Un informe policial contradice la versión de Ciudadanos sobre el Orgullo y niega las agresiones físicas

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Un informe policial contradice la versión de Ciudadanos sobre el Orgullo y niega las agresiones físicas

Un informe policial de la Jefatura Superior de Policía de Madrid, elaborado como consecuencia de los incidentes con los miembros de Ciudadanos el día de la manifestación del Orgullo en Madrid, contradice la versión de los hechos de la formación naranja.

Según detallan fuentes policiales, conocedoras del contenido de este informe, a las que ha tenido acceso el diario El País, el documento no detalla ninguna agresión física y sólo deja constancia de los insultos y el lanzamiento de agua y tilda de «aislado» el lanzamiento de una botella de plástico vacía que no tuvo repercusiones.

El informe recalca, además, que Ciudadanos no siguió «en ningún momento las instrucciones policiales ni sus consejos» y que siempre estuvieron acompañados por agentes de «paisano».

«Hoy ha sido un día de vergüenza, hoy ha sido un día de infamia. Nos han intentado agredir, nos han lanzado botellas, nos han lanzado latas, hielos, vasos, de todo, porque hay unos intolerantes que se parecen mucho a los fascistas de toda la vida que nos han querido expulsar del Orgullo», aseguró la número dos del partido, Inés Arrimadas, que fue increpada por los asistentes y tuvo que abandonar la manifestación escoltada por la policía.

Fuentes policiales señalan que el informe fue elaborado después de que dirigentes de Ciudadanos criticaran la actuación de los miembros de la Policía Nacional que participaban en el despliegue de seguridad del evento. Precisamente, la teniente de alcalde de Madrid, Begoña Villacís, acusó a la Policía de «tardar mucho en llegar» y actuar «de manera muy ineficiente cuando podía haber pasado cualquier cosa».

El documento describe cómo después de las nueve de la noche un grupo de manifestantes se sentó en el suelo e impidió continuar al grupo de Ciudadanos. La Policía descartó en ese momento despejar la calzada al considerar que una actuación de ese tipo ante miles de personas podía originar “más alteración ciudadana que la que se trataba de evitar”. Fue en ese momento cuando se produjo un mayor número de «gritos e insultos» y se lazó agua con pistolas de juguete «y alguna botella de plástico vacía, que no llega a impactar en nadie ni causar lesiones».