Las empresas españolas afrontan el mayor crecimiento de costes laborales en 20 años
En la construcción, la mano de obra se ha encarecido un 7,4% en un año, en parte por la elevada presión fiscal

Trabajadores de la construcción en una imagen de archivo. | EP
Los costes laborales han aumentado un 5,1% en España en el último año, un crecimiento muy superior al 3,6% de media registrado en el conjunto de la Unión Europea. Este incremento, el mayor entre las grandes economías del bloque, casi triplica el que ha experimentado Francia en el mismo periodo, casi duplica el de Italia y Alemania, y se sitúa un punto y medio por encima del de Países Bajos, según los últimos datos publicados por Eurostat, correspondientes al primer trimestre de 2026 y que se comparan con los mismos tres meses del ejercicio anterior. Se trata además de la subida más significativa que se ha producido en nuestro país en un arranque de año desde 2004. Hace 22 años, la mano de obra se encareció un 5,5%.
Las empresas, en especial las más pequeñas, llevan meses advirtiendo de una situación de costes cada vez más caros, no solo por la revisión de sueldos para compensar el actual episodio de inflación y pérdida de poder adquisitivo, sino por una mayor carga fiscal asociada al trabajo mediante impuestos como el IRPF y también las cotizaciones sociales, así como las últimas revisiones del salario mínimo interprofesional (SMI). De hecho, en los últimos seis años, la cuña fiscal con la que se gravan los salarios más bajos, un indicador que permite medir cuán penalizado está crear un empleo base, ha ido al alza en España, mientras que se ha reducido en el conjunto de la UE.
De hecho, en el último año, los otros costes laborales más allá de los sueldos, tales como impuestos y cotizaciones, han crecido un 5% en nuestro país, casi el doble que el 2,9% registrado de media en la zona euro. También los salarios han subido más rápido, aunque esto puede deberse a que los precios también suben más rápidamente, además de que la no deflactación del IRPF provoca una progresividad en frío que hace que las empresas deban pagar más si desean compensar la pérdida de poder adquisitivo de sus trabajadores. En particular, la retribución bruta ha escalado un 5,1% en este periodo, en comparación con un 3,4% en la Unión Monetaria.
Los analistas consultados por THE OBJECTIVE consideran que el hecho de que España incremente más los costes laborales que sus competidores europeos es especialmente grave si se tiene en cuenta la evolución de la productividad, que está prácticamente estancada en España, Francia e Italia, mientras en otras economías como Estados Unidos avanza a marchas forzadas. En este contexto, también el coste laboral unitario, que se calcula teniendo en cuenta tanto lo cara que es la mano de obra como la productividad, está subiendo significativamente. En particular, esta relación era a cierre de 2025 un 32% más alta en España que diez años atrás, por encima de Francia (20%), Italia (17%) y la media de la UE (30%), aunque la evolución de Alemania fue todavía peor (38%).
España se compara mal con el resto de Europa en cuanto a costes laborales, sobre todo porque tiene costes no salariales superiores asociados al Estado, entre los cuales cotizaciones, impuestos o el subsidio de desempleo. De este modo, el informe Taxing Wages de la OCDE deja claro que los costes laborales, las cotizaciones y el IRPF de España superan la media de los países avanzados y, en el caso de las cotizaciones que paga la empresa, que son cada vez más altas a raíz de la última minirreforma del sistema de pensiones, España está en el podio de las naciones que más gravan en este concepto.
La construcción sufre un encarecimiento con pocos precedentes
Los tres países que han experimentado el mayor aumento de costes laborales por hora son Hungría (16%), Bulgaria (13,4%) y Croacia (9,6%), y los tres que presentan un indicador más moderado son Malta (1,2%), Francia (1,8%) y Letonia (2,3%). En el caso de España, uno de los sectores que más ha sufrido este encarecimiento es la construcción, con un 7,4% más que hace un año, en parte por la escasez de personal, que ha empujado hacia arriba los sueldos un 7,9%, pero también por los otros gastos (6,5%). Un aumento de tal magnitud no es habitual, y habría que remontarse a 2009 o al segundo trimestre de 2020, en plena pandemia, para encontrar niveles similares. De hecho, en el conjunto de la zona euro, el incremento ha sido del 4,1%, más de tres puntos por debajo del dato español.
En cuanto a la economía no empresarial, los costes laborales han subido en España un 7,2%, mientras que en la eurozona lo han hecho un 3,3%. En la economía empresarial (epígrafes b al n del CNAE), han aumentado un 4,2%, un punto más que en la unión monetaria. La industria es de los pocos ámbitos donde los costes laborales aumentan menos que en el conjunto de países del continente: un 3% frente a un 3,3%, respectivamente. Esto ha ocurrido sobre todo porque los salarios han crecido muy poco en este ámbito económico (2,9%), mientras que el resto de costes laborales lo han hecho un 3,4%. Por su parte, los servicios han registrado un ascenso del 4,2% o 1,1 puntos más que la media de la eurozona, muy en la línea de la inflación que se está experimentando en este sector, que se ha convertido en el gran motor económico de España.
