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La infelicidad de Morante de la Puebla (46) a pesar de su éxito: «Mi condición psíquica no es la que me gustaría, pero ahí vamos, día a día»

El torero ha reconocido que continúa lidiando con sus problemas de salud mental y su reciente separación

La infelicidad de Morante de la Puebla (46) a pesar de su éxito: «Mi condición psíquica no es la que me gustaría, pero ahí vamos, día a día»

Morante de la Puebla | Gtres

Morante de la Puebla atraviesa uno de los momentos más brillantes de su carrera profesional, aunque reconoce que, en el terreno personal, esta suerte no le acompaña. En plena temporada y con el reconocimiento unánime de la afición a su tauromaquia, el diestro, de 46 años, no se siente feliz.

Y es normal. Hace apenas unas semanas trascendió su divorcio de Elisabeth Garrido, con quien contrajo matrimonio en 2010 y tiene dos hijas en común. La separación se hizo pública en mayo de 2026, aunque el propio torero reconoció posteriormente que la crisis venía gestándose desde tiempo atrás. Morante admitió que el deterioro de su salud mental había influido en la ruptura: «La verdad es que en este periodo la enfermedad ha sido más fuerte y creo que no hemos tenido suerte y ha influido bastante. La verdad es que es una pena».

Suerte en el trabajo pero no en lo demás

Durante la entrega del X Premio Taurino del Ayuntamiento de Sevilla, Morante habló con total sinceridad sobre el contraste entre su situación artística y su estado anímico: «Bueno, profesionalmente sí que estoy viendo creo que el mejor momento. Después, mi condición psíquica no es la que me gustaría y, bueno, personalmente ahí vamos. Día a día; día a día».

Una reflexión con la que deja claro que, aunque sobre el albero atraviesa una etapa de plenitud, en el ámbito personal continúa lidiando con problemas de salud mental.

Morante de la Puebla. Gtres

Sus problemas psíquicos

Morante ha hablado abiertamente en varias ocasiones sobre el trastorno disociativo que padece desde que tenía alrededor de 22 años, una enfermedad que él mismo ha definido como «muy compleja, muy triste y muy dolorosa». Este trastorno afecta a la integración de pensamientos, emociones y percepciones, y ha condicionado diferentes momentos de su vida y de su carrera profesional.

En 2004 decidió hacer pública su situación y se sometió a distintos tratamientos para intentar controlar la enfermedad. Años después, también reconoció haber sufrido episodios depresivos severos, que le llevaron a alejarse temporalmente de los ruedos. En varias entrevistas ha explicado con crudeza el sufrimiento que le ha provocado esta situación y la dificultad de mantener el equilibrio emocional mientras desarrollaba una profesión sometida a una enorme presión pública.

Un reconocimiento «muy especial»

El acto en el que confesó que no estaba bien de ánimo, celebrado en la capital hispalense, contó con la presencia del alcalde de Sevilla, José Luis Sanz, encargado de hacer entrega del galardón. El torero definió el premio como «muy especial» y puso el foco en el respaldo recibido por parte de la afición.

Morante también se pronunció sobre la competencia entre figuras del escalafón, algo que entiende como beneficioso tanto para los profesionales como para el espectáculo taurino: «Creo que la rivalidad y el que uno quiera estar mejor que otro… pues es beneficioso, claro que sí, ¿no? El público lo agradece y no es solo con Roca Rey, sino con todos los toreros intento siempre de estar mejor que ellos aunque después en la intimidad nos demos un abrazo y todos seamos amigos, pero no cabe duda que en la plaza pues quiero que todos los aplausos los mayores posibles sean para mí».

El diestro también reconoció el peso que conlleva recibir tantos reconocimientos: «Cuando se viste de torero y se pone delante del toro y del público, uno tiene que mantener el tipo. Y no solo eso, sino que a la vez tiene que entregarle al público todo lo que uno lleva dentro. Eso a veces es difícil, pero es a lo que uno le pone más empeño. Y lo más difícil es sin duda la responsabilidad de mantener la ilusión de los aficionados».

Este reconocimiento, sin duda, algo habrá alegrado al torero, quien, como decíamos, no atraviesa su mejor etapa en lo personal, pues se acaba de separar y sigue lidiando con problemas de salud mental.

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