The Objective
Montanoscopia

Abominable semana sanchista (¡y Schopenhauer!)

«El PP no es la contraparte seria, institucionalista, senatorial, sino que lanza vídeos histéricos»

Abominable semana sanchista (¡y Schopenhauer!)

Ilustración de Alejandra Svriz.

1. Había, hasta hace no tanto, como una humildad de época. Tal vez fuese la famosa posmodernidad, irónica, descreída de las grandes palabras y los grandes relatos, dolorosamente consciente, en el fondo, de las matanzas que habían provocado estos. Entonces, la frase «en el lado correcto de la historia» solo se utilizaba como arma arrojadiza: para endosársela a algún pomposo y reírnos de él; era, ante todo, una defensa, o una conjura, de lo que ese pomposo remitía. Una vez se la solté a una novia inteligente («¡estás en el lado correcto de la historia!») y me dejó de hablar. Se entendía como burla, como acusación: aun en la pelea, los dos entendíamos lo mismo. Hoy ha cambiado. Son los propios pomposos los que se la aplican, con una ufanía insufrible, no menor que su estolidez: «Estoy en el lado correcto de la historia». O sea, que ya se vienen perfilando las nuevas matanzas.

2. Abominable semana sanchista, entre la corrupción a chorros del PSOE (de la que forma parte la corrupción retórica), la despectiva mediocridad autocrática de Sánchez y el espectaculito de sus consentidores, que va de la adhesión sonrojante al silencio temeroso. Para que haya un franquismo, hace falta que haya franquistas.

3. Los ciudadanos que visitan el Congreso suelen decir que ven el hemiciclo más pequeño de como aparece en televisión. Dudo que en adelante pueda verse más pequeño de como ha aparecido estos días en televisión.

4. Una oscurantista Rocío Palacios, del PSOE de Almuñécar (¡de Almuñécar!), jalea en un tuit el vídeo de la proetarra Mertxe Aizpurua en el Congreso: «Pedazo de intervención que deja al PP en el lugar que le corresponde». Afortunadamente, Ampudia y Mercutio le hacen un sándwich ilustrado con sendas respuestas exactísimas. Ampudia: «Hace nada se mataban entre ellos, ahora hacen negocios. Como las familias de la mafia». Mercutio: «En una investidura de Frankenstein alguien tiene que ser el ano».

5. El equilibrado Tsevan Rabtan también está que trina: «El PSOE ya solo merece su desaparición». En efecto, cada elección futura en la que los españoles no pasokicen al PSOE no solo será una indignidad política, intelectual y estética de los españoles, sino un error que pagarán más temprano que tarde.

6. Y en este contexto de degradación, el PP no es la contraparte seria, institucionalista, senatorial, sino que lanza vídeos histéricos (¡de pijos pichacortas!), como el de Nuevas Generaciones tras la retirada del pasaporte a la mujer del presidente por el juez Peinado.

7. En su estupendo último podcast, Arcadi Espada, además de leer un espectacular párrafo de Bret Stephens sobre Estados Unidos y Trump (de aplicación calcada a España y Sánchez), dice que Schopenhauer es el autor con el que anda ahora. Cita una de sus grandes sentencias: «Un hombre puede hacer lo que quiere, pero no puede querer [en el sentido de elegir] lo que quiere». Relacionada íntimamente con ella, cito yo otra, mi favorita (precisa y fulgurante; y refutadora de aplazadores como yo): «Solo la ejecución sella el propósito».

El mejor artículo sobre el terremoto de Venezuela lo escribió Savater en 1985, cuando el terremoto de México de aquel año. Se titulaba Finisterre, el nombre del hotel mexicano en que se había alojado en su anterior viaje. Al marcharse, se le olvidó devolver la llave de su habitación. Ahora la llave no era de ninguna puerta: el hotel se había derrumbado en el terremoto. Entre otras reflexiones (y emociones), recordaba, a propósito de la llave, el poema de Borges sobre Las cosas: «Durarán más allá de nuestro olvido; / no sabrán nunca que nos hemos ido».

Publicidad