Vox llega a RTVE con Solidaridad frente a la «gestión deficiente» del resto de sindicatos
En su manifiesto fundacional denuncian, el «amaño» de las oposiciones y los sueldos desorbitados de las estrellas

Sede de RTVE.
El sindicato Solidaridad, impulsado por Vox, ha anunciado este jueves el nacimiento de su sección sindical en RTVE. El aterrizaje de la nueva central sindical en la corporación pública se produce en un momento en el que los focos están puestos en la gestión del ente y el tratamiento sesgado de sus contenidos.
En una publicación remitida a los trabajadores de la corporación y compartida en las redes sociales, Solidaridad se define como un sindicato «independiente y profesional». Su objetivo principal es representar a los trabajadores del ente público frente a lo que consideran una «gestión deficiente» de los sindicatos mayoritarios, según han informado fuentes sindicales a THE OBJECTIVE.
En su documento fundacional, de diez puntos, el sindicato no esquiva las polémicas surgidas en los últimos tiempos en torno a RTVE. Dice nacer para denunciar el «amaño» en las oposiciones; la externalización excesiva de contenidos a productoras privadas y la politización de la cadena, donde los trabajadores son tratados en su opinión como «peones». Solidaridad denuncia la convivencia de sueldos millonarios para «presentadores estrella» comparándolos con los de una plantilla general que, denuncian, sufre una pérdida constante de poder adquisitivo.
El manifiesto presentado este jueves detalla un decálogo que incluye la transparencia total, el fin de las presiones políticas en la redacción, la auditoría de cuentas y la defensa de los centros territoriales. Concluye invitando a los empleados a una participación activa para lograr un modelo de empresa basado en la estabilidad y la profesionalidad, dejando de lado la «confianza ciega».
Denuncias contra RTVE y comisión de investigación
La llegada de Solidaridad a RTVE coincide con una acumulación de denuncias contra la corporación pública, algunas de los propios trabajadores contra la deriva de la dirección y otras de la propia justicia o asociaciones de periodistas, condenando a RTVE por el lanzamiento de bulos o sentenciando contra el incumplimiento continuo del código deontológico.
Una situación que ha desembocado en la celebración de una gran consulta interna en la que los trabajadores de la corporación han condenado por amplia mayoría esta deriva, lo que ha provocado una gran crisis interna con la dirección que ha derivado en acusaciones de persecución y acoso.
Las denuncias han llegado al más alto nivel institucional. En el Senado ya está en marcha una comisión de investigación sobre la gestión de RTVE impulsada por el PP y respaldada por Vox y que tiene en el punto de mira, más allá de las denuncias sobre el tratamiento de los contenidos, la propia gestión económica del ente.
