España efectuó en marzo la mayor compra de gas ruso de su historia
La importación en lo que va de año alcanza los 22.973 gigavatios hora, la segunda cifra más alta en un cuatrimestre

Ilustración de Alejandra Svriz.
El pasado mes de marzo, España compró 9.807 gigavatios hora (GWh) de gas ruso, la mayor cifra hasta la fecha desde que Rusia comenzara a enviar buques metaneros a España en enero de 2018. Una cifra mensual que solo es superada por Estados Unidos y Nigeria, según los registros. El contexto en el que se dieron estas compras fue en plena guerra de Irán, cuando se sufrían los efectos más perversos del bloqueo del estrecho de Ormuz.
Para lograr una cifra parecida habría que remontarse a mayo de 2023, cuando se importaron desde Rusia 9.663 GWh. En lo que llevamos de año (enero a abril) se han comprado 22.973. Una cantidad sensiblemente superior a la del año pasado, que fue de 17.435 GWh.
A diferencia del gas, la compra de petróleo y sus derivados de origen ruso está prohibida en la Unión Europea desde 2022. Sin embargo, según han denunciado en varias ocasiones organizaciones y voces del sector, esta norma no se está cumpliendo; apuntan a que el país tiene flotas fantasma. «En diciembre de 2025, 93 buques en la sombra operaban bajo banderas falsas. 26 de estos buques entregaron 800 millones de euros en crudo y productos petrolíferos rusos. Casi la mitad del volumen de petróleo ruso (46%) transportado por petroleros que ondeaban banderas falsas (un millón de toneladas, valoradas en 380 millones de euros) transitó por los estrechos daneses, transportado por tan solo 13 buques», ha denunciado el organismo europeo CREA (Centro de Investigación sobre Energía y Aire Limpio).
Por otro lado, los Estados miembro de la Unión Europea (UE) dieron luz verde a principios de enero a un reglamento para la eliminación gradual desde 2027 de las importaciones desde Rusia de gas por gasoducto y gas natural licuado (GNL) al territorio comunitario. Se consideró un paso clave para que la UE pusiese fin a su dependencia de la energía rusa de manera definitiva.
El reglamento, aprobado por mayoría cualificada con el voto en contra de Hungría y Eslovaquia y la abstención de Bulgaria, prohibirá las importaciones de GNL ruso a principios de 2027 y las importaciones de gas por gasoducto a partir de otoño del mismo año, permitiendo que los contratos vigentes pasen por un periodo de transición para «limitar el impacto» de esta decisión en los precios y los mercados.
Por último, y según CREA, «las importaciones de gas natural licuado (GNL) ruso por parte de la Unión Europea aumentaron un 4% en mayo de 2026 respecto al mes anterior, pese a la prohibición de comprar GNL ruso mediante contratos de suministro a corto plazo, que entró en vigor el 25 de abril de 2026», medidas impulsadas en gran medida por el hecho de que España duplicó su suministro de gas ruso.
«El incremento se debió en gran medida a que España duplicó sus importaciones procedentes de Rusia, lo que subraya la importancia de una aplicación estricta de la normativa y de una mayor transparencia para evitar que la eliminación progresiva del gas ruso se vea socavada por compras continuadas al amparo de contratos preexistentes. Si los contratos de suministro a corto plazo se firmaron antes del 17 de junio de 2025, el aumento de las cantidades de GNL ruso descargadas en puertos de la UE no infringiría el reglamento REPowerEU».
