La Casa Blanca culpa a los demócratas y a los medios del intento de magnicidio contra Trump
«Ningún otro presidente en la historia ha enfrentado intentos tan reiterados y graves contra su vida», aseguró Leavitt

La portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt. | Joey Sussman (EP)
La Casa Blanca acusó este lunes a los medios de comunicación y al Partido Demócrata de demonizar continuamente al presidente estadounidense, Donald Trump, y alimentar así la «violencia política» que motivó al hombre que intentó atentar contra el mandatario y su Gabinete el fin de semana en una cena de gala.
«Este es el tercer intento de asesinato de gran envergadura contra el presidente Trump en dos años. Ningún otro presidente en la historia ha enfrentado intentos tan reiterados y graves contra su vida», aseguró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt, en rueda de prensa.
«Si bien tenemos la dicha de contar con un presidente que no le teme a nada, no deberíamos vivir en un país donde un temor tan constante a la violencia política impregne nuestra sociedad día tras día», añadió en la que fue su última intervención ante la prensa antes de dar a luz al que será su segundo hijo.
La portavoz aseguró que esta violencia política nace de los comentarios que vierten sobre el republicano la oposición y los medios de comunicación. «Esta violencia política emana de una demonización sistémica de su persona y de sus partidarios por parte de comentaristas; sí, por parte de miembros electos del Partido Demócrata e incluso de algunos sectores de los medios de comunicación», explicó Leavitt. «Esta retórica odiosa, constante y violenta, dirigida contra el presidente Trump día tras día durante once años, ha contribuido a legitimar esta violencia y a conducirnos a este momento sombrío», añadió.
El sábado, un hombre armado con una escopeta, una pistola y cuchillos se saltó un control de seguridad en el hotel Hilton de Washington, donde se celebraba la cena anual de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca (WHCA) con la presencia de Trump, la primera dama, Melania Trump, o los secretarios de Estado, del Tesoro y de Guerra.
Tras un intercambio de disparos, el hombre, un profesor de California llamado Cole Allen, fue neutralizado por el Servicio Secreto antes de poder acceder al salón de baile donde se celebraba la cena. Cuando comenzó el fuego cruzado, Trump y el resto de altos cargos fueron evacuados de inmediato.
«Aquellos que constantemente calumnian al presidente y lo tildan falsamente de fascista y de amenaza para la democracia, comparándolo con Hitler para obtener rédito político, están alimentando este tipo de violencia», cargó Leavitt, que aseguró que «gran parte del manifiesto» que dejó escrito Allen antes del suceso «resulta indistinguible de las palabras que escuchamos a diario de tantas otras personas».
«No se trata únicamente de los medios de comunicación. Es más: el Partido Demócrata en su conjunto ha planteado ante los votantes de todo el país el argumento de que Donald Trump representa una amenaza existencial para la democracia, de que es un fascista y de que es comparable a Hitler», prosiguió la portavoz, que fue leyendo varios comentarios sobre Trump de distintos representantes demócratas que tenía anotados.
La portavoz de la Casa Blanca también cargó contra el humorista televisivo Jimmy Kimmel por un monólogo que realizó dos días antes del asalto fallido contra Trump y en el que bromeó con que la primera dama tenía «el brillo de una viuda expectante». «¿Quién, en su sano juicio, podría afirmar que una esposa se mostraría radiante ante el posible asesinato de su amado esposo?», comentó Leavitt. Melania Trump pidió hoy a la cadena ABC que tome medidas tras los comentarios realizados por Kimmel.
