España aportará tecnologías clave para una misión sobre el impacto del Sol en la Tierra
El INTA desarrolla un proyecto para estudiar la interacción entre el viento solar y el campo magnético terrestre

Cohete Ariane 6 de la Agencia Espacial Europea despegando. | European Space Agency (red social X)
El Instituto Nacional de Técnica Aeroespacial (INTA) participará este martes en la misión Smile, que será lanzada desde el puerto espacial europeo de Kourou, en la Guayana francesa. La misión conjunta entre la Agencia Espacial Europea (ESA) y la Academia de Ciencias China tiene como objetivo estudiar el impacto del Sol sobre el entorno de la Tierra.
La agencia española, según ha informado en un comunicado, participa en esta misión internacional con el desarrollo de una «pieza esencial» del proyecto que permitirá observar, mediante imágenes en rayos X, la interacción entre el viento solar y el campo magnético de nuestro planeta.
El citado programa Smile, acrónimo de Solar Wind Magnetosphere Ionosphere Link Explorer, investigará cómo interactúan las partículas procedentes del Sol con la magnetosfera. Esta interacción está detrás de fenómenos tan visibles como las auroras, pero también de perturbaciones del clima espacial que pueden afectar a satélites, comunicaciones, sistemas de navegación, redes eléctricas y misiones tripuladas.
«Su objetivo es estudiar el efecto del viento solar con la magnetosfera terrestre, todos los fenómenos relacionados con las tormentas solares y los efectos que puede tener sobre las telecomunicaciones en la Tierra», explica Miguel Mas, investigador principal del proyecto.
Uno de los instrumentos principales de Smile es el Soft X-ray Imager (SXI), liderado por la Universidad de Leicester (Reino Unido). Este instrumento captará rayos X suaves generados cuando iones del viento solar interactúan con átomos neutros presentes en las regiones más externas de la atmósfera terrestre. Gracias a esas imágenes, los científicos podrán estudiar cómo cambian estructuras clave de la magnetosfera, como la magnetopausa y las cúspides polares, cuando varía la actividad solar.
El INTA ha desarrollado el Detector Plane Assembly (DPA), una de las principales contribuciones españolas a la misión. Este desarrollo corresponde al plano focal del instrumento, proporcionando soporte mecánico y térmico a los dos detectores Charge-Coupled Device encargados de capturar las imágenes científicas. Su diseño garantiza un «alineamiento extremadamente preciso» con la óptica del instrumento, así como un entorno térmico estable, ambos «factores esenciales» para el rendimiento científico del SXI.

Desde 2017, la institución pública ha liderado el diseño, análisis, fabricación, integración y ensayos del DPA, desde los primeros modelos de validación hasta el modelo de vuelo que viajará a bordo de la misión. La mayor parte de estos trabajos se ha realizado en las instalaciones del propio Instituto, incluidas sus salas limpias y laboratorios especializados, lo que refuerza su capacidad para «desarrollar tecnología espacial de alta precisión».
La participación del Ministerio de Defensa en Smile consolida el papel de España en «grandes misiones científicas internacionales» y en el desarrollo de tecnología espacial avanzada. Con esta contribución, la agencia participa directamente en una misión destinada a mejorar la comprensión del clima espacial y de los efectos de la actividad solar sobre el entorno de la Tierra.
«Con el próximo lanzamiento de la misión el 19 de mayo, comienza la etapa más emocionante: ver cómo todo ese trabajo se convierte en ciencia real que nos ayudará a entender mejor el espacio que nos rodea y el impacto del Sol en nuestra vida diaria», señala Ana Belén Balado, responsable del proyecto en el INTA.
