El fondo Citadel encuentra en el colapso de Tubos Reunidos otro filón para ganar dinero
La firma de inversión toma un 0,5% del capital en una apuesta para que la cotización de la empresa caiga aún más

Un edificio de Tubos Reunidos. | EP
El fondo Citadel ha encontrado en Tubos Reunidos una nueva empresa española para aprovechar su situación de colapso y ganar dinero. La compañía vasca solicitó hace unos días el concurso de acreedores por la imposibilidad de hacer frente a sus pagos y deudas, entre ellos el rescate otorgado en 2021 por el Gobierno. Una ayuda estatal investigada judicialmente en el denominado caso SEPI, en el que están involucrados el ex número tres del PSOE, Santos Cerdán, y el exvicepresidente de la Sociedad Española de Participaciones Industriales, Vicente Fernández, mano derecha de la candidata socialista a las elecciones andaluzas, María Jesús Montero.
Citadel ha tomado una posición corta del 0,5% en acciones de Tubos Reunidos, después de la petición del proceso para evitar la quiebra y su disolución, según los datos a los que ha accedido THE OBJECTIVE en la CNMV. Es decir, que ha colocado dinero en títulos de la siderúrgica con la esperanza de que la cotización caiga o se hunda. El momento actual es el más propicio para que el escenario que dibuja el fondo se cumpla, ya que las conversaciones con los acreedores serán complejas y presionarán a la baja la evolución en bolsa.
La inversión de Citadel no ha sido muy elevada, por lo que las plusvalías que podría obtener tampoco lo serán. Pero los riesgos que asume, de igual manera, son limitados. En concreto, no alcanzaría ni 125.000 euros, debido al derrumbe que ha sufrido ya en el mercado la empresa vasca. En seis meses, acumula un desplome del 67%.
Rescate polémico
El reto al que se enfrenta Tubos Reunidos es mayúsculo y no se descarta su disolución. Una desaparición que ha evitado gracias al rescate logrado hace cinco años, al tratarse de un crédito participativo que maquilla ahora el patrimonio negativo de la compañía tras las pérdidas registradas el ejercicio pasado.
El Consejo de Ministros autorizó la concesión de 112,8 millones de euros a la firma con sede en Álava, en el marco de las ayudas por las consecuencias de la pandemia a través del Fondo de Apoyo a la Solvencia de Empresas Estratégicas (Fasse). Un instrumento que ha sido muy polémico al estar investigándose en los juzgados distintos casos de tratos de favor e, incluso, cobro de comisiones (Air Europa, Plus Ultra, etc.) en las causas que afectan al núcleo del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez.
¿Nuevas ayudas públicas?
Una de las soluciones que se están manejando es la posibilidad de que reciba una nueva ayuda pública para su salvación y el empleo. El PNV, involucrado en el proceso para evitar el fin de esta compañía, ha sondeado ya a Bruselas la activación de mecanismos como son los fondos de salvamento, que proveen liquidez temporal, o los fondos de reestructuración, que van ligados a un proyecto de viabilidad a largo plazo.
Los próximos meses van a ser claves. Además de la SEPI, la entidad que mayor riesgo asume es BBVA. El grupo de Carlos Torres es accionista de referencia de Tubos Reunidos, con un 5,21%, y cuenta con un representante en el consejo de administración. Además, el banco es el principal acreedor al margen de la sociedad pública.
BBVA, el gran perjudicado tras la SEPI
BBVA tiene otorgados préstamos por 48 millones de euros, con vencimiento en 2028 y garantizados con inmuebles y acciones. También tiene concedida una línea de circulante para facturas de hasta dos millones al año. Otros grandes acreedores son Santander, Caixabank, Sabadell, Kutxabank y el ICO. La deuda de Tubos Reunidos llega a 263 millones.
Al margen de estos vínculos, el banco con sede en Bilbao también tiene formalizado un contrato de arrendamiento con una filial del banco por un plazo de 15 años. La compañía tiene registrada en el balance esta transacción como activo por derecho de uso por un importe de 759.000 euros y tiene anotado un pasivo por alquiler de 930 miles de euros. Los gastos devengados por esta operación en 2025 ascendieron a 76.000 euros.
La dirección de Tubos Reunidos ha decidido acogerse al concurso de acreedores por la imposibilidad de cumplir con sus pagos. Una situación que se ha agravado por una falta de acuerdo con el comité de empresa con el fin de sacar adelante el expediente de regulación de empleo (ERE), en el que perderían su puesto de trabajo 240 trabajadores de los 1.300 que conforman su plantilla.
