Sara Carbonero dedica la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha a su madre: «Nada muere si no se olvida»
La periodista se ha sentido «honrada y agradecida» y asegura que donde es «más libre» es en su pueblo

Sara Carbonero recibe la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha. | JCCM
La periodista de Corral de Almaguer Sara Carbonero ha recogido la Medalla de Oro de Castilla-La Mancha en el acto institucional celebrado este domingo, 31 de mayo, en el Auditorio ‘José Luis Perales’ de Cuenca, reconociendo que es el que «más ilusión le hace» de entre todos los galardones que ha recibido en su trayectoria.
Una medalla que ha brindado en el cierre de su discurso a la memoria de su madre, con quien compartió en sus últimos días la noticia de que iba a ser reconocida con la máxima distinción de su tierra. «Justo cuando me enteré de que iba a recibir este premio, mi mamá estaba malita en el hospital. Fue nuestra última conversación. Ella sonrió orgullosa, como siempre. Ella es la responsable de que yo sea la persona que soy. Me lo dio todo y todo lo que hago es por ella, y lo seguiré haciendo», ha expresado.
La toledana ha enarbolado un discurso de memoria y raíces en el que ha asegurado que, si siente que le faltan las fuerzas, se refugia en «un atardecer en la ermita del pueblo con una caña bajo la torre de la iglesia» para recordar a su madre.
Y es que «solo se muere lo que se olvida». «Es un momento difícil de mi vida, pero esto me muestra que siempre hay caminos para seguir. Parte de esta medalla es de los míos, de mis hijos, de mi pareja, Jota, que siempre está conmigo, de mi hermana, que es un pilar fundamental», ha afirmado.
«Me siento honrada y agradecida. Me gusta la frase de que el mejor legado que unos padres pueden dejar a sus hijos son raíces y alas. Yo tengo la suerte de que mis padres y mis abuelos me dieron unas raíces muy fuertes, un lugar a donde regresar, el sitio de mi recreo, donde soy más libre, mi pueblo, Corral de Almaguer», ha expresado desde el atril.
Ha recordado las mañanas de septiembre en el tractor de su abuelo para ir a vendimiar o sus clases en el colegio Nuestra Señora de la Muela. «Qué felices éramos y no lo sabíamos».
De ese pueblo que le vio crecer y donde lo hizo tocando laúd y bandurria, fue a parar al instituto ‘La Besana’ en su pueblo. «Solo los que tenemos un pueblo sabemos lo difícil que es cuando hay que partir para perseguir sueños. Te vas, pero algo queda para siempre, y en cada aventura sigue intacta la huella de Corral y de su gente».
Morientes y la familia, presentes
El exfutbolista Fernando Morientes, por su parte, ha manifestado desde el primer minuto su agradecimiento por esta medalla que, ha asegurado, le emociona especialmente «porque los premios tienen valor por quienes los conceden».
Nacido en Extremadura, el internacional español ha asegurado que «mi corazón pertenece a esta tierra», a la que llegó con cinco años para vivir en el cuartel de la Guardia Civil de Sonseca, donde los agentes «me educaron en valores que me han acompañado toda la vida». Sus primeros pasos en el fútbol fueron en Sonseca y Albacete «con entrenadores que siempre me llevaron por el camino correcto».
Morientes ha insistido en que en Castilla-La Mancha ha encontrado «amistad, cariño y respeto» y ha señalado que este reconocimiento «no lo siento solo como algo personal, sino como un homenaje a todos los que creen en el trabajo diario, en la humildad y en no olvidar nunca de dónde vienes».
Premiados
Además de las Medallas de Oro de Carbonero y Morientes, junto a la póstuma a Jesús Fuentes Lázaro, se han nombrado Hijos Predilectos a Alberto Jiménez Rodríguez, de Miss Caffeina, «por su contribución a la música»; a Gregorio Moya Lara, natural de Argamasilla de Alba, por «representar la fuerza renovada del flamenco desde Castilla-La Mancha»; a la periodista Isabel Valdés o a Isidoro Gómez Cavero, «médico de profesión y una figura destacada en la vida pública de Cuenca con una trayectoria marcada por la vocación de servicio».
Jorge Sánchez Albendea, presidente de la Junta de Cofradías, es ya Hijo Predilecto «por una intensa trayectoria de compromiso con la vida cultural, social y religiosa de la Cuenca»; y la ingeniera de Telecomunicaciones y natural de Horche, Laura Barba, también obtiene esta distinción, por entre otros logros, convertirse en enero de 2026 en la primera mujer en dirigir el Instituto Geográfico Nacional en los 155 años de historia.
Manuel Torrecillas Sorio, María Luisa Gutiérrez Gómez, Roberto Perea Sánchez, Marilia Andrés Casares, Virgilio Hernando Vañó, y a título póstumo, Vicente Mompó Sánchez también han sido reconocidos con esta distinción. También se han reconocido como Hijos Adoptivos a Paula Monreal Barral, de Madrid y vinculada a Villares del Saz (Cuenca); a la gallega Eva Maneiro Díaz, CEO de Hydnum Steel; Florencio Fernández Castillo, conocido como ‘Florito’, quien llegó de Madrid a Talavera de la Reina siendo un niño; y Mercedes Guerra Requena, de origen sevillano, pero que ha desarrollado su trayectoria profesional y personal en Guadalajara.
