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Mas Mañanas, la casa donde se recupera Tita Cervera en la Costa Brava: «Es donde soy feliz; cada rincón tiene un recuerdo de Heini»

La baronesa Thyssen ha vivido ciertas complicaciones en su salud que le han llevado a pasar por el hospital en Barcelona

Mas Mañanas, la casa donde se recupera Tita Cervera en la Costa Brava: «Es donde soy feliz; cada rincón tiene un recuerdo de Heini»

Tita Cervera, en una imagen de archivo. | Gtres

Tita Cervera tuvo que ser ingresada hace unas semanas debido a un problema respiratorio. La baronesa Thyssen fue trasladada desde Andorra —donde reside— hasta Barcelona, donde pasó unos días en uno de los centros hospitalarios privados de la ciudad condal. Después de su alta, Carmen Cervera se marchó hasta su casa en la Costa Brava, Mas mañanas, donde descansa en compañía de sus hijas y, como ya contamos en THE OBJECTIVE, cuidando mucho su estado de salud. Lo cierto es que esta vivienda, en varias ocasiones, se ha convertido en su refugio, en el lugar donde se siente plenamente feliz y completa.

«Mas Mañanas es mi paraíso. Es el lugar donde he sido más feliz y donde sigo encontrando la paz que no encuentro en ningún otro sitio del mundo», ha confesado la propia baronesa. Esa vivienda la hizo ella junto a Heini —el barón Thyssen— con todo «su amor». «Cada piedra y cada rincón tiene un recuerdo suyo», ha confesado. Sin duda alguna, lo que más le gusta a la baronesa es «despertar y ver ese azul del mar». Es, por tanto, una luz que cura «el alma». «En esta casa el tiempo se detiene. Me encanta caminar por el jardín, ver mis flores y sentir el olor de los pinos mezclado con el salitre», ha apostillado.

La casa donde se recupera Tita Cervera

Tita Cervera baronesa Thyssen
La baronesa Thyssen junto a su hija Carmen Cervera, en 2024. | Gtres

Es allí donde no es la baronesa, sino donde la conocen como «Tita». Es allí donde se pone sus vaqueros, camisetas, camina descalza y se olvida «de los museos y de los problemas». Es, por tanto, su «búnker de libertad». El sitio donde se esconde cuando «el mundo exterior se vuelve demasiado ruidoso». Ante los rumores sobre sus herencias y propiedades, ella ha sido tajante. «Mas Mañanas no se vende. Es el legado para mis hijas y mi hijo. Es la casa de la familia y quiero que siempre siga siendo ese punto de unión», ha contado. El nombre de la finca nació porque es «una casa pensada para los amaneceres». Es más, la luz que entra por las ventanas cuando amanece es «algo que no se puede explicar con palabras, hay que vivirlo».

La finca fue adquirida y remodelada por Tita Cervera y el barón Hans Heinrich von Thyssen en los años 70 y 80. Tita se encargó personalmente de la decoración y el paisajismo. No quería una casa fría, sino un hogar que integrara la roca del acantilado con el lujo internacional. Como ella misma ha dicho, se llama así por la espectacular luz del amanecer que baña la casa gracias a su orientación privilegiada hacia el este. Lo que hace que Mas Mañanas sea inigualable es su emplazamiento. La casa es prácticamente invisible desde la tierra. Está protegida por altos muros y una vegetación densa de pinos y buganvillas.

Mas Mañanas, un oasis en la Costa Brava

La finca cuenta con acceso directo a pequeñas calas de roca casi privadas, a las que solo se puede llegar desde la propiedad o por mar. Aunque no es un museo, la casa alberga piezas de un valor incalculable. El estilo es una mezcla de rústico catalán y elegancia aristocrática. Hay muebles antiguos, tapices y, por supuesto, obras de arte de la colección privada de la Baronesa. La casa tiene enormes ventanales que hacen que el mar parezca un cuadro que cambia según la hora del día. Tita es una apasionada de la jardinería y supervisa cada planta de la finca. El jardín es una mezcla de flora mediterránea —como pinos, olivos o lavanda— con plantas exóticas que ella ha ido trayendo de sus viajes.

La propiedad está atravesada por senderos que bordean el acantilado, permitiendo paseos con vistas de vértigo sin salir de casa. Mas Mañanas ha sido el escenario de los momentos más importantes de su vida. Fue allí donde celebró fiestas legendarias en los años 80 y 90 con la jet-set internacional. También, fue el refugio donde el barón Thyssen pasó la gran mayoría de sus últimos días. Hoy es el lugar donde sus hijas, Carmen y Sabina, pasan sus veranos y donde Tita dice encontrar la energía necesaria para seguir con su labor en los museos.

El Puerto de la Selva es uno de los pueblos más bonitos de la Costa Brava. | Fem Turisme

La finca ha estado en el foco porque Tita ha expresado su deseo de que parte de su colección de arte se exponga de forma permanente en Sant Feliu de Guíxols, vinculando aún más su nombre y su casa a esta localidad catalana. Tita tiene una habitación en la casa donde guarda todos los recortes de prensa y recuerdos de su vida desde que fue Miss España, convirtiendo Mas Mañanas en su propio archivo biográfico. Uno de los puntos fuertes de la casa es su entorno. El nombre de «Costa Brava» —o costa agreste— se inventó precisamente pensando en paisajes como este. La finca está rodeada de paredes de roca granítica de tonos rosados y grises que caen verticalmente hacia un mar de color azul intenso.

Un entorno natural de excepción y al borde del mar

Los pinos carrascos crecen inclinados por el viento de Tramuntana, llegando casi a tocar el agua, lo que crea ese contraste visual tan icónico de verde y azul. El pueblo al que pertenece la finca es una antigua villa marinera y corchera con mucha solera. El Monasterio es el corazón del pueblo, un conjunto románico impresionante que Tita Cervera ha ayudado a revitalizar, impulsando el Centro de Arte Carmen Thyssen que se ubica allí. El paseo marítimo está lleno de casas señoriales de la antigua burguesía del corcho, tiene un aire elegante y relajado, lejos del turismo de masas de otras zonas. Por los alrededores de la finca, además, pasa uno de los caminos más bonitos; el Camino de Ronda.

Carmen con su hija en un evento en Barcelona. | Gtres

Es un sendero histórico que los carabineros usaban para vigilar el contrabando y que hoy es una ruta de senderismo de lujo. A las espaldas de la finca se levanta el espacio natural protegido del macizo de Ardenya. Proporciona a la casa un microclima especial; protege de los vientos fríos del norte y garantiza que el aire que se respira en Mas Mañanas sea una mezcla pura de oxígeno de bosque y salitre marino. La urbanización Punta Brava es conocida como el «Bel-Air» de la Costa Brava. No es una zona de hoteles, sino de grandes villas privadas propiedad de fortunas internacionales y empresarios catalanes que buscan, por encima de todo, la discreción. En los alrededores no hay discotecas ni grandes centros comerciales; el silencio es el verdadero lujo de la zona.

Muy cerca de la finca se encuentra la Ermita de Sant Elm. Se dice que desde su mirador, el escritor Ferran Agulló bautizó oficialmente a esta zona como Costa Brava en 1908. Tita siempre dice que las vistas desde ese punto son las más bonitas del mundo, y de hecho, es uno de sus paseos favoritos cuando sale de los muros de su finca.

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