Los trabajadores de TVE sentencian a 'Malas Lenguas' y 'Mañaneros' y llaman a movilizarse
Denuncian el daño a la credibilidad que estos programas están causando a la corporación pública

Los presentadores de 'Malas lenguas', Jesús Cintora, y de 'Mañaneros 360', Javier Ruiz y Adela González.
La gran consulta realizada entre los trabajadores de informativos de TVE sobre el sesgo y la manipulación en programas como Mañaneros 360, Malas lenguas o Directo al grano deja poco lugar a la duda: el 87% de los profesionales que han participado en la votación consideran que son «parciales».
La encuesta, a cuyos resultados ha tenido acceso THE OBJECTIVE, fue realizada el pasado viernes en los centros de la corporación pública en Torrespaña, Prado del Rey, Sant Cugat y Las Palmas de Gran Canaria, tenía como objetivo conocer la opinión y las inquietudes de los trabajadores ante la deriva de TVE, especialmente en lo referente a los servicios informativos y a los llamados programas de ‘infoentretenimiento’.
Se trata de formatos en su mayoría de producción externa que en los últimos meses han sido objeto de numerosas quejas de asociaciones periodísticas e incluso sentencias judiciales condenatorias por la difusión de noticias falsas y otras malas prácticas periodísticas que, según los trabajadores de la casa, atentan contra las propias normas de RTVE y el manual de estilo de la cadena.
Los trabajadores de la cadena han sido contundentes: un 93,5% cree que estos programas de actualidad externalizados están «afectando de una manera negativa al rigor periodístico y a la credibilidad del servicio público» que debe hacer RTVE, sólo un 4,4% considera que «no afectan» y un 2% que «afectan de manera positiva».
El malestar de los trabajadores de TVE se focaliza en estos formatos, cuyas cifras -en cuanto a quejas- son muy superiores a la de los programas de producción interna de la casa. Un 49,5% percibe los contenidos de los programas informativos diarios de producción interna (TD, Canal 24 H, informativos territoriales o La Hora) son «imparciales», aunque un 46,8 % cree que son «parciales» y un 3,3% entiende que «siguen igual».
Movilizaciones en TVE
Ante esta situación, los trabajadores de TVE consideran que debe empezar una nueva etapa de movilizaciones contra la deriva que está tomando la corporación pública. Un mayoritario 93,1% de los profesionales de la casa cree que «hay motivos para tomar acciones de protesta como profesionales de la información».
Lo que está por ver es cómo se llevarán a cabo estas movilizaciones. La encuesta promovida por el Consejo de Informativos de la cadena preguntaba por el tipo de acciones a efectuar en caso de considerarlo necesario. La mayoría de los trabajadores (40,5%) opta por una miscelánea de actuaciones que engloba minutos de silencio o sentadas de protesta; un 27,8% cree que es necesario convocar ‘viernes rojos‘, una acción de protesta más amplia que sería un «hasta aquí hemos llegado»; mientras que el 21,5% opta por recuperar los ‘viernes negros’, continuando en la línea de anteriores movilizaciones de los trabajadores de la corporación pública.
La consulta-encuesta entre los trabajadores de TVE sigue acumulando quejas ante las trabas que la dirección del ente que preside José Pablo López habría puesto a su realización. Profesionales de la casa consultados por THE OBJECTIVE denuncian que no pudieron votar el pasado viernes al no formar parte del censo electoral. Señalan que los trabajadores de varios departamentos se quedaron fuera de la consulta al no considerar la dirección que forman parte de los servicios informativos de la cadena.
El Consejo de Informativos de TVE (CdI) ha denunciado durante meses la dificultar para acceder al censo electoral de trabajadores así como los impedimentos de la dirección para que la consulta pudiera realizarse de forma telemática, accediendo de este modo a más profesionales de la casa. Desde la dirección del ente alegaban motivos de protección de datos para justificar estas trabas.
Asimismo, tanto la realización de la consulta como el informe del CdI en el que denunciaba el sesgo informativo de programas como Mañaneros, Malas lenguas o Directo al grano provocó un fuerte enfrentamiento entre el órgano encargado de velar por la independencia de los informativos y el Consejo de Administración de RTVE que se tradujo en un cruce mutuo de acusaciones y se trasladó a los profesionales de la casa. Ahora los trabajadores han hablado y dan la razón a quienes alertaron de la «parcialidad» de estos formatos.

