Sánchez pide perdón a Lula porque Ayuso llama «narcoestados» a Brasil y otros países
El presidente brasileño elogia a Sánchez por crear un «rebaño» de líderes para salvar al mundo de «lo que pasó con Hitler»

Pedro Sánchez y Lula da Silva.
El jefe del Ejecutivo, Pedro Sánchez, y el presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, han evidenciado este viernes su plena sintonía ante el momento geopolítico actual, respaldando el mensaje del «no a la guerra» y llamando a los progresistas de todo el mundo a plantar cara a la «ola reaccionaria».
Sánchez y Lula han encabezado la primera cumbre bilateral entre sus respectivos países, en la que han participado ocho ministros españoles y sus correspondientes homólogos brasileños, y se han firmado una serie de acuerdos que refuerzan la colaboración en diversos ámbitos.
La cumbre es una de las tres citas internacionales que se celebran en dos días en Barcelona y en cuyo origen están ambos líderes, ya que, además de esta cumbre bilateral, habrá otra también de carácter institucional denominada «En defensa de la democracia», y un foro progresista con más de cien partidos de todo el mundo y unos 3.000 participantes.
El hilo conductor de las tres ha estado muy presente en la rueda de prensa que han ofrecido Sánchez y Lula al término de la reunión entre sus dos países. Así, Sánchez ha afirmado que la relación entre España y Brasil va mucho más allá de lo bilateral, ya que están llamados a ser motores que acerquen aún más a la Unión Europea y a América Latina y el Caribe.
Cerrar heridas
Pero además, ha recalcado que España y Brasil comparten una misma visión del mundo en defensa de la democracia, la cooperación, el respeto al derecho internacional, los derechos humanos y la paz, y por eso quieren redoblar sus esfuerzos para trabajar por todo ello.
«Mientras otros abren heridas, nosotros lo que queremos es cerrarlas y curarlas y dedicarnos a lo importante, a frenar la desigualdad en nuestras sociedades y entre naciones y a dar respuesta a los grandes desafíos como la emergencia climática», ha añadido sin referirse explícitamente en ningún momento al presidente estadounidense, Donald Trump.
Sánchez ha apostillado que la paz no es solo la ausencia de guerra, sino la condición que hace posible todo lo demás —la prosperidad, la justicia social, la libertad y la defensa y consolidación de la democracia—, y ha lamentado que una «ola reaccionaria», los autoritarismos y la desinformación ataquen estos valores y amenacen a las instituciones democráticas.
Al hilo de esas palabras, Lula ha respaldado posiciones que está defendiendo Sánchez en cuestiones como la guerra en Irán: «Entiendo perfectamente -ha subrayado- cuando dices no a la guerra».
Además, ha considerado que ambos están «en la misma trinchera» y son el ejemplo de que es posible construir soluciones a los problemas «sin ceder a las promesas vacías del extremismo».
La sombra de Hitler
Lula ha añadido que uno y otro comparten la idea de que «la democracia tiene que ir más allá del voto y aportar beneficios concretos para la vida de las personas». El presidente brasileño se ha preguntado cómo ha sido posible que haya ido ganando adeptos «la imbecilidad de un discurso que no tiene ni inicio ni medio ni fin» y que devalúa la democracia, la defensa de la mujer o del racismo.
Frente a ello, ha instado a los progresistas a buscar una solución para fortalecer el proceso democrático y no permitir lo que en el pasado pasó con Hitler y vuelvan el nazismo o el racismo.
Tanto Sánchez como Lula han destacado la importancia de hacer frente a todo lo perjudicial de las redes sociales, un asunto ante el que el presidente del Gobierno ha recordado todas las medidas que ha ido impulsando para hacer frente al «estado fallido» que representan estas redes.
En esa línea, Lula ha garantizado que va a trabajar mucho para regular todas las plataformas, para que no causen daño a la democracia, a la soberanía y a la felicidad de las personas.
Antes de la rueda de prensa, los dos líderes han presidido la firma de acuerdos entre sus países con motivo de esta cumbre, que han versado sobre minerales críticos, tecnologías de la información, lucha contra la violencia de género, promoción de igualdad racial, cultura, ciencia o transformación digital.
