España entra al 'top 10' de países más valorados pero se suspende a sí misma en democracia
La encuesta de la Fundación Alianza de Democracias nos sitúa en el séptimo puesto de preferencia a nivel mundial

Un ciudadano español vota en unas elecciones en una imagen de archivo. | EP
España ha entrado en el grupo de diez países mejor valorados por el resto del mundo, escalando del puesto 12 que obtuvo en el ranking de 2025 al número siete en el de este año, según los resultados de la encuesta elaborada por la danesa Fundación Alianza de Democracias, recogidos en su Índice de Percepción Global. Las naciones que cuentan con una mejor percepción por parte de los encuestados de todo el globo son, por este orden, Suiza, Canadá, Japón, Suecia, Italia y Noruega. Cada país puede tener una percepción neta positiva o negativa según las respuestas recopiladas por todo el planeta. En nuestro caso, solo existe animadversión en Israel, mientras que existe una opinión favorable, especialmente en Europa, el mundo árabe y África y, en menor medida, en América Latina y Asia-Pacífico.
En el caso español, la buena imagen de la nación en el exterior queda reflejada en un saldo positivo por 31 puntos porcentuales, cinco menos que el líder alpino. La mayoría de países son bien vistos internacionalmente, y solo 23 países generan más rechazo que aprecio. Los más detestados, por este orden, son Israel, Corea del Norte, Afganistán, Irán y Estados Unidos. En el último año, España ha superado a siete naciones que anteriormente contaban con una mayor aceptación global. Se trata de Singapur, Catar, Australia, Sudáfrica, Países Bajos, Zambia y Bélgica.
El buen desempeño de nuestro país en este ránking contrasta con una peor puntuación en el otro índice que prepara la misma organización, el de Percepción Democrática, en el que España queda en una situación neutral pero con un saldo ligeramente negativo, de menos tres puntos. A diferencia de otras clasificaciones de calidad democrática —como las que elaboran Freedom House o The Economist—, la de esta fundación no se basa en un análisis técnico externo, sino en cómo perciben los propios ciudadanos de cada país una serie de elementos cruciales para las instituciones. La combinación de todas ellas permite concluir que, a nivel interno, los ciudadanos no perciben un buen funcionamiento del sistema político y, a nivel externo, las calificaciones sobre la salud de la democracia se han deteriorado en los últimos años.
Los españoles son más críticos con la calidad de las instituciones: la transparencia gubernamental obtiene un saldo de -44 puntos y la separación de poderes, de -17 puntos, situando ambos parámetros significativamente por debajo de la media mundial. Tanto el Estado de derecho como las transiciones pacíficas logran percepciones ligeramente positivas y por encima de la media. En cuanto a la participación ciudadana, lo más valorado son las elecciones, seguidas del pluralismo político y la educación cívica, mientras que la libertad de expresión se lleva un balance neto de diez puntos negativos.
En el mismo grupo de una democracia percibida de forma neutral pero ligeramente negativa -entre cero y menos cinco puntos- se sitúan, además de España, Reino Unido, Japón, Polonia, Arabia Saudí, Israel, Hungría e Italia, entre otros. Los únicos ciudadanos que valoran de forma «muy positiva» a su democracia son los suecos, noruegos, daneses, finlandeses, suizos, ghaneses, esrilanqueses e indios. Las poblaciones más escépticas se encuentran en Kazajistán, Yemen, Paraguay, Ucrania, Camerún, Venezuela, Palestina, Líbano, Indonesia, Rumanía, Rusia, Guatemala, Francia, Nigeria, Serbia, Grecia, Irak, Zimbabue, Tanzania, Kirguistán y Uganda.
EEUU genera más rechazo que China y Rusia
Uno de los elementos más llamativos del informe es cómo ha evolucionado la percepción global de Estados Unidos bajo la presidencia de Donald Trump, retrocediendo por segundo año consecutivo hasta el punto de que la valoración es más negativa que la que obtienen Rusia y China. Irán, en cambio, ha pasado de ser el país más odiado del mundo a ser el cuarto, siendo superado en rechazo por Israel, Corea del Norte y Afganistán, y seguido de cerca por Estados Unidos, Irak y Rusia. A pesar de escalar posiciones, sigue teniendo un balance negativo, tanto en España como en el conjunto del mundo.
Si hace cuatro años Estados Unidos contaba con una percepción positiva en España, ahora las tornas han cambiado y nuestro país se ha sumado a los anti-EEUU, con una puntuación de -29. China tampoco es valorada positivamente por los españoles, pero sale mejor parada. El gigante asiático sí obtiene una puntuación positiva (7) en percepción por parte de personas de todo el mundo y, además, sus propios ciudadanos replican la propaganda del régimen al manifestar mayoritariamente una opinión positiva de su democracia, lo que sitúa a este país por encima de democracias liberales consolidadas en la clasificación.
