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España

Interior ha contratado a 58 médicos sin MIR para suplir la falta de personal en las cárceles

Prisiones dice que se dedican a programas especializados. La realidad es que hacen guardias y pautan medicamentos

Interior ha contratado a 58 médicos sin MIR para suplir la falta de personal en las cárceles

El secretario general de Prisiones, Ángel Luis Ortiz. | EP

La Secretaría General de Instituciones Penitenciarias, dependiente del Ministerio del Interior, ha contratado durante los tres últimos años como personal interino a 58 médicos que no tenían el título de especialista, es decir, que no habían hecho el MIR. En la resolución de Transparencia, firmada por el máximo responsable de Prisiones, Ángel Luis Ortiz, y a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, se justifica que las contrataciones están relacionadas con programas dirigidos a la prevención de las «patologías más prevalentes en el medio penitenciario» y recuerda que «el personal facultativo desarrolla sus funciones en el mercado de una asistencia sanitaria integral y continuada». La realidad, según denunció este periódico, es bien distinta. Ante la grave falta de médicos que hay en las prisiones, estos interinos también trabajan como médicos especialistas.

Esto, pese a lo que defiende Ortiz sobre «la asistencia sanitaria integral» en los centros, contraviene la norma que regula las profesiones sanitarias, que establece que para poder ejercer la medicina en España en el marco de las instituciones públicas es necesario estar en posesión del MIR. Estos interinos trabajan como médicos «no solo pautando medicamentos, sino además, cubriendo guardias», cuando deberían dedicarse exclusivamente a los cometidos fijados en sus contratos, revelaron a este diario fuentes de diversos centros penitenciarios.

Para sortear esa obligación legal, Interior disfrazó la última resolución de interinos de sanidad penitenciaria con contratos para supuestos programas especializados en «educación para la salud, de higiene» o «contra la drogadicción» para aquellos que no tuviesen el título de especialista en medicina familiar, interna o psiquiatría. «Las personas aspirantes que no estén en posesión del título de médico especialista […] realizarán, entre otros, programas de prevención de las patologías infectocontagiosas más prevalentes (VIH, TBC, ITS), programas de educación para la salud, programas de protección de la salud, programas de higiene y salud medioambiental, programas de nutrición», decía la convocatoria.

«No están habilitadas para diagnosticar»

El día a día de muchos de estos interinos, en cambio, es bien distinto. «Estas personas no están habilitadas ni para diagnosticar ni mucho menos pautar medicamentos en Instituciones Penitenciarias, y aun así lo están haciendo. Esto obviamente supone un menoscabo hacia los médicos que sí cumplen los requisitos legales», critican facultativos penitenciarios. Esta situación se da en numerosas prisiones: en los centros de Estremera (Madrid); CuencaTopas (Salamanca); Tenerife I; Las Palmas I y II; Botafuegos (Algeciras); Morón (Sevilla) y Soto del Real (Madrid), donde permanecen recluidos el exministro José Luis Ábalos y su exasesor Koldo García por el caso mascarillas

En este último penal, Madrid V, según denuncian fuentes penitenciarias, la dirección «insiste en la legalidad de que los interinos sin MIR ejerzan como médicos especialistas, a sabiendas del incumplimiento de dicha ley». Lo que, a juicio de estas mismas fuentes, «es un claro caso de prevaricación», habida cuenta de que perciben incluso el mismo sueldo que el resto de médicos que sí cumplen con lo establecido por la ley. «Es un claro insulto a los profesionales y un perjuicio a la calidad asistencial. Incluso pone en riesgo médico-legal a otros miembros del equipo sanitario, incluyendo al equipo de enfermería».

En otras prisiones, como Villena (Alicante) y Valdemoro (Madrid), la situación es mucho más alarmante, porque prácticamente no hay médicos penitenciarios. Este colectivo denuncia la precarización de su profesión, mucho peor pagada que la de cualquier otro médico de su misma especialidad. «Al final nosotros somos muchos menos y nuestras demandas no tienen casi visibilidad, pero los reclusos también tienen derecho a la sanidad, al igual que nosotros a cobrar lo que nos corresponde por la gran responsabilidad que asumimos», reclaman estos profesionales, que apenas cobran 15 euros por hora en las guardias, ya sean entre semana, sábados, domingos o festivos. 

Un 30% de plazas cubiertas

«En Cataluña, donde la competencia está transferida, parece ser que hay tortas por coger plaza porque están pagando muchos complementos, pero en las prisiones que dependen del Estado la situación es crítica. No se paga bien, no hay formación… Si no tienes vocación por este trabajo, como le ocurre a muchos, lo poco que se cobra te obliga a tener que irte. Y eso es lo que está pasando desde hace años», explican estos profesionales. Actualmente, el Ministerio del Interior solo tiene cubiertas el 30% de plazas de médico en las cerca de 80 prisiones españolas. Esto es, 152 médicos para atender a decenas de miles de internos. 

Lo grave ahora es que, presuntamente, muchos de ellos no contarían con la especialidad para ejercer el trabajo que realmente desarrollan. El Defensor del Pueblo viene alertando de la falta de médicos en las prisiones desde hace años. En su último informe, publicado la semana pasada, la entidad dirigida por Ángel Gabilondo también critica la distribución de turnos de 24 horas en algunas prisiones, lo que provoca que no haya médicos durante varios días y se deba recurrir a la telemedicina, lo cual deja en evidencia las graves carencias que padece el sistema penitenciario sanitario.  



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