decisiones o nombramientos por razones de sexo, peor. Aunque la procesión vaya por dentro, es mejor no meterse en charcos, porque el resultado será siempre, además de injusto, negativo.

No son comentarios respetables, Gala. Son machistas. Sin más calificativos. Si te destituyen, que sea porque no has llegado a los objetivos. Lo demás, son puros prejuicios.




















Ahora que todo el país vitorea a un genuino héroe deportivo nacional como es el gran Rafa Nadal, Rafael IX de Francia, según un buen titular de ‘El Mundo’, no está mal echar la vista atrás cuatro meses, a la presentación del Trofeo Godó.

Un año tras otro llegas a la final. Un año tras otro consigues superar las horas de juego, los dolores por lesiones pasadas o latentes un año tras otro ganas ese partido. Y así durante cinco años consecutivos. Nueve en total.

Lo de Rafa Nadal es de otro mundo. Rompe la barrera del sonido y el sonido del silencio. Es el número 1 y el 10 de todos los jueces. Impresionante. Único. Genial. Derrotó a Djokovic en la final de Roland Garros, se llevó el noveno y es el jugador que más veces ha ganado el torneo parisino de manera consecutiva.






Hay toda una generación que ha vivido los éxitos deportivos de nuestro país como si siempre hubiera sido así. No saben la de veces que los españolitos nos hemos ido a la cama con lágrimas y rabia por haber jugado como nunca y haber perdido como siempre.








