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Sanidad

Así es la orden de Mónica García que regula la cuarentena en el Gómez Ulla: siete días mínimo

Los 14 españoles ingresados en el hospital militar no podrán saltarse el confinamiento al que les han sometido

Así es la orden de Mónica García que regula la cuarentena en el Gómez Ulla: siete días mínimo

Mónica García junto a la orden ministerial firmada el pasado viernes. | Ilustración de Alejandra Svriz

El pasado viernes, a las 16.30 horas, la ministra de Sanidad, Mónica García, firmó la orden ministerial con las medidas de cuarentena a las que se deberían someter los 14 españoles que viajaban en el crucero MV Hondius, donde el hantavirus provocó tres muertes desde que el barco salió del puerto argentino de Ushuaia el pasado 1 de abril. Algunos extractos del documento fueron adelantados el pasado sábado por varios medios y ahora THE OBJECTIVE lo publica en su totalidad.

La citada orden cuenta con cuatro páginas. Tras una breve introducción, se detallan las condiciones de la cuarentena para los españoles que llegasen al puerto tinerfeño de Granadilla. En la práctica, Sanidad impuso la obligatoriedad del confinamiento en el Gómez Ulla durante un mínimo de siete días prorrogables, junto con las sanciones en caso de incumplimiento. En el momento de la firma de García, aún no se había solicitado autorización judicial para cercenar un derecho fundamental como es la libertad de movimiento. Por ello, el Ministerio de Sanidad emplazó a la Abogacía del Estado para que solicitase la luz verde judicial y un magistrado de los Juzgados madrileños de Plaza de Castilla autorizó en la misma tarde del viernes al departamento de García a aplicar el contenido de la orden ministerial.

Con el documento en la mano, los 14 españoles ingresados en el hospital militar no podrán saltarse el confinamiento al que les han sometido. Si a los siete días de la aplicación de esta orden, o en cualquier otro momento, uno de ellos pidiese abandonar el centro hospitalario Gómez Ulla porque considera que no tiene ningún síntoma del hantavirus, entonces Sanidad se lo podría impedir esgrimiendo el aval judicial.

También zanjó la polémica surgida por las declaraciones de la ministra de Defensa, Margarita Robles, cuando planteó que el encierro en el hospital sería «voluntario». Por ello, Sanidad recuerda en dicha orden que la ley de Medidas Especiales en Materia de Salud Pública prevé en su artículo segundo que las autoridades sanitarias competentes «podrán adoptar medidas de reconocimiento, tratamiento, hospitalización o control cuando se aprecien indicios racionales que permitan suponer la existencia de peligro para la salud de la población debido a la situación sanitaria concreta de una persona o grupo de personas o por las condiciones sanitarias en que se desarrolle una actividad».

Pinche en la imagen para leer la orden firmada por Mónica García el pasado viernes.

Asimismo, contempla en su artículo tercero que, con el fin de controlar las enfermedades transmisibles, «la autoridad sanitaria, además de realizar las acciones preventivas generales, podrá adoptar las medidas oportunas para el control de los enfermos, de las personas que estén o hayan estado en contacto con los mismos y del medio ambiente inmediato, así como las que se consideren necesarias en caso de riesgo de carácter transmisible». De ahí que, desde el punto de vista competencial, y con arreglo al artículo 149 de la Constitución, «el Estado tiene atribuida la competencia exclusiva en materia de sanidad exterior», subrayó el departamento de Mónica García.

Sanidad recordó, además, que para dicho control sanitario de las personas, existen medidas de aislamiento o vigilancia de personas gracias a un reglamento sanitario internacional. Dicho documento permite «obligar» a un viajero a medidas sanitarias que «impidan o controlen la propagación de la enfermedad, con inclusión del aislamiento, la cuarentena o el sometimiento del viajero a observación de salud pública». Para este caso concreto de hantavirus, el ministerio insistió en que el encierro de los 14 pasajeros del Hondius en el Gómez Ulla es «una medida urgente, necesaria y proporcional». Sobre todo, ante el índice de mortalidad de esta enfermedad para la que todavía no hay una vacuna.

«Esta medida es proporcional, en cuanto a que es plenamente adecuada para alcanzar la finalidad perseguida, que es evitar la transmisión del hantavirus en nuestro país, un virus con una alta letalidad (entre 30 y 50%). Las actuaciones que se especifican a continuación están basadas en el marco de la limitada evidencia científica disponible en estos momentos y guiadas por el principio de precaución, con el objetivo final de prevenir la expansión de esta infección en nuestro país. Se irán revisando de forma continua y podrán modificarse a la luz de los datos disponibles durante el seguimiento del evento y las características de riesgo que se vayan estableciendo, tanto en España como a nivel internacional», indicó Mónica García.

«Vigilancia activa supervisada» en el hospital

En cuanto a la duración del confinamiento, el Ministerio de Sanidad decidió que las personas afectadas «deberán guardar cuarentena permaneciendo en habitaciones individuales en el Hospital Central de la Defensa Gómez Ulla (Madrid) durante un período de siete días naturales desde el despliegue de efectos de esta Orden». La duración de la misma «se revisará de forma continua a la luz de los datos disponibles durante el seguimiento del evento y las características de riesgo que se vayan estableciendo, tanto en España como a nivel internacional». El propio Gobierno ya ha adelantado que el confinamiento se prolongará durante un mínimo de 40 días en base a las medidas acordadas en el seno del Comité Técnico del Sistema de Alerta Precoz y Respuesta Rápida y en la Comisión de Salud Pública del Consejo Interterritorial del Sistema Nacional de Salud con las comunidades autónomas.

A los 14 ingresados se les realizó una PCR a la llegada al hospital y se someterán a otra prueba idéntica el próximo domingo. Además, se realizará «vigilancia activa supervisada mediante el registro dos veces al día de la temperatura y la monitorización de la aparición de alguno de estos síntomas: fiebre, tos, disnea, mialgias, vómitos, diarrea y/o lumbalgia», que son los primeros indicios de haber contraído el hantavirus. El principal gesto con los pacientes es que «se fomentará el bienestar emocional de las personas sometidas a cuarentena, garantizando la comunicación por medios electrónicos con sus personas allegadas».

«La presente Orden producirá efectos desde el 10 de mayo de 2026 por un periodo de siete días naturales, pudiendo ser prorrogada por igual periodo de tiempo de mantenerse las circunstancias que la motivan», lo que obligará a García a firmar sucesivas prórrogas durante varias semanas. Por último, los efectos de la misma «se desplegarán en el caso de que las personas sujetas a la misma no aceptaran de manera voluntaria la medida de su apartado segundo». Por el momento, todos los españoles que iban en el Hondius han aceptado su ingreso hospitalario.

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