Philip Roth

El explorador de la condición humana

El explorador de la condición humana

Durante mucho tiempo, Philip Roth (Newark, 1933 – Nueva York, 2018) escribió de pie. Empezó a hacerlo así porque le dolía la espalda. Luego descubrió que le permitía pasear y desatascarse cuando no conseguía la frase, el párrafo o la palabra que buscaba. Lo hacía de espaldas a la ventana, para no distraerse. Después, solo podía estar de pie la mitad del tiempo que dedicaba a su escritura. Después, anunció que dejaba de escribir. Para The Economist, el detalle de que Roth escribía de pie es más importante que el hecho de ser judío o de haber nacido en Nueva Jersey: “Hay páginas de su trabajo donde la vitalidad irreprimible de su escritura parece brillar como si estuviera cargada con algún tipo de incandescencia existencial: la gran y persistente pregunta de sus novelas no es menos ni más que: ¿qué demonios creen que hacen los seres humanos aquí en la Tierra?”.

Philip Roth, adiós al derrotado aspirante a jugador de béisbol

Philip Roth, adiós al derrotado aspirante a jugador de béisbol

La literatura fue la historia de amor que Philip Roth abordó con mayor fortuna. Pero mucho antes de aquello, antes de los reconocimientos y los cheques grandes y las palmadas en la espalda, Philip Roth soñó con ser jugador de béisbol. Hay un viejo artículo que escribió en The New York Times donde cuenta esta aventura infructuosa entre la lágrima y la carcajada. El pequeño Roth, que creció en un barrio de Nueva Jersey, le dedicaba cuarenta horas semanales “en los meses sin nieve” y sin embargo era torpón e impreciso, un jugador más bien físico, y nunca logró introducir la duda en sus entrenadores, que le invitaron formalmente a ocupar su tiempo en otros asuntos.

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