El sector turístico teme un golpe a la marca Canarias por la crisis del barco con hantavirus
La OMS asegura que el riesgo para la población canaria «es bajo» con la llegada del barco

El crucero neerlandés MV Hondius.
La crisis sanitaria desatada en torno al crucero MV Hondius, afectado por un brote de hantavirus que ya ha dejado al menos tres fallecidos, ha abierto un nuevo frente de preocupación en Canarias. El impacto reputacional sobre uno de los principales motores económicos del archipiélago tiene en jaque al sector. Mientras el Gobierno y la Organización Mundial de la Salud mantienen que la llegada del buque al puerto de Granadilla no supone un riesgo para la población —finalmente será solo un fondeo, tras horas de debates entre Administraciones—, el sector turístico canario empieza a mostrar inquietud por la gestión de la crisis y por la imagen internacional que puede proyectarse de las islas.
La llegada del barco afectado por el brote de hantavirus ha despertado preocupación en el sector turístico canario, que teme especialmente el impacto reputacional que pueda derivarse de la gestión de la crisis y de la repercusión internacional del caso. Fuentes de la patronal hotelera tinerfeña Ashotel trasladan a THE OBJECTIVE que siguen «con atención» la situación generada en torno al buque y subrayan que, en estos momentos, «la prioridad debe centrarse en la atención sanitaria y humana a las personas afectadas».
Información «clara y rigurosa»
«Se trata, ante todo, de una cuestión de responsabilidad y humanidad que debe afrontarse con rigor, sensibilidad y conforme a los protocolos establecidos», señaló la organización empresarial. Al tiempo, Ashotel reclama «la máxima coordinación entre las administraciones e instituciones implicadas», así como ofrecer una información «clara, rigurosa y transparente» a la ciudadanía para evitar «el desconcierto social y la incertidumbre generada por algunos mensajes contradictorios».
La patronal turística ha mandado un mensaje de tranquilidad, pide evitar «alarmismos innecesarios» e insiste en que «Canarias es un destino seguro, preparado y con experiencia en la gestión de situaciones sanitarias complejas, y estamos convencidos de que se activarán y aplicarán los protocolos de seguridad y salud pública correspondientes».
Ashotel defiende que el hecho de que «otros destinos no hayan podido o no hayan querido asumir técnicamente esta situación» demuestra «la capacidad de respuesta, solvencia y preparación de Canarias como destino turístico internacional de primer nivel». Marruecos ha rechazado un avión que hacía escala en su país con dos pacientes procedentes de este barco.
La imagen de Canarias, en jaque
El sector admite que, por el momento, la principal preocupación no se sitúa en una posible caída de reservas, sino en la imagen exterior del archipiélago. «La principal afección se sitúa más en el plano reputacional y de imagen exterior, debido a la repercusión internacional y a las informaciones contradictorias difundidas, que en una incidencia real sobre las reservas del destino turístico canario».
El barco afectado permanece bajo seguimiento sanitario internacional después de detectarse varios casos vinculados a un brote de hantavirus durante una expedición. Las autoridades sanitarias españolas han insistido en que el operativo previsto en Canarias se desarrollará bajo estrictos protocolos de seguridad y que el riesgo para la población general es bajo. Mientras tanto, el sector turístico canario mantiene la atención puesta en la evolución de la situación y en el impacto que pueda tener sobre la percepción internacional del destino. «Ashotel continúa analizando muy de cerca toda la información disponible y mantiene contacto permanente con agentes turísticos y distintos actores del sector», concluyó la patronal hotelera.
Choque político
La llegada del barco a España ha provocado un choque político entre el Gobierno central y el de Canarias. El Ejecutivo canario mostró inicialmente su rechazo a que atracara en Tenerife por el posible impacto sanitario y turístico, mientras que el central defendió que el operativo era seguro y que se seguirían todos los protocolos internacionales. La tensión aumentó por las contradicciones públicas entre administraciones sobre si el barco podía atracar o solo permanecer fondeado.
Desde Canarias se ha criticado la falta de información clara y la escasa coordinación con Madrid, mientras que el Gobierno central insiste en que el riesgo para la población era muy bajo y pidió evitar alarmismo. Es precisamente esa imagen de contradicción la que tiene preocupado al sector. Tal y como cuentan a este diario fuentes hoteleras del archipiélago, «la gestión está siendo lamentable». Estas mismas fuentes temen que la cuestión esté en el espacio informativo también en los principales países emisores de turistas hacia Canarias.
