La nueva vida de Àngels Barceló tras la SER: fútbol, cocina, viajes y más tiempo para su hija
La periodista deja la SER tras más de dos décadas en primera línea. ¿A qué dedicará su tiempo libre? Lo vemos

Ángels Barceló | Gtres
Àngels Barceló está a punto de cerrar una de las etapas más importantes de la radio española. La periodista catalana, de 62 años, abandonará la Cadena SER el próximo 31 de agosto tras más de dos décadas vinculada al grupo PRISA y siete temporadas al frente de Hoy por Hoy, el programa líder de las mañanas radiofónicas.
La noticia ha sido especialmente llamativa. No solo por el peso mediático de la comunicadora, convertida desde hace años en una de las voces más influyentes del periodismo, sino porque su salida coincide además con la profunda transformación que prepara la SER para la próxima temporada.
Aunque oficialmente se ha hablado de una «no renovación», lo cierto es que alrededor de su marcha ya empiezan a surgir preguntas inevitables sobre cuál será su próximo paso.
¿Descanso, televisión… o retirada parcial?
Por ahora, Àngels Barceló no ha aclarado cuáles son sus planes a partir de septiembre. Algunos medios apuntan a que podría tomarse un tiempo de descanso tras años de enorme exposición y ritmo frenético diario. Otros creen que podría explorar formatos menos exigentes o incluso regresar a la televisión, donde también desarrolló buena parte de su carrera.
Sueño con retirarme, no lo digo en broma. He contado y visto tantas cosas y he viajado tanto…
De momento, no se sabe qué camino tomará la periodista, aunque el hecho de retirarse cobra peso si atendemos a que lleva años asegurando tener cierta fatiga con el ritmo de la profesión. Ya en una entrevista en 2017 sorprendía confesando algo poco habitual en alguien tan competitiva como ella: «Sueño con retirarme, no lo digo en broma».

«He contado y visto tantas cosas y he viajado tanto…», explicaba entonces, reconociendo que a veces se preguntaba «¿y si quito el pie del acelerador?». Aun así, dejaba claro que el periodismo seguía siendo prácticamente inseparable de su vida: «Crecí queriendo ser periodista y si dejo de serlo será para ver crecer la hierba». Si algo ha definido siempre a Àngels Barceló es precisamente esa intensidad con la que vive su trabajo. En aquella misma conversación reconocía incluso que no tenía entre sus planes escribir un libro ni emprender grandes aventuras profesionales.
El fútbol, la cocina y su vida lejos de los medios
Si decide retirarse, aunque sea un tiempo, es probable que Àngels Barceló se dedique a sus hobbies. Uno de ellos es el fútbol. Una afición que forma parte de su historia familiar, pues desde niña vivió especialmente, junto a su tía, hermana mayor de su madre, este deporte.
Su tía y su marido eran socios del FC Barcelona y acudían con frecuencia al Camp Nou. Y, según ha contado la propia periodista en alguna ocasión, el fútbol le apasionaba: «Desde que tuve uso de razón, fui su compañera de fatigas», recordaba emocionada al hablar de aquellos años viendo partidos junto a su tía.
Con el tiempo, esa afición terminó conectando también con su carrera profesional: Barceló estuvo al frente de grandes coberturas deportivas como la Eurocopa de 2008 o el Mundial de Sudáfrica 2010, siguiendo muy de cerca las celebraciones de la selección española. Incluso llegó a practicar fútbol sala en su juventud y quienes la conocieron en aquella etapa aseguran que se le daba especialmente bien. Sin embargo, el ritmo de la profesión terminó alejándola de los terrenos de juego.
Paradójicamente, con el paso de los años también se fue desencantando del fútbol moderno. En una entrevista reconocía que había dejado de ser tan futbolera como antes: «Me lo ha quitado el hooliganismo y el radicalismo».
Pero el fútbol no es su única válvula de escape. En los últimos años también ha revelado su pasión por la cocina y la gastronomía. De hecho, ella misma confesó recientemente que prácticamente lo único que sigue hoy en Instagram son perfiles de cocineros y cuentas de recetas.
Quienes la conocen también hablan de una mujer muy poco amiga del circuito social madrileño, pues se siente más cómoda en ambientes discretos, familiares y lejos de la exposición pública. Tiene además una conexión muy fuerte con el Mediterráneo, Baleares y Andalucía, lugares donde desconecta siempre que puede del ritmo de Madrid.
Más tiempo para su hija, Clara
Otro de los grandes pilares de su vida es su hija Clara, nacida en 1994 fruto de su relación con el también periodista Josep Morell. La periodista ha reconocido en varias ocasiones que la conciliación fue uno de los aspectos más difíciles de su carrera. Durante su etapa en televisión y en grandes coberturas internacionales pasó mucho tiempo lejos de casa, algo que le generó cierto sentimiento de culpa. «El periodismo es una profesión muy egoísta», llegó a admitir en una entrevista.
Con el tiempo, madre e hija han construido una relación especialmente cercana. Clara, especializada en marketing y comunicación digital, ha optado por una vida completamente alejada del universo mediático de su madre. Sin embargo, en los últimos años se la ha visto acompañando a Àngels Barceló en momentos muy concretos, como la emotiva recogida de su Premio Ondas, donde la periodista le dedicó unas palabras de enorme agradecimiento.
@vanitatis #AngelsBarcelo emociona a su hija durante su discurso tras recibir el #PremioOndas ♬ sonido original – vanitatis.com
Por eso, es posible que su salida de la SER afiance aún más el vínculo madre-hija. Después de décadas viviendo pendiente de despertadores a las cuatro de la mañana, programas diarios y una actualidad que nunca se detiene, no son pocos los que piensan que Barceló quizá quiera recuperar algo del tiempo que la profesión le robó.
Más tiempo para viajar, cocinar, perderse junto al mar, disfrutar del Barça sin prisas… y también para estar cerca de Clara, una de las personas más importantes de su vida y su gran apoyo en este momento de cambio. Mientras tanto, la gran incógnita sigue siendo la misma: si Àngels Barceló realmente está preparada para bajar el ritmo… o si simplemente está a punto de reinventarse de nuevo.
