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Tribunales

Villarejo apunta a Rajoy en 'Kitchen': «Fernández Díaz y su 'número dos' fueron engañados por él»

El excomisario ha declarado que el expresidente se aprovechó de la «operación legal» de espionaje contra Luis Bárcenas

Villarejo apunta a Rajoy en ‘Kitchen’: «Fernández  Díaz y su ‘número dos’ fueron engañados por él»

El comisario jubilado José Manuel Villarejo | EP

El comisario jubilado José Manuel Villarejo ha señalado este lunes que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy «se aprovechó» de la «operación legal» que se desarrolló en la Policía Nacional para buscar en el extranjero los fondos ocultos que tenía el extesorero del PP Luis Bárcenas y «pidió que si algo le afectaba a él, pues también trincarlo». «Tengo la impresión de que el señor exministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, y su ex número dos, Francisco Martínez, fueron engañados por el señor Rajoy», ha manifestado Villarejo en su declaración ante la Audiencia Nacional por el caso Kitchen. La Fiscalía pide 19 años de prisión para el excomisario por coordinar las vigilancias ilegales a Bárcenas y su familia para robarle información sensible que pudiese tener sobre dirigentes del PP y la contabilidad b.

En la misma línea que ha defendido previamente en el interrogatorio el exDAO de la Policía Eugenio Pino, acusado también en esta causa, Villarejo ha enmarcado los hechos en una «operación de inteligencia» sobre el dinero de Bárcenas en Suiza, que él mismo dirigió y coordinó con la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO), dirigida entonces por el comisario Enrique García Castaño, conocido como El Gordo. Ha explicado que Pino le pidió captar como colaborador al chofer del excontable, Sergio Ríos, porque era una de las personas que gozaba de la confianza de la familia y podía ser de gran utilidad de cara a obtener datos sobre los movimientos de dinero de Bárcenas en el extranjero. Una información de gran importancia ya que «podía comprometer a altas personalidades, y a la seguridad del Estado».

El pago con fondos reservados

Respecto a Ríos, acusado también en Kitchen, según la versión de Villarejo, Pino le dijo que el trabajador «podía traer o llevar material delicado de Bárcenas», en concreto «dinero en efectivo, joyas, u obras de arte que había adquirido para blanquear dinero». De esta forma, el excomisario lo convenció para colaborar y pidió que se le abonasen unos «2.000 euros al mes» por sus servicios, habida cuenta de que ese era el sueldo que cobraba como conductor y guardaespaldas de los Bárcenas. Unos pagos que procedían de los fondos reservados del Ministerio y que el entonces DAO autorizó, según han corroborado ambos. «Yo lo autoricé. Era el único que podía autorizarlo. El controlador, Villarejo se encargaba de pagarlo», ha dicho Pino.

El excomisario ha relatado que el chófer iba a ser inminentemente despedido por la familia Bárcenas porque no podían pagarle y, ante ese escenario, pidió que se asignase un sueldo procedente de los fondos reservados, mientras convencía a la familia de seguir a su servicio pese a no poder cobrar. A partir de ese momento, el mando policial fue recabando información y trasladándosela, cuando era relevante y «podía afectar a la seguridad del Estado», al entonces número dos de Interior, Francisco Martínez. Sobre si este último tomaba la iniciativa para requerir información, Villarejo ha dicho que «probablemente» porque la operación «era delicada y sabía que incluso el director del CNI, Félix Sanz Roldán, estaba preocupado».

Según Bárcenas, la operación iba más allá del dinero que podía tener Bárcenas oculto en el extranjero o recuperar «los pendrives que tenía el excontable». También se centraba en las conexiones de ese dinero, que el excomisario ha vinculado con «testaferros» sensibles y «tráfico de armas». Respecto a la implicación de la cúpula del Ministerio del Interior, ha señalado que despachaba sobre las pesquisas que seguía la UCAO con Martínez, pero que por terceros «le llegaba que Mariano Rajoy no se fiaba de la información que le llegaba del exministro Jorge Fernandez Díaz», y por este motivo, el expresidente pedía ser informado por otros canales a través de Villarejo.

Pino y Villarejo implican a Cosidó

El ex secretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez negó el pasado viernes que él o el entonces ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, ordenasen espiar a Barcenas y su familia para obtener información sensible que pudiese tener sobre el PP y la contabilidad b del partido. «Nunca existió la operación Kitchen. Eso, además, es una denominación periodística», afirmó el ex número dos de Interior durante su declaración, en la que solo respondió a preguntas de su abogado y del tribunal de la Audiencia Nacional.

Martínez explicó que nunca percibió preocupación por parte de nadie del PP, ni del ministro, sobre el material que pudiese tener el excontable del partido que pudiese afectar a la formación o sus dirigentes. «Que alguien ordenase buscar los discos duros y las grabaciones que tenía Barcenas no solo es falso, sino una fantasía porque la existencia de esos archivos es una leyenda mediática (…) También se decía en la prensa que tenía a grabado a todo el mundo, que iba a hacer caer al Gobierno, y lo que percibía es que eso no se creía, incluso se bromaba sobre ello», ha zanjó el acusado.

Tanto exDAO como el comisario jubilado, por otro lado, también han implicado durante su declaración al exdirector de la Policía Ignacio Cosidó. Según el primero, autorizó los fondos reservados a Sergio Ríos y el segundo ha asegurado que le llamó a su despacho y «le dijo que Pino «iba a dar una serie de instrucciones sobre un asunto que había un interés muy importante». Cosidó, sin embargo, negó en su testimonio como testigo conocer la existencia de esa operación. Solo conocía, dijo, la existencia de una investigación en la Unidad de Delincuencia Económica y Financiera (UDEF) de la Policía en el marco del caso Gurtel, que investigaba a Bárcenas por la caja B del PP.




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