Page Jurásico
«A Sánchez le viene bien tener en el partido a alguien que le haga una supuesta oposición desde dentro»

Emiliano Garcia-Page. | Gtres
Que Page es la disidencia controlada del sanchismo no es algo que diga un humilde servidor. Es algo que se ve en cuanto se pone la más mínima atención. Si no, no se explicaría esa crítica medida y comedida a la deriva imposible de reconducir a la que Sánchez lleva al Partido Socialista. Parece que atiza, pero solo masajea de una manera algo más brusca de lo normal. Lo mismo pasa cuando se va a esas «peluquerías chinas», que igual te cortan el pelo que te masajean, como si pensaran que el cliente se fuera a ir sin pagar. Pero el problema está en que esa chica oriental se ha preparado para ser masajista de la misma manera que un servidor para ser bioquímico. Nada que se hace en un sótano puede terminar bien. Por lo menos, Page, cuando dice no estar de acuerdo con el sanchismo, lo hace de manera pública, aunque el supuesto puñetazo metafórico no llegue ni a caricia dada con unas manos levemente ásperas.
Y es que a Sánchez le viene bien tener en el partido a alguien que le haga una supuesta oposición desde dentro para quitarse esa imagen de líder que corta la cabeza a todo aquel que ose llevarle la contraria. Page le limpia la imagen, aunque no le dé esplendor, porque eso es imposible, y cosa de la RAE, que Luis García Montero desde el Instituto Cervantes no termina de aprender, aunque ya tenga años para ello.
El presidente de Castilla-La Mancha dijo recientemente que todo lo que estaba ocurriendo en el Partido Socialista estaba acercando peligrosamente al PSOE a la extinción. Palabras de un socialista con influencia en el partido desde hace muchos años y que deberían hacer sonar las alarmas y poner a trabajar desde ya a todos los que pertenecen a esa organización y no se ven representados por el mando actual. Y el que más ejemplo debería dar, si verdaderamente se creyó sus propias palabras, es él mismo. No dejar que el dinosaurio se muera y actuar de una vez, que sea el «Page Jurásico» el que se extinga, y que plante árboles nuevos que sí le dejen ver el bosque.
Las últimas declaraciones de Page contra Sánchez y la jerarquía del partido fueron el pasado domingo, que coincidía con el Día de Castilla-La Mancha. El acto institucional para celebrarlo se llevó a cabo en Cuenca, en el Teatro Auditorio «José Luis Perales». Hubiera estado bien poner alguna de las canciones más conocidas de ese gran compositor en pleno discurso de Page. Por ejemplo, «¿Y cómo es él?»: que sonaran las primeras frases y, de repente, se parase la canción para que el presidente castellanomanchego nos explicara a todos cómo es Sánchez para que solo dispare con balas de fogueo contra él, evidentemente de forma metafórica.
Lo que a un servidor le gustaría saber es «a qué dedica el tiempo libre» Page. A lo que tenemos claro que no es a preparar un plan que acabe cuanto antes con el que, según él mismo, se va a cargar a su partido del alma. Estoy seguro de que en su partido algunos afiliados y simpatizantes le agradecerían un paso adelante y decidido en ese sentido. Un servidor se imagina que logra que Pedro dé un paso al lado, y el año que viene en el mismo auditorio hacen una versión de Perales y le cantan a ese hito extraordinario: «Y se marchó, y a su barco lo llamó ‘sanchidad’». La libertad es lo que empezaría en ese mismo momento.
Por desgracia, esas pajas mentales se las hace un servidor, y no Page. Su apellido y la acción suenan parecidas, pero son bien distintas. Prefiere seguir sin pasar página, ni en inglés ni en español. Aunque «paje» con jota sí que sea, no de los Reyes Magos, sino de alguien que hace magia, y hace tiempo que hizo desaparecer toda moralidad y ética del Gobierno que preside. Que Page pag(u)e las consecuencias de sus actos y ojalá Sánchez no le tenga que cantar «Borriquito como tú, que no sabes ni la u».
