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Cultura

Leer para resistir la desinformación, y también, para reír

Desde el 29 de mayo se celebra la 85.ª Feria del Libro de Madrid, cuyo lema es «Leer y reír: dos formas de resistir»

Leer para resistir la desinformación, y también, para reír

Primera jornada de la 85ª edición de la Feria del Libro de Madrid. | Eduardo Parra (EP)

Desde el 29 de mayo hasta el 14 de junio se celebra la 85.ª Feria del Libro de Madrid, cuyo lema es «Leer y reír: dos formas de resistir». En el comunicado oficial del encuentro literario, Eva Orúe, directora de la Feria del Libro de Madrid, explicó el espíritu de esa consigna al afirmar que «los libros nos ayudan a estructurar nuestro pensamiento crítico y el humor, a forjar ‘la coraza con la que uno se defiende en este valle de lágrimas’», en alusión a una expresión de Camilo José Cela. 

En el marco del certamen cultural, el pasado 4 de junio, el think tank español Real Instituto Elcano organizó la mesa redonda Leer para Resistir: el Combate Global contra la Desinformación. El debate, moderado por María Solanas, directora de Programas de la organización, analizó tres temas principales en relación con la desinformación: las migraciones, el cambio climático y el humor. 

«Parte de nuestra tarea como centro de investigación, como laboratorio de ideas, es contribuir a combatir estos discursos falsos, la desinformación, los bulos, porque es una manera también de resistir en este momento de pura polarización que estamos viviendo en prácticamente todas las sociedades democráticas», expresó Solanas. 

«Ventanas de esperanza» frente a la desinformación migratoria 

El tema de las migraciones fue presentado por Ruth Bermejo, investigadora sénior asociada del Real Instituto Elcano. Bermejo descompuso el término «desinformación» en «la acción y el efecto de desinformar», definiéndolo como «transmitir información que oculte o falsee parte de la realidad». 

La investigadora destacó dos iniciativas españolas que considera clave en la lucha contra la desinformación en el ámbito migratorio. La primera es Maldita Migración, un proyecto de la Fundación Maldita.es, organización sin ánimo de lucro especializada en la verificación de hechos y el periodismo de datos. Según Bermejo, se trata del principal verificador de la información que circula sobre migración en España. 

El otro proyecto señalado por la investigadora es Oberaxe, el Observatorio Español del Racismo y la Xenofobia del Ministerio de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones. Bermejo explicó que, aunque este organismo aborda el racismo y la xenofobia de forma general, resulta especialmente relevante en el ámbito migratorio, ya que «hay un porcentaje muy alto de ese discurso de odio en España que va dirigido contra migrantes de determinadas nacionalidades, determinadas religiones, pero contra migrantes en general». 

Además, Bermejo señaló que, aunque la desinformación en el ámbito migratorio puede parecer un fenómeno desalentador, existen «ventanas de esperanza». Entre ellas, destacó que aún hay medios de comunicación rigurosos y fuentes fiables de información, y que este tipo de contenidos no ha logrado transformar la percepción migratoria de la mayoría de la población. También explicó que gran parte de la desinformación circula en cámaras de eco y que cada vez más personas, especialmente los jóvenes, buscan contrastar las noticias que reciben. Asimismo, valoró positivamente que las redes sociales hayan reforzado sus mecanismos de denuncia y moderación, lo que permite eliminar con mayor rapidez los contenidos falsos o de odio. 

La ciencia frente a los bulos climáticos

La sección de la mesa redonda dedicada al cambio climático fue liderada por Lara Lázaro, investigadora principal de Clima en el Real Instituto Elcano. 

Parte del trabajo de Lázaro sobre desinformación se desarrolla en el marco de Iberifier Plus, un observatorio impulsado por la Comisión Europea, desde el cual se analizan «tanto la oferta de desinformación como la demanda» en España y Portugal. La académica explicó que los datos recopilados por el observatorio muestran que los bulos climáticos han evolucionado entre 2021 y 2026. Los más antiguos, señala, se basaban en «expresiones más burdas de desinformación», como afirmar que «el cambio climático no existe, no hay consenso científico con respecto al cambio climático, no es antropogénico por naturaleza» o que «la crisis ecológica ha sido ampliamente exagerada». 

En comparación, afirmó que desde 2024 han surgido formas de desinformación «un poquito más sofisticadas», centradas en presentar las políticas climáticas como ineficaces o dañinas, o en desacreditar a las instituciones y a las personas implicadas en la acción medioambiental. Además, señaló el auge de teorías de la conspiración que ponen «en duda el interés público de las acciones de nuestras instituciones». 

Para combatir esta desinformación, Lázaro subrayó la importancia de «leer la mejor ciencia posible», recurriendo a fuentes fiables, entre las cuales destacó el Grupo Intergubernamental de Expertos sobre el Cambio Climático (IPCC, por sus siglas en inglés). Desde su perspectiva, «conocer la ciencia» es imprescindible, ya que «nos permite no solo alcanzar nuestros objetivos de mitigación, de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero, sino también adaptarnos de una manera segura». 

Esa base científica, añadió, también permite enfrentarse a los bulos desde el humor, ya que conocer los hechos facilita identificar algunas falsedades y reconocer su carácter absurdo. De esta manera, Lázaro sostiene que, en ocasiones, es necesario «leer para poder reír». 

La risa como vía de acceso a la agenda pública 

La última intervención de la mesa redonda estuvo a cargo de Ángel Vadillo, investigador principal de Lengua y Cultura y experto en desinformación del Real Instituto Elcano. Su participación exploró cómo el humor puede servir de puerta de entrada a la información. 

En primer lugar, Vadillo explicó que el humor puede dividirse en dos modelos: el humor de dominación, que se utiliza para ridiculizar o atacar a otros y establecer una posición de superioridad, y el de resistencia, que sirve para cuestionar el orden establecido. 

Para él, una manifestación del humor de resistencia puede encontrarse en el periodismo cómico, como en el programa estadounidense The Daily Show, donde «el contenido es totalmente periodístico y la comicidad es un ingrediente que se añade al modelo periodístico para atraer más a las audiencias». Según Vadillo, los beneficios de este tipo de periodismo frente a la desinformación pueden explicarse mediante la denominada gateway hypothesis, según la cual estos formatos permiten «que un público que no consumiría información se entere de la agenda pública», y, posteriormente, busque «información en medios serios».

Además, el académico subrayó la relevancia del impacto del periodismo cómico en un contexto en el que, según el Reuters Digital News Report del Reuters Institute de la Universidad de Oxford, más del 33% de la población evita activamente consumir noticias de actualidad. 

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