«Nadie nos avisó»: la defensa de María José Catalá en la comisión de la dana del Congreso
La alcaldesa de Valencia evita cuestionar a Carlos Mazón y defiende que es quien ha asumido responsabilidades

María José Catalá comparece en la comisión de la dana del Congreso | THE OBJECTIVE
La alcaldesa de Valencia, María José Catalá, ha centrado su comparecencia ante la comisión de investigación del Congreso sobre la dana en una idea que ha repetido de forma insistente durante los primeros minutos de su intervención: el Ayuntamiento nunca recibió un aviso que permitiera anticipar la llegada de la riada que terminó anegando las pedanías del sur de la ciudad. «Nadie nos avisó de que venía una riada», ha sostenido en varias ocasiones para justificar las decisiones adoptadas por el consistorio durante aquella jornada.
Catalá ha defendido que la actuación municipal se ajustó en todo momento a la información disponible y a los protocolos previstos para las alertas meteorológicas que afectaban a la capital. Según ha explicado, la ciudad únicamente se encontraba bajo aviso amarillo y, conforme fueron evolucionando las previsiones, el Ayuntamiento fue activando las medidas correspondientes, como el cierre de parques, jardines, bibliotecas, cementerios y la suspensión de actividades al aire libre. Además, recordó que convocó el Centro de Coordinación Operativa Municipal (Cecopal) en cuanto se declaró la alerta roja.
Uno de los principales argumentos de la alcaldesa ha sido que el propio plan municipal de inundaciones no contemplaba que el barranco del Poyo pudiera provocar una inundación en las pedanías de La Torre, Castellar-Oliveral y Forn d’Alcedo. De acuerdo con ese documento, ha afirmado, un eventual desbordamiento debía terminar en los arrozales de la Albufera y no atravesar zonas habitadas. Por ello, ha atribuido parte del problema a una cartografía que ha calificado de «absolutamente desfasada» y que, a su juicio, impedía prever el escenario que finalmente se produjo.
La comparecencia ha estado marcada por las preguntas de los grupos parlamentarios sobre la ausencia de avisos específicos a la población y sobre la posibilidad de haber utilizado la megafonía municipal para alertar a los vecinos. Catalá ha respondido que resultaba imposible emitir una advertencia sobre una riada cuya llegada nadie había comunicado al Ayuntamiento y ha defendido que no existía ninguna información oficial que permitiera adoptar una medida de ese tipo. En ese sentido, ha insistido en que el primer aviso relevante que recibió la Policía Local sobre incidencias en la zona sur llegó ya entrada la noche, cuando el agua comenzaba a afectar al entorno de Valencia Sur.
La alcaldesa también ha rechazado las críticas sobre la falta de vigilancia de los cauces aguas arriba. A preguntas de los diputados, ha sostenido que el consistorio no tenía competencias para desplegar efectivos en otros municipios con el fin de controlar la evolución del barranco del Poyo y ha recordado que las labores de seguimiento hidrológico correspondían a los organismos competentes de la Generalitat y de la Confederación Hidrográfica del Júcar. Incluso ha señalado que, tras la catástrofe, la propia Secretaría de Estado de Seguridad recordó que la Policía Local debía actuar dentro de su ámbito territorial.
Otro de los momentos destacados de la sesión ha sido la defensa que ha hecho de la actuación del Ayuntamiento durante toda la jornada del 29 de octubre de 2024. Catalá ha explicado que permaneció vinculada de forma permanente a la gestión de la emergencia, tanto presencialmente como mediante conexiones telemáticas con los órganos de coordinación, y ha negado haber estado ausente durante las horas críticas. Asimismo, ha reivindicado que el CECOPAL de Valencia fue uno de los primeros en activarse y que aplicó todas las medidas previstas en el plan municipal vigente.
En el plano político, la alcaldesa ha mantenido además su respaldo al expresidente de la Generalitat, Carlos Mazón, al considerar que ya ha asumido las responsabilidades políticas derivadas de la gestión de la dana. Sin embargo, el eje principal de su comparecencia no ha sido la defensa del Gobierno autonómico, sino la insistencia en que el Ayuntamiento actuó con la información de la que disponía y que jamás recibió una alerta que anticipara la llegada de la riada a las pedanías de la capital.
