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La cocina de Moncloa, así se come en el palacio: «Sánchez es fácil de alimentar; toma mucha proteína»

El presidente del Gobierno y sus antecesores tienen una dieta personalizada que se realiza en las cocinas del palacio

La cocina de Moncloa, así se come en el palacio: «Sánchez es fácil de alimentar; toma mucha proteína»

Sánchez junto a Begoña Gómez, en una imagen de archivo. | Gtres

Llevar una dieta equilibrada y saludable es un must para muchas personas. Algo que, en el caso de Pedro Sánchez, no cambió cuando se convirtió en presidente del Gobierno. Su mudanza a Moncloa no solamente supuso un cambio geográfico sino, también, un factor que podría incidir en su día a día. A esto, además, hay que sumarle que se convirtiera en presidente del Gobierno, lo que también hizo que tuviera que vivir un cambio de 180 grados en su rutina. Aún así, Sánchez intenta seguir con su día a día como lo hacía antes de asumir el liderazgo del Ejecutivo. Es por eso que sigue practicando Enduro, una disciplina de que la disfruta durante sus paseos en bicicleta, así como seguir con una vida saludable dentro del palacio.

Han sido varias las personas que trabajan en Moncloa las que han hablado sobre los menús que se ofrecen. Fue el chef Francisco Pedro Bailo, quien apareció, hace unos meses, en La revuelta, y confesó que «en Moncloa, el ingrediente principal es la responsabilidad». «No puedes permitirte un error, una intoxicación o un fallo. Todo se analiza, todo se etiqueta. Cocinas con un ojo en la sartén y otro en el protocolo de seguridad», confesó. Sobre la etapa actual, lo cierto es que Sánchez, como decíamos, lleva una vida donde el deporte forma una parte fundamental. «Es un presidente muy fácil de alimentar. Come mucha proteína limpia —pollo, pavo y pescado blanco— y muchísima verdura. Es muy raro verlo pedir algo fuera de la dieta mediterránea estricta. Eso sí, el buen aceite de oliva no puede faltar nunca», confesaron desde su entorno.

Cómo es la cocina de Moncloa

La Moncloa. | Pool Moncloa/Borja Puig

Un estilo que también comparte con su mujer, Begoña Gómez, y sus dos hijas. Lo cierto es que no todos los presidentes del Gobierno han tenido los mismos gustos culinarios. En el caso de Mariano Rajoy, quien ocupara la Moncloa durante dos legislaturas, prefería, haciendo un guiño a sus raíces, «un buen caldo gallego, pescado fresco y, sobre todo, disfrutar de la comida con tranquilidad». En la mayoría de ocasiones, pedía productos y plato que le recordaran a su tierra, para poder «desconectar de la presión». En el caso de Zapatero, en ese momento, la cocina adquirió un ritmo «más frenético». Y es que el que fuera presidente del Gobierno no paraba y tenía reuniones que se alargaban hasta la madrugada.

Por su parte, Aznar, un poco en la línea de Sánchez, siempre buscó cuidarse. «Mucha fruta, mucha verdura al vapor y nada de grasas. La cocina de Moncloa se adaptó a su gimnasio», se contó en su momento. Más allá de los gustos personales, los chefs de Moncloa coinciden textualmente en un detalle logístico: «El menú de un presidente no se decide por hambre, se decide por la agenda. Si hay un consejo de ministros largo, el plato tiene que ser ligero para que no les entre sueño. Si hay una recepción internacional, el plato tiene que ser marca España: jamón, tortilla —con o sin cebolla, según el presidente— y buen vino».

