Nahman, el hermano discreto de Isak Andic y su socio en Mango: creció en Estambul y se jubiló en 2013
El empresario decidió dejar su carrera profesional y su puesto en el consejo de administración hace más de una década

Nahman, en una imagen de archivo. | EP
Isak Andic llegó a Barcelona, desde Turquía, cuando era muy joven. En la ciudad condal, pronto, comenzó a amasar una fortuna que se convirtió en una de las mayores de nuestro país, siendo el hombre más rico de Cataluña, según la revista Forbes. Ahora, Mango es el gigante textil de referencia —más allá de Inditex— y que ha conseguido posicionarse como un ejemplo a seguir en todo el mundo. Y es que Isak era mucho más que un empresario. Invirtió gran parte de su fortuna en obras de arte, en un yate y en un jet privado. También, la compartió con su familia, quien siempre estuvo a su lado en los buenos y malos momentos. Su mano derecha siempre fue Nahman, su hermano, que se convirtió en su mano derecha.
Isak Andic nació en Estambul (Turquía) en el seno de una familia de judíos sefardíes. Crecer en el barrio de Beyoğlu, el corazón comercial e internacional de Estambul, le dio desde pequeño una visión abierta del mundo y una gran facilidad para los idiomas. Su padre, Manuel Andic, se dedicaba al comercio en Turquía. En el Estambul de los años 50 y 60, los negocios familiares requerían de mucha intuición, regateo y capacidad de adaptación. Isak y su hermano mayor, Nahman —que sería su futuro socio en Mango— crecieron viendo de cerca cómo se movían los textiles y las mercancías en un entorno comercial muy competitivo.
Quién es Nahman, el hermano de Isak Andic

A finales de los años 60, cuando Isak tenía apenas 16 años, la familia tomó la decisión de abandonar Turquía para buscar un futuro mejor y decidió poner rumbo a España, instalándose en Barcelona. Llegar a la Barcelona de los últimos coletazos del franquismo siendo un adolescente extranjero no fue fácil. Tuvieron que empezar de cero en una ciudad nueva. Sin embargo, el hecho de que ya chapurrearan el ladino les facilitó enormemente la integración lingüística y social. La verdadera vocación de Isak despertó muy pronto, devorando su etapa adolescente. Con apenas 17 o 18 años, durante unas vacaciones de vuelta en Turquía, compró un lote de camisas de estilo hippy hechas a mano que estaban muy de moda.
Al regresar a Barcelona, las vendió entre sus amigos y conocidos por el doble de lo que le habían costado. Al ver el tremendo éxito, se dio cuenta de que tenía un don. Poco después, su hermano Nahman y él empezaron a vender blusas y ropa en el maletero de su coche por los mercados de los pueblos de Cataluña. Así, Nahman se convirtió en una figura imprescindible en su vida. Aunque Isak siempre ha sido la cara visible, el estratega mediático y el que ha figurado en las listas de los hombres más ricos del mundo, Nahman fue su socio en la sombra, su alter ego empresarial y el pilar operativo del negocio durante décadas.
Cofundó Mango y se jubiló en 2013
La complicidad entre los hermanos Andic se forjó en la necesidad. Tras llegar toda la familia de Estambul a Barcelona a finales de los años 60, Nahman e Isak se convirtieron en un tándem inseparable. Cuando Isak descubrió el filón de vender ropa tras aquel primer viaje a Turquía, Nahman no dudó en unirse a él. Juntos pasaron de vender blusas en el maletero de un coche por los mercadillos de Cataluña a montar puestos estables en los mercados barceloneses de San Antonio y la zoco de la calle Balmes. En 1984, cuando decidieron dar el gran salto de las tiendas multimarca a crear su propia firma con el nombre de Mango, Nahman estuvo ahí como cofundador. Los hermanos se repartieron el accionariado y el trabajo de manera muy inteligente.
Mientras Isak aportaba la visión de marketing, la expansión y el diseño de las tiendas, Nahman se encargaba de la parte más compleja, cerebral y menos glamurosa: la logística, las finanzas y los números. Si Isak Andic ya era un hombre que huía de los focos y de la prensa, Nahman llevó la discreción al extremo absoluto. En los más de cuarenta años de historia de Mango, las fotografías públicas de Nahman son casi inexistentes y jamás ha concedido entrevistas. Siempre prefirió el anonimato total, vistiendo de manera sencilla y haciendo una vida completamente normal en Barcelona, alejado de los círculos de la alta sociedad.

A diferencia de Isak, que se mantuvo al frente de la compañía hasta sus últimos días, Nahman decidió dar un paso al lado mucho antes. En el año 2013, tras casi tres décadas de un trabajo frenético que convirtió a Mango en una multinacional presente en los cinco continentes, Nahman Andic decidió jubilarse y abandonar el consejo de administración. Para que la empresa siguiera firmemente controlada por una sola voz, Isak le compró a su hermano su parte de las acciones. Aunque la cifra exacta de la operación nunca se hizo pública por el celo con el que guardan sus finanzas, convirtió a Nahman en uno de los hombres más ricos de España de manera independiente, permitiéndole disfrutar de una jubilación dorada y tranquila.
Han sido contadas las ocasiones en las que Isak ha hablado con la prensa y, en la mayoría de esas veces, lo hizo para comentar su ascenso empresarial. Isak Andic siempre se caracterizó por un blindaje absoluto ante la prensa. Durante décadas evitó dar entrevistas, ser fotografiado o hacer declaraciones públicas, manteniendo su vida familiar y su relación con su hermano en un plano estrictamente privado. Nahman Andic fue el cofundador de Mango y mano derecha de Isak desde los inicios de la empresa en 1984 hasta su jubilación en 2013. A pesar de haber compartido el liderazgo de la multinacional durante casi tres décadas, el manejo de su relación societaria y fraternal se llevó siempre bajo una política de total confidencialidad corporativa.

Estos últimos días no han sido nada fáciles para la familia Andic. Este martes, los Mossos detuvieron a Jonathan Andic, el hijo de Isak, después de una ardua investigación de más de un año y medio. En todo este tiempo, los investigadores han reunido los siete hechos que apuntan a que Jonathan tuvo algo que ver en la muerte de su progenitor, que falleció después de caerse por una montaña mientras hacía senderismo por la localidad catalana de Collbató. Así, los Mossos han podido demostrar que Jonathan, quien era el único acompañante del empresario en el paseo, incurrió en varias contradicciones. Esto llevó a la jueza, esta misma semana, a ordenar la detención de Andic y decretar su prisión provisional bajo una fianza de un millón de euros, cuya cantidad el empresario reunió en menos de media hora.
