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Las aldeas se suben al carro de la IA: una ‘startup’ gallega triplica el turismo en los pueblos

La plataforma MyStreetBook asegura haber aumentado hasta un 188% la visibilidad de pequeños municipios

Las aldeas se suben al carro de la IA: una ‘startup’ gallega triplica el turismo en los pueblos

Liérganes, Cantabria. | EP

La inteligencia artificial (IA) ya no solo recomienda qué serie ver o qué restaurante probar. Ahora también decide qué pueblo merece una visita. Esa es la idea detrás de MystreetBook, una startup gallega que lleva desde 2016 desarrollando sistemas de IA aplicados al turismo rural y que asegura haber cambiado la forma en la que se distribuyen los viajeros entre municipios pequeños y grandes destinos turísticos.

La empresa, especializada en rutas inteligentes y recomendaciones hiperpersonalizadas, trabaja en seis países europeos además de en España: Croacia, Grecia, Francia, Italia, Chipre y Hungría. Su modelo busca repartir el flujo de visitantes entre localidades saturadas y pueblos sin presencia en internet. Según datos de la compañía, los municipios menos conocidos con los que trabaja han logrado incrementar sus visitas un 36% gracias a estas recomendaciones.

Mientras ciudades y zonas costeras intentan contener la masificación turística, cada vez más plataformas tecnológicas utilizan algoritmos capaces de analizar hábitos, movimientos, localizaciones y preferencias de los viajeros para decidir qué lugares mostrar.

La IA que intenta cambiar el mapa turístico

El sistema desarrollado por MyStreetBook cruza cientos de variables para recomendar destinos y crear rutas en tiempo real. No solo analiza los gustos del usuario, sino factores como la época del año, la ubicación exacta, la accesibilidad o el nivel de afluencia en determinados espacios. «No es lo mismo recomendar algo en invierno que en verano, o si el usuario ya está geolocalizado allí», explica Esther Rodríguez, CEO y cofundadora de la compañía.

La empresa sostiene que su modelo busca romper con la lógica habitual de las plataformas turísticas tradicionales. Frente a eso, el sistema intenta introducir recomendaciones que impulsen comercios locales, artesanos o rincones alejados de las rutas masificadas.

Uno de sus casos más recientes es Estepa, Sevilla. En apenas seis meses, la plataforma especializada en esta localidad alcanzó cerca de 3.000 usuarios, cifra elevada para un municipio de menos de 15.000 habitantes.

Viajes más personalizados y menos turísticos

La propuesta de la startup intenta adaptar cada experiencia al perfil del viajero. Si un usuario suele buscar naturaleza, comercios tradicionales o patrimonio histórico, la aplicación modifica automáticamente las rutas. Es gratuita y presenta un principio claro, el uso de un «algoritmo ético».

Según explica la CEO, el sistema está diseñado para evitar que los pequeños negocios o municipios rurales desaparezcan frente al peso de las grandes plataformas y las valoraciones masivas de internet. «No queríamos que la IA recomendase siempre las mismas calas o los mismos monumentos», afirma la directiva. Para ello, la empresa trabaja con bases de datos propias, a diferencia de las IA convencionales o las redes sociales.

El coste oculto de la inteligencia artificial

MyStreetBook utiliza datos de movilidad para detectar saturaciones y redistribuir visitantes. Entre sus fuentes figuran datos de Google, Telefónica y los propios Ayuntamientos, gracias a sensores instalados en determinados municipios. No se trata de un caso concreto, ya que el 70% de las empresas españolas utilizan actualmente alguna forma de inteligencia artificial.

Aunque la aplicación no es de pago, el funcionamiento del sistema depende de una gran cantidad de datos de movilidad y comportamiento. Por ello, los usuarios deben tener en cuenta que uno de sus métodos de pago indirectos es su propia información. La ubicación, los gustos o las valoraciones son algunos de los principales recursos que utilizan las IA para seguir funcionando.

La empresa reconoce, además, que el entorno rural sigue teniendo importantes dificultades digitales y que gran parte del trabajo continúa siendo manual. La cofundadora defiende que, sin supervisión humana, estos sistemas de aprendizaje automático no son efectivos.

El turismo del futuro

Según datos compartidos por la compañía, el 80% de los viajeros estarían dispuestos a utilizar IA para planificar escapadas. Mientras Instagram, TikTok o Google continúan alimentando la masificación turística hacia los mismos destinos, el objetivo es abrir una alternativa que dé visibilidad a los pequeños municipios.

Este intento de redistribuir el turismo convencional en un país como España puede transformar ciertas figuras tradicionales del sector, como los guías turísticos o las agencias de viaje. Sin embargo, no implica su desaparición. El modelo turístico evoluciona hacia nuevas formas de consumo. El público joven busca experiencias más interactivas; en cambio, los de mayor edad optan por propuestas más cercanas y humanizadas.

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