Qué come Pedro Sánchez

En estos años, la alimentación de Moncloa ha evolucionado hacia un modelo de alto rendimiento. Si en épocas pasadas —como con Felipe González o Aznar— el menú podía ser más contundente o protocolario, con la llegada de Pedro Sánchez se introdujo una cultura de disciplina deportiva y dieta mediterránea estricta. Quienes conocen las rutinas de Sánchez —y lo que se traslada desde el equipo de cocina— definen su alimentación como funcional y muy limpia. Su pasado como jugador de baloncesto y su hábito de correr a diario marcan su plato. Siendo consciente de la importancia de cuidarse, consume mucho pescado blanco y azul, pavo y pollo, casi siempre preparados a la plancha o al horno. Además, como le sucede, por ejemplo, a la reina Letizia, evita las harinas refinadas. De esta manera, prioriza el arroz integral, la quinoa y las legumbres, que le aportan energía sostenida para jornadas que a veces superan las 15 horas.

Su desayuno es uno de los puntos del día más sagrados. Destaca por ser especialmente escueto y cuenta con café solo, zumo natural, fruta picada y tostadas de pan integral con aceite de oliva virgen extra (AOVE). Es un gran defensor del aceite de oliva español como superalimento. En Moncloa —como sucede en Zarzuela— apenas entran refrescos azucarados o bollería industrial. Sánchez es muy disciplinado y rara vez cae en picoteos de oficina. La cocina de Moncloa no es la de un restaurante, es la de una unidad de crisis. Y es que los cocineros deben estar listos para servir una cena a las tres de la mañana si hay una cumbre europea o un comité de crisis.

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Pedro Sánchez y Begoña Villacís, en el cierre de campaña del PSOE para las elecciones del 23-J.

Si el presidente tiene un debate importante o un Consejo de Ministros largo, los chefs preparan comidas ligeras. Saben que una digestión pesada puede afectar a la claridad mental en una negociación. Todos los productos que entran en el complejo pasan por controles exhaustivos. No se trata solo de calidad, sino de seguridad nacional. Al igual que el Presidente, su esposa es una apasionada de la vida saludable y el deporte, lo que refuerza el ambiente fit en la residencia privada del palacio. Cuando hay invitados internacionales, el menú cambia radicalmente para convertirse en un escaparate de la marca España. Ahí es donde entran el jamón ibérico de bellota, los quesos premiados, los vinos de denominaciones de origen prestigiosas y platos de vanguardia que demuestran el nivel de la gastronomía española.

Una cocina que cambia con cada uno de sus presidentes

Antiguos cocineros de la casa han mencionado que, aunque se cuida mucho, Sánchez tiene una debilidad común a muchos españoles: la comida tradicional de cuchara. Un buen guiso de legumbres o una sopa castellana son sus platos reconfortantes cuando el estrés es máximo, aunque siempre bajo la premisa de ser versiones bajas en grasas. Se dice que en la nevera de la zona privada de los Sánchez-Gómez nunca faltan los frutos secos naturales y el yogur griego, los snacks oficiales del presidente para aguantar entre reuniones.

Pedro Sánchez y Begoña Gómez recorriendo la Alhambra en 2023. | Europa Press

Si hablamos de su cocina como espacio, esta está ubicada en el edificio del Consejo de Ministros y zonas de recepciones. Se encarga de los almuerzos de trabajo, las cenas de Estado y los eventos con mandatarios internacionales. Aquí trabajan varios jefes de cocina y personal de servicio de mesa. La cocina de la residencia es la zona privada donde vive el Presidente con su familia. Es una estructura mucho más pequeña y familiar, donde los menús son personalizados y el trato es directo. Es aquí donde se preparan los desayunos de Pedro Sánchez y sus cenas habituales. El equipo está formado por personal laboral de Patrimonio Nacional o del Ministerio de Presidencia.

La mayoría de ellos son cocineros de carrera, muchos con experiencia en grandes hoteles, que han pasado filtros de seguridad muy estrictos. El personal firma cláusulas de silencio absoluto. Contrario a lo que se piensa, Moncloa no tiene grandes huertos propios para el consumo masivo, sino que utiliza proveedores seleccionados. Además, cada presidente deja su sello. Como hemos hablado, la etapa de Pedro Sánchez se caracteriza por una cocina funcional y saludable, mientras que la de Rajoy fue más de cuchara y la de Aznar más fit.

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