El PP califica de «postureo» el enfado del PNV con Sánchez: «Solo buscaban humillarlo»
Los populares dan «por liquidada» la crisis que motivó la cancelación de la reunión en Moncloa: «Ha durado 20 minutos»

La diputada del PNV Maribel Vaquero. | EP
El Partido Popular define como «postureo» del PNV con Pedro Sánchez la suspensión de la reunión que tenía previsto mantener este miércoles el presidente de los nacionalistas vascos, Aitor Esteban, con el del Gobierno, tras un tuit que consideraron ofensivo en el PNV. Las fuentes populares consultadas por THE OBJECTIVE aseguran que el partido, al suspender el encuentro en la Moncloa, solo pretendía «humillar a Sánchez», como entienden que sucedió este miércoles en la sesión de control al Gobierno en el Congreso de los Diputados. Sánchez se vio obligado a alabar la oposición «constructiva» del PNV y la «buena» compañía que representaba para su Gobierno.
A estas alturas de la legislatura, en la que el PNV ha sido uno de los mayores apoyos del PSOE y el sostén de la investidura de Sánchez, pocos grupos parlamentarios de la oposición dan fiabilidad al enfado que escenificaron este martes. Esta es, al menos, la sensación que había en el Congreso de los Diputados este miércoles, después del portazo del líder del PNV a Sánchez. Las expectativas sobre la pregunta que iba a hacer la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, en la sesión de control al Gobierno, eran grandes para algunos, pero no para el Partido Popular. La interpelación de la dirigente nacionalista vasca se concretaba en «cómo pretende gobernar lo que resta de legislatura con una aritmética parlamentaria negativa».
Los populares tienen muy claro que «el asunto ha[bía] quedado liquidado» ayer con la pregunta parlamentaria al presidente del Gobierno, por lo que no esperan «grandes cambios en la legislatura», en el sentido de que puedan retirar su apoyo al Gobierno. Eso sí, apuntan que «ya está acabada». Desde la dirección nacional del PP creen que el PNV solo «quería ver humillado» a Sánchez, como consiguió en la sesión plenaria.
Los populares vascos coinciden con la dirección nacional, aunque apuntan a que esto puede obedecer a que las negociaciones sobre el estatuto no sigan la línea que quiere el PNV. Las fuentes consultadas por este periódico afirman que «estos enfados duran 20 minutos entre el PSOE y el PNV».
Algunas señales indicaban un cierto alejamiento del PNV de Sánchez, al abstenerse en la votación en el Congreso sobre la convalidación del decreto ley de vivienda que incluye la prórroga de los contratos de alquiler, que tuvo lugar este martes en el pleno de la Cámara Baja. El argumento para rechazarlo fue la nula negociación con ellos, la «falta de seguridad jurídica» y porque consideran que este problema debe afrontarse con «medidas integrales» más allá de fórmulas «bienintencionadas».
A esta abstención se unió el portazo de Aitor Esteban tras el tuit de los socialistas vascos que se mofaron del líder nacionalista, con una imagen «indecente» realizada con inteligencia artificial (IA) en la que se puede ver a Esteban tirándose a una piscina y con este texto: «¡Vaya! Ahora hay agua en la piscina del nuevo Estatuto, dice el PNV. Habrá que celebrar el optimismo de Aitor Esteban, aunque ya es casualidad que coincida con un momento difícil para su partido, cuando han decidido seguir la estela de EH Bildu, aumentar la exigencia del euskera en las oposiciones y abandonar los consensos recientes, de hace dos años, trabajados con los y las socialistas».
En su pregunta de este miércoles en el pleno, la portavoz del PNV inició su intervención aludiendo a que «la aritmética parlamentaria es perversa», reflejada en la votación del martes sobre el decreto ley de prórroga de los contratos de alquiler. Vaquero apuntó que «hay temas que necesitan un mayor consenso y hay otros que tienen que quedarse fuera del oportunismo político, como el de mañana», en referencia a la intención del Gobierno de convertir el aborto en un derecho dentro de la Constitución.
Sánchez le respondió tendiendo la mano al PNV y agradeciendo el tono de su oposición: «Más allá de la aritmética parlamentaria, necesitamos una oposición constructiva que piense en el interés general y no en el partidista, y eso lo hemos logrado con apoyos de grupos como el suyo».
Sánchez y la «oposición constructiva»
La portavoz nacionalista replicó que «[son] un partido muy propositivo», pero le recordó que hay una huelga en la sanidad y que siguen, no igual, sino peor, porque «las listas de espera aumentan, y no [vayan] a tirar el balón al córner de las comunidades autónomas, desplazando su responsabilidad cuando es estatal». Vaquero le advirtió de que «no pueden pretender que [traguen] con todo lo que ustedes pretendan», recordándole que «se necesita altura de miras» porque tienen pendiente resolver acuerdos de investidura y proyectos como el de secretos oficiales, «promesas incumplidas». Finalmente, Vaquero le indicó que no solo hay que cuidar el fondo, sino también las formas, y que hay que respetarse «los unos y los otros», ya que «usted sabrá cómo quiere llegar hasta la convocatoria electoral, si quiere llegar con compañía, o no».
Sánchez le tendió la mano al PNV al afirmar que «por supuesto que [quieren] compañía, y buena, como la del PNV», señalando: «Fíjese que bajo este Gobierno se ha dado un impulso a las transferencias y al Estatuto de Guernica como no se había dado antes en toda la historia de la democracia». Finalmente, admitió que para poder ejecutar las prioridades de su Gobierno necesitan «diálogo, porque estas transformaciones necesitan tiempo y posiciones constructivas», y agradeció al PNV «esta oposición constructiva».
