
¿Vale más un polluelo que un feto?
La vida lucha por abrirse paso incluso en medio de la cautividad. Hace 10 días en un zoo de Oji, Kobe (Japón), nació un flamenco que además espera la llegada de otros siete polluelos como él en un par de semanas.

La vida lucha por abrirse paso incluso en medio de la cautividad. Hace 10 días en un zoo de Oji, Kobe (Japón), nació un flamenco que además espera la llegada de otros siete polluelos como él en un par de semanas.

Está muy bien la celebración de un “Día Mundial de la Tierra”. Si nos cargamos el planeta, nos cargamos al ser humano y a todos los seres, humanos o no, que lo pueblan, con la probable excepción de las cucarachas.

Salir a la calle funciona. En una sociedad extraordinariamente mediatizada, las movilizaciones y campañas callejeras movilizan a cada vez más ciudadanos hartos, cansados y sin más maneras de demostrar su descontento que el juntarse con otros que quieren mostrar lo mismo.

Si uno como yo mismo- está contra la pena de muerte, está contra el aborto: esa condena sin juicio de los más débiles entre los débiles.

“El Estado se ocupó de la cuestión trivial de matar gente pero dejó sabiamente en paz todo el asunto del nacimiento ( )”



¿Veis esos tubos de colores con numeritos? Son óvulos fertilizados, o sea cigotos. Eso es lo que dice el pie de foto. Pero ¿sabéis lo que ve monseñor Gallardón y los suyos?

La ley belga es coherente con la cultura de la muerte que está matando a Europa. El aborto y lo será también la eutanasia infantil- es un negocio más en esta cultura

“Gobierno fuera, elecciones ya” claman los portugueses por los recortes que se anuncian en los presupuestos para el año próximo. Recortes económicos, claro.