El jefe del Ejército del Aire visita las maniobras de la OTAN lideradas por España
El ejercicio con 200 aeronaves ayuda a las fuerzas aliadas en la planificación y ejecución de misiones de dominio aéreo

Piloto dirigiendose a un caza Eurofighter. | Ejército del Aire
El jefe del Estado Mayor del Ejército del Aire y del Espacio (JEMA), general del Aire Francisco Braco, ha visitado las maniobras Ramstein Flag 2026, el principal ejercicio aéreo táctico de la OTAN celebrado este año en Europa y en el que España desempeña un papel protagonista como nación anfitriona en una de las dos áreas de operaciones establecidas por la Alianza.
Organizado por el Mando Aéreo Aliado entre los días 9 y 19 de junio, el ejercicio tiene como objetivo mejorar la preparación de las fuerzas aéreas aliadas para planificar y ejecutar operaciones complejas en el dominio aéreo, tanto defensivas como ofensivas, dentro de escenarios multidominio. En esta edición, el entrenamiento se ha centrado especialmente en las capacidades contra el acceso y la negación de área, la defensa aérea y antimisiles integrada y el apoyo aéreo a las operaciones terrestres.
Los vuelos se desarrollan simultáneamente en dos áreas de operaciones conjuntas situadas en el norte y el sureste de Europa. Es precisamente en esta última donde España ejerce como país anfitrión, consolidando una posición cada vez más relevante dentro de la arquitectura de defensa aliada.
Durante su visita a las maniobras los días 15 y 16 de junio, Braco destacó que la participación española responde al compromiso adquirido con la seguridad colectiva de la OTAN y refleja la capacidad de las Fuerzas Armadas para desplegar medios, integrarse en estructuras multinacionales y asumir responsabilidades de liderazgo en operaciones de gran complejidad.
La aportación española se extiende a ambos escenarios operativos. En el norte de Europa participan cazas F-18 del Ala 12 desplegados en Finlandia, junto a un avión cisterna del Ala 45 encargado de misiones de reabastecimiento en vuelo y personal especializado integrado en estructuras aliadas de mando y control.
Sin embargo, uno de los principales focos del ejercicio se encuentra en España. La Base Aérea de Albacete y el Programa de Liderazgo Táctico se han convertido en el centro neurálgico de las actividades desarrolladas en el área sureste. La elección de esta instalación por parte del Mando Aéreo Aliado supone un reconocimiento a su papel histórico en el desarrollo de tácticas avanzadas de combate aéreo y en la formación de tripulaciones de diferentes países europeos.
Además del entrenamiento convencional, Ramstein Flag 2026 está sirviendo para impulsar la integración de capacidades conocidas como Live, Virtual and Constructive (LVC), un modelo que combina aeronaves reales con simuladores y elementos virtuales dentro de un mismo escenario operativo. Este sistema permite recrear amenazas y situaciones tácticas difíciles de reproducir únicamente con medios reales, aumentando la complejidad y el realismo de los ejercicios.
La edición de este año marca además un hito organizativo al estar dirigida íntegramente por el mando aéreo de la OTAN, con el Centro Combinado de Operaciones Aéreas de Bodø (Noruega) como principal estructura de mando y control. Junto a España, Finlandia, Noruega y Suecia actúan como principales países anfitriones de unas maniobras que reúnen a 18 naciones y más de una veintena de emplazamientos operativos distribuidos por el continente.
En total participan más de 200 aeronaves aliadas, entre ellas cerca de 180 cazas, además de plataformas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento (ISR), aviones de alerta temprana, transporte estratégico y reabastecimiento en vuelo. A estos medios se suman capacidades propias de la OTAN, como los aviones Awacs y los drones estratégicos RQ-4D, que permiten sostener más de 150 salidas aéreas diarias.
El ejercicio se produce en un contexto marcado por la rápida evolución de las amenazas aéreas y la creciente importancia de tecnologías como los misiles hipersónicos o los sistemas aéreos no tripulados. Con Ramstein Flag 2026, la OTAN busca reforzar la interoperabilidad entre aliados y ensayar respuestas coordinadas ante escenarios de alta intensidad, en un momento en que la defensa aérea vuelve a ocupar un lugar central en la planificación militar europea.
