El refugio de Oyarzabal está en Huesca y es la ciudad con más actividad del Pirineo aragonés: naturaleza, historia y pasa desapercibido
El jugador de la Selección española suele escaparse hasta Aragón para disfrutar de cierta calma y sosiego

Oyarzabal, en una imagen de archivo. | EP
Quedan apenas unas horas para que la selección española se enfrente a Cabo Verde en su primer partido del Mundial de 2026. El conjunto, dirigido por Luis de la Fuente, aterrizó en Estados Unidos hace un par de días y se enfrentaron, en su primer encuentro amistoso, a la selección de Perú, haciéndose con la victoria. Una de las figuras clave en el partido fue Mikel Oyarzabal, jugador de la Real Sociedad y en el que De la Fuente ha puesto toda su confianza. Pero ¿cómo se prepara Mikel para sus partidos más decisivos? ¿Dónde se refugia?
Mikel nació hace 29 años en la localidad de Eibar. Comenzó a jugar en el equipo de su localidad, donde estuvo hasta que cumplió los 14. Luego, se incorporó a la cantera de la Real Sociedad. Debutó en octubre de 2015 con el primer equipo, cuando ya había cumplido la mayoría de edad. No fue hasta febrero cuando marcó su primer gol contra el Espanyol. En el verano de 2016 renovó su contrato con la Real hasta 2022. En su primera temporada, tan solo logró cuatro goles, mientras que en la temporada de 2017-2018 fue el segundo máximo goleador del equipo con catorce goles; doce en Liga y dos en Liga Europea.
El refugio de Oyarzabal en Huesca

En agosto renovó su contrato hasta 2024. Debutó en marzo de 2017 con la sub-21 de España; comenzó a jugar con la absoluta en mayo de 2016 cuando fue convocado por Vicente del bosque para participar en los entrenamientos previos a la Eurocopa de Francia. Tres años después marcó su primer gol ante Suecia en la clasificación para la Eurocopa de 2020. En junio de 2024 se convirtió en el tercer jugador en la historia de la Selección española que marca un triplete de goles saliendo como suplente tras Alfonso Pérez Muñoz y Roberto Soldado. Además, también se erigió como el primer jugador de la Real Sociedad en marcar tras goles en un encuentro con la Selección.
Es en Jaca donde tiene una segunda residencia familiar y suele pasar allí parte de sus vacaciones de verano. El delantero de la Real Sociedad habría elegido la ciudad pirenaica como lugar de desconexión por su tranquilidad, el entorno natural y la posibilidad de llevar una vida discreta lejos de la presión mediática del fútbol. Se trata de su refugio perfecto para el verano y en un entorno donde pasa desapercibido. Además, gracias a su cercanía a la montaña, puede disfrutar de la naturaleza. También, puede realizar distintas actividades por el Pirineo.
Un lugar tranquilo y rodeado de naturaleza

Jaca es una de las ciudades más importantes del Pirineo aragonés y está situada en la provincia de Huesca. Fue la primera capital del antiguo Reino de Aragón y hoy es considerada la puerta de entrada al Pirineo occidental. Fue capital del Reino de Aragón en el siglo XI bajo el rey Sancho Ramírez. Durante mucho tiempo, su crecimiento ha estado ligado al Camino de Santiago, que atravesaba la ciudad y la convirtió en un importante centro cultural y comercial. La localidad, además, posee distintos grandes edificios. La Catedral de Jaca es una de las primeras grandes catedrales románicas de España y un referente del románico europeo.
Otro de los lugares que más atrae la atención es la Ciudadela, también llamada Castillo de San Pedro; una espectacular fortaleza pentagonal del siglo XVI, una de las mejor conservadas de Europa. Está muy cerca de las estaciones de esquí de Astún y Candanchú, lo que hace que, durante los meses de invierno, sea uno de los lugares más codiciados. Es un punto de partida ideal, también, para senderismo, ciclismo, montañismo y excursiones por el Pirineo. Con unos 14.000 habitantes, tiene vida durante todo el año. Combina el ambiente de ciudad pequeña con una fuerte actividad turística, deportiva y cultural.
Las fiestas de Santa Orosia y San Pedro son las más importantes de la ciudad y se celebran a finales de junio. También es muy famosa la festividad del Primer Viernes de Mayo, que recrea una legendaria victoria medieval de los jacetanos. Muchos aragoneses defienden que Jaca es la auténtica «capital del Pirineo», porque reúne historia, montaña, cultura y nieve en un mismo lugar. Son varios los puntos que abren a Oyarzabal hasta Jaca. Siempre ha proyectado una imagen bastante reservada. Jaca le permite alejarse del foco mediático de San Sebastián, Madrid o Barcelona y llevar una vida más normal durante las vacaciones.
Jaca está rodeada de naturaleza, senderos y zonas de montaña, además de estar cerca de las estaciones de esquí de Astún y Candanchú. Para un deportista profesional, es un entorno ideal para mantenerse activo incluso fuera de temporada. Aunque está en Aragón, Jaca comparte ciertos rasgos que suelen gustar a mucha gente del País Vasco; ciudad de tamaño medio, clima más fresco que gran parte de España, cercanía a la naturaleza y una vida social tranquila. Esto es una interpretación razonable, aunque no una declaración de Oyarzabal. El casco histórico, la catedral románica, la Ciudadela y el ambiente pirenaico hacen que sea una ciudad con identidad propia y no solo un destino turístico.
