Los intentos de suicidio aumentan en España más de un 600% desde 2016
En 2024 se registró el máximo histórico en hospitales y servicios de urgencias, con 52.400 contactos registrados

Manifestación con motivo del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. | EP
El Ministerio de Sanidad ha registrado un total de 250.535 contactos sanitarios relacionados con intentos de suicidio y autolesiones entre 2016 y 2024, según una resolución de Transparencia a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE. Los datos reflejan una tendencia al alza en los últimos años, alcanzando el máximo histórico en 2024 con 52.400 casos registrados en hospitales y servicios de urgencias, un 624% por encima de las cifras notificadas en 2016, cuando el sistema sanitario contabilizó 7.234.
Desde entonces, la evolución solo ha ido en aumento, especialmente todo después de la pandemia de la covid. En 2019 se registraron 14.821 casos y un año después, en 2020, ya eran 24.593. Pasada la pandemia, la tendencia continuó: 36.170 en 2021, 43.289 en 2022, 47.264 en 2023 y 52.400 en 2024.
La resolución aclara que los datos provienen del Registro de Actividad de Atención Especializada-Conjunto Mínimo Básico de Datos, que recoge información clínica y administrativa de hospitalizaciones y urgencias. Además, el propio Ministerio advierte de que las cifras no representan todos los intentos de suicidio ocurridos en España: solo incluyen casos atendidos en centros sanitarios.
El aumento de casos es mayoritario en urgencias
El crecimiento más acusado aparece en los registros de personas que accedieron a los servicios de urgencias hospitalarias. En 2018, primer año con datos de esta modalidad, se contabilizaron 6.918 casos, mientras que en 2024 la cifra ascendió hasta los 38.025. Por el contrario, las hospitalizaciones relacionadas con intentos de suicidio o autolesiones pasaron de 7.234 en 2016 a 14.375 en 2024.
Sanidad señala también que el sistema de urgencias se empezó a implantar en 2018 y que las comunidades autónomas han ido incorporando cada año más registros de forma progresiva, lo que explica parte del incremento detectado en la serie. En 2024, Galicia y Melilla no proporcionan datos de urgencias.
Andalucía, Cataluña y Madrid, las que concentran más casos
En lo relativo a las comunidades autónomas, Andalucía es la que registra el número total de contactos sanitarios más alto relacionados con intentos de suicidio y autolesiones entre 2016 y 2024, con 61.337 casos registrados. Les siguen Cataluña, con 44.874, y la Comunidad de Madrid, con 34.862.
También destacan la Comunidad Valenciana, con 24.355 casos; Castilla y León, con 13.133; Murcia, con 11.164; Canarias, con 9.756; y Aragón, con 9.227. Solo en 2024, Andalucía notificó 10.590 casos, por delante de Cataluña (9.949) y Madrid (9.342). También sobresalen la Comunidad Valenciana, con 4.779 registros; Castilla y León, con 2.987; Canarias, con 2.517; y Asturias, que superó por primera vez los mil casos, con 1.095.
Tres de cada cuatro suicidios en 2024 fueron de hombres
Tres de cada cuatro personas que se suicidaron en 2024 fueron hombres, especialmente mayores de 85 años, un perfil que se viene repitiendo y por el que el Ministerio de Sanidad ha urgido incorporar estrategias de género para abordar este fenómeno. Según los últimos datos publicados por el INE, en 2024 se registraron 3.953 fallecimientos autoinfligidos, lo que supone una tasa de 8,1 por cada 100.000 habitantes y un descenso del 3,96% respecto a 2023. Se trata del segundo año consecutivo de descenso de las muertes por suicidio.
El 73,4% fueron hombres, que presentan una tasa de 12,1 por 100.000 frente a la de 4,2 de las mujeres. El grupo de 85 a 89 años llega a quintuplicar la tasa nacional con hasta 40,2 casos por cada 100.000 habitantes. Esto demuestra el impacto de la vulnerabilidad asociada a aislamiento, enfermedad crónica y pérdida de redes de apoyo.
Mientras, el total de fallecimientos en menores de 30 años bajó de 364 suicidios en 2023 a 344; sin embargo, se ha producido un incremento en los menores de 20 años, de 76 a 90.
Todo ello exige, subraya Sanidad, la incorporación de estrategias con perspectiva de género para combatir el aislamiento social y los estereotipos que obstaculizan la expresión emocional y el acceso al apoyo en hombres. Al mismo tiempo, es necesario adaptar las intervenciones para responder a la vulnerabilidad y las necesidades específicas de las mujeres.
El Ministerio ha querido subrayar que el suicidio es un fenómeno multicausal en el que confluyen determinantes sociales, económicos y culturales que ejercen una influencia decisiva en la aparición y distribución del riesgo, y que además interactúan con las características individuales: se combinan y se potencian entre sí, creando entornos de alta vulnerabilidad en los que el riesgo se multiplica.
