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La cocina de la reina Sofía en Zarzuela: «Le gusta el lujo de la simplicidad; un pescado asadito y poco más»

La mujer de Felipe VI cuida mucho su alimentación y suele optar por verduras y vegetales para su día a día

La cocina de la reina Sofía en Zarzuela: «Le gusta el lujo de la simplicidad; un pescado asadito y poco más»

La reina Sofía, en una imagen de archivo. | Gtres

Por todos es conocido que la reina Sofía es una amante de las frutas y las verduras. Es más, en todo este tiempo se ha hablado que la madre del rey Felipe era vegetariana o vegana, algo que, evidentemente, no han confirmado desde Casa Real, pero se desmiente con las veces que ha comido fuera del Palacio. Y es que sí que es cierto que Sofía suele optar por un menú donde haya pescado fresco, frutas variadas y verduras de temporada pero, también, toma otros alimentos que, además, forman parte de su día a día. Pero ¿cómo es su cocina en el Palacio de la Zarzuela?

Lo primero que debemos saber es que la reina Sofía reside en uno de los edificios principales de Palacio. Su hijo, el rey Felipe, su mujer y sus dos hijas residen en el Pabellón del Príncipe, una casa anexa de algo más de 200 metros cuadrados. Mientras tanto, la reina vive en una de las zonas donde, antes, residía junto a su marido, el rey Juan Carlos, y donde pasa tiempo junto a sus nietos y, también, donde estaba con su hermana, la princesa Irene de Grecia, quien murió recientemente.

La cocina de la reina Sofía en Zarzuela

La reina Sofía tiene una dieta variada. | Gtres

De forma general, en Zarzuela se ofrece una dieta especialmente saludable, sobre todo desde que la reina Letizia llegara a palacio. Y es que la mujer de Felipe VI siempre apostó por introducir alimentos de primer nivel y, sobre todo, cuidar mucho su procedencia. Es por eso que cuando la reina comenzó a vivir con el monarca instaló un pequeño huerto que hoy en día se sigue conservando en los jardines de palacio. Como decíamos, la cocina de la reina Sofía es un lugar fundamental en su rutina. Aunque comparte palacio con los Reyes Felipe y Letizia, ella mantiene su propia dinámica culinaria, marcada por décadas de hábitos muy disciplinados.

La reina Sofía es conocida por haber abandonado casi por completo el consumo de carne roja hace décadas —tras la muerte de su padre, el rey Pablo de Grecia—. Su dieta se basa en vegetales y legumbres, como las alcachofas, las acelgas y las ensaladas de legumbres. Además, a diferencia de la carne, el pescado sí forma parte de su menú, pero siempre debe ser salvaje —nada de piscifactorías— y cocinado de forma sencilla: al vapor o a la plancha. Es prácticamente abstemia —prefiere zumos naturales o agua— y en su cocina están desterrados los rebozados y las grasas saturadas.

Mucha fruta, verdura y pescado

La infanta Cristina y la reina Sofía. | Gtres

La supervisión de la cocina en Zarzuela recae en manos experimentadas. Cuentan con un chef experimentado que es el encargado de preparar todo lo relacionado con los Reyes. Además, Sofía es muy metódica. El desayuno se sirve antes de las 9:00, el almuerzo a las 14:00 y la cena, que suele ser muy frugal —una sopa o un poco de verdura—, a las 21:00. Zarzuela funciona casi como una pequeña granja sostenible. Como decíamos, el Palacio cuenta con un huerto ecológico que provee la mayoría de las hortalizas y hierbas aromáticas que consume la Reina. No se utilizan abonos químicos. Es común encontrar en su despensa quinoa, semillas de chía, kale y cúrcuma, adelantándose muchas veces a las modas gastronómicas por puro convencimiento saludable. Al igual que en la de los Reyes.

A pesar de su adaptación total a España, mantiene raíces en el postre. Su favorito absoluto es el yogur griego con miel, preparado al estilo tradicional. Es uno de los pocos platos que genera consenso total cuando toda la familia se reúne a comer. Al contrario que los Reyes, Sofía no ocupa el Pabellón del Príncipe, sino que se aloja en otro de los edificios principales. Aunque el Palacio tiene funciones oficiales, Sofía ocupa un ala específica que funciona como un apartamento privado de gran tamaño. En la planta superior se ubican los dormitorios y las zonas más íntimas. Su habitación es sencilla y funcional; como detalle curioso, se sabe que tiene instalada una cinta de correr para mantenerse activa sin importar el clima.

La planta baja es la zona de vida diaria, conectada con su despacho y salas de estar. A diferencia de las salas oficiales (que son sobrias y de protocolo), su salón personal es cálido y está muy personalizado. De forma general, predominan las paredes blancas, alfombras que aportan calidez y tapices del siglo XVIII. Está lleno de portarretratos con fotos de sus hijos y, especialmente, de sus ocho nietos. Hay una presencia destacada de imágenes de la Princesa Leonor y la Infanta Sofía. Tiene la costumbre de que se cambien centros de flores naturales todas las semanas, lo que le da a la estancia un aire muy vivo. Además, también es muy normal ver a sus perros correteando por las dos plantas.

«Le gusta el lujo de la simplicidad»

Vivir en la Zarzuela es casi como vivir en una reserva natural. Desde sus ventanas, la Reina tiene vistas privilegiadas al Monte del Pardo. Es muy común ver desde las terrazas ciervos, gamos y jabalíes que campan libremente por el recinto. Al estar alejado del ruido de la ciudad y protegido por estrictas medidas de seguridad, el silencio es la nota dominante, algo que Sofía valora profundamente para sus momentos de lectura y meditación. Aunque vive en un palacio de tres plantas y dos alas laterales, su zona se siente como una casa independiente. Tiene sus propias cocinas y personal de servicio dedicado exclusivamente a su área. Esto le permite llevar una vida muy tranquila, alejada del ajetreo institucional que ahora recae sobre su hijo, pero lo suficientemente cerca para ver a sus nietas con frecuencia.

La reina opta por un menú variado y saludable. | Gtres

Han sido varias las ocasiones que hemos podido conocer detalles textualmente sobre la cocina de la reina Sofía. Una vez, el chef Ramón Freixas explicó que «le gusta el lujo de la simplicidad. Muchas veces un pescado asadito, sin nada más, es un lujo y parece simple». Además, los cocineros que han pasado por sus cocinas admiten sus diferencias de gustos con los del rey Juan Carlos. «La reina Sofía es más de pescado y vegetales… es gente muy educada, muy variada en sus gustos, pero muy sencilla», han contado.

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