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FIFA y UEFA investigan dos informes anónimos sobre el Barça y el 'caso Negreira'

El dossier ‘Pelícano 2.0’ está compuesto por 179 páginas que cruzan información de la Policía, Guardia Civil y AEAT

FIFA y UEFA investigan dos informes anónimos sobre el Barça y el ‘caso Negreira’

José María Enríquez Negreira.

La FIFA y la UEFA han recibido dos informes externos de carácter anónimo denominados «Pelícano» y «Pelícano 2.0» que analizan conexiones sobre el caso Negreira y presuntas irregularidades en la Real Federación Española de Fútbol (RFEF). A través de sus respectivos departamentos de integridad, los máximos organismos del fútbol mundial y europeo han acusado recibo de un dossier que incluye informes de la Agencia Tributaria y diligencias de la Policía Judicial, información a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.

A partir del citado 15 de diciembre de 2025, tanto la FIFA como la UEFA han ido recibiendo actualizaciones de estos informes, remitidos a través de su canal oficial de denuncias. El caso Negreira es el nombre dado a una investigación judicial sobre el pago del FC Barcelona al vicepresidente de los árbitros, José María Enríquez Negreira, durante 17 años, bajo la sospecha de buscar favores deportivos que beneficiasen al club catalán. La cifra asciende a 7,5 millones de euros, aunque algunas fuentes elevan esta cifra hasta los 8,4 millones de euros.

El documento Pelícano 2.0 es una extensión del primero elaborado entre los meses de marzo y abril, y está compuesto por 179 páginas en las que se desglosa información pública y oficial (AEAT, Policía Judicial, Guardia Civil…) del caso. El informe pretende demostrar que el caso Negreira no es un incidente aislado, sino parte de una estructura que habría afectado la integridad de la competición durante décadas.

Aporta indicios que tratan de impulsar la actuación de ambas organizaciones, basándose en experiencias previas tanto en el caso de FIFA como de UEFA, que actúan cuando la asociación nacional (la RFEF) se muestra no competente. Según el documento, sobre la base del Código Ético de la FIFA ya se han abierto investigaciones y proceso disciplinarios por conductas que dañan la integridad o reputación del fútbol por hechos anteriores al margen de la evolución del caso en justicia ordinaria, como ocurrió en el caso de Rubiales y Jenni Hermoso.

En cuanto a lo tocante a la UEFA, el informe analiza y separa sus dos roles: por un lado, el de la responsabilidad que la asociación tiene como garante de que el fútbol europeo esté sujeto a valores éticos, y por otro, el que le permite aprobar la participación de los clubes en sus competiciones basándose en criterios de integridad. En este último caso, destaca el texto, la mera sospecha de influencia en el resultado de un partido puede ser motivo de sanción, declarando a un club fuera de las competiciones durante un año mientras el procedimiento disciplinario sigue en paralelo su curso, con potenciales sanciones mayores.

El documento «Pelícano 2.0» se estructura en diez bloques de información en los que se analiza la relación económica entre el FC Barcelona y el exvicepresidente del CTA, José María Enríquez Negreira. En él se incluyen anexos de la Agencia Tributaria (AEAT) de 2022 y reportes de la Policía Judicial, documentación que FIFA y UEFA han confirmado haber descargado para su análisis. Este diario se ha puesto en contacto con ambos organismos para conocer más detalles al respecto de esta información. FIFA no ha respondido a los requerimientos de este diario, mientras que desde UEFA aseguran que, como práctica habitual, la UEFA «no comenta asuntos que entran dentro del ámbito de las obligaciones de confidencialidad».

Contradicciones entre declaraciones

El análisis apunta a discrepancias o contradicciones entre las declaraciones de antiguos entrenadores del Fútbol Club Barcelona, como Valverde y Luis Enrique, y expresidentes del club, así como el actual presidente de la entidad, Joan Laporta, sobre el conocimiento y uso de los supuestos informes arbitrales.

Además, detalla que existen indicios suficientes para que la FIFA actúe bajo su Código Ético y pueda abrir investigaciones preliminares por conductas que dañen la integridad o reputación del fútbol, o que la UEFA evalúe la «admisión» de clubes en sus competiciones basándose en criterios de integridad, donde la sospecha de influencia en el resultado de un partido puede acabar en sanción.

A pesar de la apertura de esta fase de análisis, el reglamento de la FIFA establece que, conforme al Artículo 38 del FCE, los denunciantes no son considerados «partes» formales en los procedimientos por ética, condición que se reserva exclusivamente a los acusados. No obstante, el organismo no descarta contactar nuevamente con el emisor o emisores del informe en caso de requerir documentación adicional para fortalecer la investigación preliminar tras su análisis.

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